Primer trimestre para olvidar en Mar del Plata

Primer trimestre para olvidar en Mar del Plata

Se desembarcaron 27 mil toneladas menos de especies de origen marino que durante el mismo período del año pasado. La flota no encuentra merluza y tampoco el calamar ayuda a disimular su falta. La flota fresquera descargó casi la mitad. ¿Quién lleva la carga al exterior?

Se desembarcaron 27 mil toneladas menos de especies de origen marino que durante el mismo período del año pasado. La flota no encuentra merluza y tampoco el calamar ayuda a disimular su falta. La flota fresquera descargó casi la mitad. ¿Quién lleva la carga al exterior?

Si la actividad pesquera está en crisis, algo que nadie pone en duda, salvo quien trabaja en la Subsecretaría de Pesca de la Nación, en el principal puerto pesquero del país el impacto se siente con mayor crudeza.

En el primer trimestre del año la estación marítima local recibió 27 mil toneladas menos de peces, mariscos y moluscos que en el mismo período del año anterior. O casi, ya que la estadística oficial revela la actividad hasta el 29 de marzo pasado y permitirá que los números sean mejores cuando se consolide todo el movimiento dentro de un par de semanas.

Pero de todas formas no dejan de causar asombro: por Mar del Plata se descargaron hasta dicha fecha un total de 68.746,5 toneladas de productos marinos. En los primeros tres meses del año pasado la flota declaró desembarcar 95.988 toneladas.

La brecha más amplia se registra en el último mes del período, hecho que derriba todas las hipótesis que se edificaron sobre la recuperación del sector. El mes pasado se desembarcaron 24.894 toneladas, cuando en el mismo mes, pero del año pasado, se desembarcaron 50.235.

El panorama es aún más tétrico si se compara la estadística con lo hecho hace unos años. En el 2008 incluso hubo más actividad: se descargaron 106 mil toneladas, en tanto que en el 2007 no superaron las 102 mil. En el 2006 fue todo mejor y el puerto local en el primer trimestre superó las 110 mil toneladas. Más de un 30 por ciento que lo generado en el año del bicentenario y la cuotificación.

Discriminado por tipo de flota, los fresqueros de altura demuestran que se adaptan mejor a los tiempos de redes vacías, desembarcando casi la mitad de todo lo declarado, con 32.424 toneladas, a partir de una pesca multiespecífica. Los costeros, en menor escala, pudieron imitarlos y aportaron 11.236 toneladas. Los arrastreros factoría arrimaron 11.570 toneladas, mientras las embarcaciones de Rada Ría, fuera del control satelital, se acercaron a las 3 mil.

Pese a que sigue brillando por su ausencia, la merluza hubbsi capturada al sur del 41ºS creció significativamente en su porción de desembarques. En marzo poco menos de la mitad de todo lo descargado en Mar del Plata fue merluza. Fueron 10 mil toneladas declaradas, es decir las no disfrazadas, para llegar a las 25.750 en lo que va del año, sólo en Mar del Plata. Más de la mitad de lo descargado en todo el país, donde alcanza las 42 mil toneladas.

A este ritmo asoma como imposible que cada buque pesquero pueda pescar las toneladas que Yauhar “cedió” en el proceso de cuotificación. Por estas horas algunos armadores se preguntan si a fin de año habrá “devolución” por el cupo comprado que no pudo ser capturado ante la indisponibilidad del recurso.

Claro que también se debe contabilizar la que desfila disfrazada, por ejemplo, de pez palo o pez ángel. Ambas especies crecieron significativamente el mes pasado. El pez palo llevaba mil toneladas en el primer bimestre y completó el trimestre con 1.823 toneladas. El pez ángel, que tenía 854 en los dos primeros meses, llegó a 1.424 al 29 de marzo.

Sin cuota pero con la “cooperación” china amenazando su futuro, la flota potera completó la primera marea el mes pasado. Pero no se dispararon los desembarques, como en otras temporadas: Apenas 6.700 toneladas para llegar a un total en el trimestre de 12.320 toneladas que marcan una de las zafras más escasas de los últimos tiempos.

Con estos números en la mano se explica en parte la falta de rentabilidad de las empresas navieras que prestan el servicio de contenedores. La bonanza que alguna vez exhibió la pesca, parece terminada.

La otra parte se explica por el rol equivocado del Consorcio Portuario, que en vez de buscar carga alternativa para sumar a la pesca, pone todas las fichas en conseguir una naviera (Maruba) que mantenga una ruta comercial que no es rentable para nadie (Maersk, Hamburg), justamente porque no tiene lo más importante: qué cargar.
Por Roberto Garrone | Fotos de Diego Izquierdo

06/04/10
REVISTA PUERTO

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