La CMP de la especie ya se fijó, pero el comienzo de la zafra en la Bahía de Samborombón no está definido. Allí, el porcentaje de juveniles es del 98%. Los armadores presionan para que se permita capturar juveniles de 250 gramos. Yauhar dice que no permitirá su exportación.
La CMP de la especie ya se fijó, pero el comienzo de la zafra en la Bahía de Samborombón no está definido. Allí, el porcentaje de juveniles es del 98%. Los armadores presionan para que se permita capturar juveniles de 250 gramos. Yauhar dice que no permitirá su exportación.
La prospección sobre juveniles de corvina rubia llevada a cabo en forma conjunta por la Dirección de Pesca de la provincia de Buenos Aires y el INIDEP, con 12 embarcaciones comerciales agrupadas en 6 parejas, aún no ha finalizado; en este momento se está evaluando la zona externa del Río de la Plata. Sin embargo, los resultados preliminares de la prospección en el área de la Bahía de Samborombón arrojaron datos desalentadores para quienes pretendían dar inicio, en el corto plazo, a la temporada de pesca: los muestreos allí realizados dieron por resultado una captura compuesta en un 98 por ciento por juveniles.
Las autoridades provinciales, a pesar de no contar con los datos definitivos de la prospección, ya han mantenido una reunión con los referentes del sector, quienes pretendían comenzar a la brevedad con las tareas de pesca. Ante este panorama, las autoridades consideraron imprudente dar inicio a la temporada; pero los armadores presionan para lograr “una flexibilización de la captura de juveniles”, según se habrían manifestado antes de solicitar autorización para capturar ejemplares de 250 gramos.
La talla de primera madurez sexual para la corvina está establecida en 32 centímetros y el peso medio es de 350 gramos. Permitir la captura de ejemplares por debajo de este porte sería dar rienda suelta a la explotación de juveniles. Las autoridades de la Dirección de Pesca provincial, ante las presiones ejercidas por los armadores, han propuesto permitir la captura de ejemplares mayores de 300 gramos; pero dependiendo de la época del año éstos podrían ser también juveniles. Es por ello que los especialistas biológicos consideran que sería adecuado no modificar la relación ya establecida de largo y peso, a través de la cual se consideró juveniles a los ejemplares menores de 32 centímetros o de 350 gramos.
La prospección que se está realizando con embarcaciones comerciales finalizará en unos días y una vez que se cuente con los resultados de la evaluación del frente externo del Río de la Plata y de la campaña de evaluación que también está realizando el Uruguay, se elaborará un informe técnico desde el INIDEP, el cual será elevado a las autoridades provinciales para que definan cuáles serán las medidas a tomar.
Las esperanzas están puestas en que los resultados en el sector norte arrojen una menor proporción de juveniles, que les permita a los armadores comenzar la temporada en el mes de julio. De lo contrario deberá retrasarse el acceso de la flota, ya que desde la Subsecretaría de Pesca de la Nación, el subsecretario Norberto Yauhar ha declarado que no permitirá la exportación de ejemplares juveniles, medida que sería establecida por resolución.
Para el presente año la Captura Máxima Permisible se fijó en 37.000 toneladas, por resolución de la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo. Pero sin perjuicio de ello deberán implementarse medidas complementarias como áreas de veda para la protección de juveniles, que según opinan algunos biólogos deberían ser móviles, con monitoreo permanente del área de explotación, estableciéndose un manejo similar al que se aplica, desde hace años con éxito, en la pesquería de langostino.
La administración conjunta de esta especie con la República Oriental del Uruguay hace imprescindible que las decisiones que se tomen desde la provincia estén en concordancia con la política nacional, para evitar más inconvenientes con los vecinos charrúas. Permitir la pesca de ejemplares juveniles puede constituir un desastre biológico binacional, con su consecuente problema político. Es por ello que cualquiera sea la decisión que se tome deberá ser consensuada entre las autoridades bonaerenses y el Consejo Federal Pesquero.
Por Karina Fernández / Fotos de Guillermo Nahum – Diego Izquierdo
18/06/10
REVISTA PUERTO

