Presionan para imponer equipamiento de remoción de combustibles en buques que operen en aguas polares

Presionan para imponer equipamiento de remoción de combustibles en buques que operen en aguas polares

(FNM) Un grupo de empresas de tecnología procuran que los países interesados en desarrollar la actividad naviera en el Ártico equipen sus barcos con sistemas adicionales que les permitan enfrentar mejor las situaciones de emergencia.

(FNM) Un grupo de empresas de tecnología procuran que los países interesados en desarrollar la actividad naviera en el Ártico equipen sus barcos con sistemas adicionales que les permitan enfrentar mejor las situaciones de emergencia.

La Asociación de Seguridad Marítima Pasiva (MPSA, por su sigla en inglés),  pretende que los buques polares instalen sistemas para facilitar las operaciones de salvamento ante un desastre serio, incluidas bombas, parches para reparación de casco y sistemas de tuberías para facilitar la extracción de combustible desde los tanques.

La compañía JLMD Systems, que lidera al grupo, propone una serie de tuberías de extracción que facilitarían la tarea de los grupos de salvamento a la hora de remover el combustible de buques en problemas en mares arbolados y/o zonas remotas, ayudando así a minimizar los impactos de un accidente.

El director gerente de la firma, Giles Longueve, dijo que si bien los incidentes como los de las varaduras del “RENA” o del “COSTA CONCORDIA” son raros, los efectos podrían ser devastadores en el Ártico o la Antártida, donde los tiempos de respuesta podrían ser más largos y las condiciones más desafiantes.

Los equipos de salvamento lucharon durante varias semanas en el “RENA”, que por acción del mal tiempo terminó partido en dos luego de encallar sobre un arrecife frente a las costas de Nueva Zelanda en octubre del año pasado, y no pudieron evitar el derrame de grandes volúmenes de fuel oil.

Longueve sostiene que si el buque hubiera estado equipado con el sistema de recuperación que vende su compañía, los salvamentistas podrían haber completado el trabajo en la mitad del tiempo y reducido la cantidad de combustible que se derramó desde los tanques del buque.

La MPSA cubre dos grupos de productos; herramientas para emparchar una pérdida y herramientas para remover petróleo del interior del buque en caso de una encalladura. El sistema de recuperación rápida de combustible ofrecido por JLMD requiere de la instalación de tuberías en los buques.

Entre las restantes empresas que componen la Asociación, se incluyen la danesa Presvac, que vende válvulas de una vía para ventilación de tanques de combustible, la noruega Miko Marine, que fabrica taparrumbos magnéticos simples para cubrir daños en el casco, el grupo francés de mantenimiento MCO Services y la fábrica holandesa de bombas para tareas de salvamento, Van Heck.

MPSA obtuvo el apoyo de la delegación francesa ante la Organización Marítima Internacional, que ha hecho suya la propuesta de requerir la instalación de equipamiento especializado a bordo de los buques que operen en el Ártico, para facilitar la recuperación de combustibles o líquidos contaminantes contenidos en el combustible y en otros tanques.

“De acuerdo con el propósito del Código Polar que desarrolla la OMI, las operaciones de los buques en esas zonas deberán seguir estándares adicionales a los de Solas y Marpol, constituyendo un nivel de excelencia en materia de responsabilidad”, sostiene Longueve.

El ejecutivo y sus colegas de la MPSA están haciendo lobby con otras delegaciones ante la OMI, incluida Rusia, para obtener apoyo en lo que ellos consideran unas solución “vital” para evitar que una mala situación, pueda empeorarse.

El sistema de tuberías de JLMD ha venido perfeccionándose significativamente desde su invención en 2005, con una simplificación en su concepto y en su aplicación que lo tornan más sencillo tanto en las nuevas construcciones como para buques ya construidos. El conjunto de tuberías vincula cada tanque de combustible con un punto en cubierta, lo que permite a los salvamentistas disponer de una conexión lista para bombear combustible al exterior del barco. 

El costo de varios miles de dólares para la instalación, palidece ante los millones necesarios para paliar los daños directos de un accidente, y podrían posiblemente ser compensados con reducción en los costos de los seguros.

La compañía dice que ya ha completado 40 instalaciones. Para Longueve, la frenética actividad mediática en torno a los accidentes en Italia y Nueva Zelanda, y el deseo de los armadores de evitar esa mala prensa, generan muy buenas razones para considerar la instalación de estos sistemas.

Por Craig Eason

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List; 21/02/12

24/02/12

FUNDACIÓN NUESTROMAR

 

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