Preocupa en Mar del Plata la parálisis de la industria pesquera

Preocupa en Mar del Plata la parálisis de la industria pesquera

Sector en crisis / Hay 7000 operarios afectados. La inactividad ya lleva dos meses, ahora por un paro del personal embarcado.

Sector en crisis / Hay 7000 operarios afectados. La inactividad ya lleva dos meses, ahora por un paro del personal embarcado.

Dos meses de parálisis casi total en el puerto local. O, al menos, de su industria pesquera. Ahora, por un paro de tripulaciones que no salen a navegar en reclamo de mejoras salariales. Con los buques amarrados a los muelles desde hace semanas, no hay materia prima. Y eso se traduce en restricciones de trabajo y merma en los ingresos de más de 7000 operarios que se desempeñan en las plantas de procesamiento de pescado que funcionan en esta ciudad.

El panorama es más que preocupante y, para los más afectados, casi dramático por un período de inactividad de más de 45 días, a lo que se suma la falta de certeza sobre cuándo podrá tener solución el conflicto.

Ayer, el secretario adjunto de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y titular de la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (Fetia), Pedro Wasiejko, solicitó al Ministerio de Trabajo de la Nación que intervenga para mediar en el caso porque los trabajadores del sector “se encuentran en una situación desesperante”.

Por estos días, la actividad en las plantas pesqueras es muy limitada. Los buques están inactivos y escasea el pescado para procesar. Por eso son pocos los obreros del sector que son convocados a cumplir tareas y, en la mayoría de los casos, con horarios recortados.

Empresarios pesqueros están intimando a sus tripulaciones, carta documento de por medio, a volver al trabajo. El problema está centrado hoy en una interna sindical. Los marineros de Mar del Plata, en su mayoría, responden al Sindicato Marítimos Pesqueros (Simape), que cumple tres semanas de paro en reclamo de una mejora salarial por encima del 22% logrado por el Sindicato Obreros Marítimos Unidos (SOMU), con mayor fortaleza y representación en todo el litoral marítimo y excelente relación con el gobierno nacional.

Uno de los coletazos de esta tensión se hizo público hace poco más de una semana, cuando dirigentes y representantes de fileteros, envasadores y peones concurrieron a la municipalidad con ánimo de transmitir su situación ante los miembros del Concejo Deliberante. Pero todo derivó en un enfrentamiento entre referentes del Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP) y la Unión de Trabajadores de la Pesca y Afines, que terminó con incidentes.

Los reclamos también se orientan, además de la escala salarial, a la calidad del vínculo laboral. Las quejas se repiten porque se realizan contrataciones “en negro”, lo que implica que cientos de trabajadores del sector no cuentan con aportes y sufren carencias.

La suerte del personal de las plantas ahora está supeditada, entonces, a que zarpen los buques. A las quejas del propio personal afectado se suman las del conjunto de la comunidad marplatense. La pesca tiene una fuerte incidencia en su economía y el impacto ya se percibe, incluso más allá de los comercios y prestadores de servicios de la zona portuaria.

Por Darío Palavecino  

07/06/12

LA NACION

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