En diálogo con 971. La Red Paraná, el jefe de la Base Marambio, Claudio Celis, habló sobre la experiencia de vivir a 40 grados bajo cero, la sensación térmica de este martes en la Antártida Argentina.
En diálogo con 971. La Red Paraná, el jefe de la Base Marambio, Claudio Celis, habló sobre la experiencia de vivir a 40 grados bajo cero, la sensación térmica de este martes en la Antártida Argentina.
El vicecomodoro Claudio Celis, jefe de la Base Marambio, habló esta mañana con el programa Maldición, va a ser un día hermoso, que se emite por 91.7 La Red Paraná, a propósito de las bajas temperaturas que se viven en todo el país: en la Antartida Argentina la sensación térmica este martes es de 40 grados bajo cero.
Celis señaló que la intensidad del frío fue superior hace dos semanas, cuando se registraron sensaciones térmicas de 60 grados bajo cero; y que si bien durante la mayor parte de la jornada las 34 personas que habitan la Base no toman contacto con el exterior, “por mas calefacción que uno le ponga adentro, el frío se siente”; y añadió que en el interior del edificio “tenemos una temperatura de entre 10 y 15 grados”.
El vicecomodoro aseveró que en Marambio realizan tareas de mantenimiento en la base. “Estamos iniciando la actividad a las 9 de la mañana. Hacemos tareas administrativas y algo de mantenimiento interno. Y si hay que volar se vuela. A pesar del frío el avión no tiene limitación para volar y tratamos de estar el menor tiempo posible expuestos al frío”.
De todos modos, quienes deben tomar turnos en la usina están obligados a atravesar la intemperie. “Sale sólo el que tiene que hacer turno en la usina, que está a 250 metros de la instalaciones principales. Van por pasarela y de a dos, por cualquier inconveniente, con equipos de radio”. Esa tarea es la más sacrificada “porque hay que cruzar unos 300 metros entre el viento y el frío, pero es parte del trabajo”.
Celis sostuvo que en estos días el sol sale a las 9.30 se oculta alrededor de las 16, “a lo que hay que sumarle 40 minutos de crepúsculo”, mencionó. De todas formas, agregó que “se nota que los días se han empezado a alargar un poco. En esta época del año tenemos 4 minutos más de luz por día”.
El jefe de la Base Marambio dijo que “a partir de octubre tenemos muy pocas horas de noche. El máximo de luz lo hemos tenido en las fiestas de fin de año, donde prácticamente noche no hubo. Hemos pasado Navidad y Año Nuevo a plena luz. Hemos tenido luz como si fuesen las 6 de la tarde en el continente”.
Destacó que tanto Marambio “como todas las de Argentina y del mundo estamos para brindar el sostén logístico a la actividad científica”, que se da entre diciembre y marzo, meses en los que viajan científicos argentinos y extranjeros a realizar estudios en la base y en sectores aledaños.
“Durante el resto del año queda un grupo de científicos que realizan estudios de atmósfera. Este año en particular, a fines de agosto y comienzos de septiembre empezamos a tener la presencia de científicos -en una especie de adelanto de la campaña de verano- para realizar estudios sobre las aves”.
02/08/11
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