El río Neuquén, a la altura de los puentes de la Ruta 22, tiene bancos de tierra y ripio pocas veces vistos. El aporte a los embalses es sumamente pobre. Se redujeron las erogaciones hacia los valles.
El río Neuquén, a la altura de los puentes de la Ruta 22, tiene bancos de tierra y ripio pocas veces vistos. El aporte a los embalses es sumamente pobre. Se redujeron las erogaciones hacia los valles.
Fue tan poco lo que nevó este invierno en la alta montaña que el deshielo apenas se hace notar en los aportes de agua a los embalses de los ríos de la zona. En el caso del Neuquén, la situación es crítica: en sitios donde a esta altura del año se acumulan precipitaciones de entre 50 y 60 milímetros, en 2012 el registro es igual a cero.
La información se desprende de los datos que difunde la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC). “La precipitación de septiembre resultó con déficit en las tres cuencas, con un valor del -15% en la de los ríos Limay-Traful, -43% en la cuenca del río Collón Cura y -86% en la del río Neuquén”, se lee en el último informe hidrometeorológico que dio a conocer el organismo.
Semejante escenario obliga a manejar las compuertas de las presas de manera precavida. Así, el río Neuquén, en la zona de los puentes entre Cipolletti y Neuquén, presenta por estos días una imagen elocuente, con niveles pocas veces visto.
En esta época del año, los ríos llegan a los embalses con los aportes del deshielo, que son clave para el manejo del agua en la cuenca. Por caso, hace dos años el río Neuquén llegaba a Portezuelo Grande, en el complejo Cerros Colorados, con un caudal de entre 380 y 400 metros cúbicos por segundo. A las 6 de la mañana de ayer, ese caudal era de sólo 161.
En el otro gran río de la cuenca, el Limay, que recibe los aportes del Traful y del Collón Cura, la situación también es delicada porque el caudal de hoy equivale a la mitad del de hace dos años.
En noviembre de 2010 el Limay llegaba al embalse de Piedra del Águila con un caudal de 850 metros cúbicos por segundo, gracias al aporte del deshielo. Los registros de ayer eran de 458.
Con aportes tan bajos, se redujo el caudal con los que ambos ríos, el Limay y el Neuquén, llegan a los valles. La suma de los dos, menos el aporte al sistema de riego del Alto Valle, que demanda unos 70 metros cúbicos por segundo, hace que el río Negro llegue hoy a Allen con sólo 340.
Los bajos caudales con los que Cerros Colorados deja pasar el río en el dique El Chañar dejaron al descubierto partes del lecho del Neuquén que suelen esta bajo el agua.
Eso se advierte debajo de los puentes de la Ruta Nacional 22 y no sólo en el brazo este, que se empantana fácilmente con una bajante, sino en el cauce principal, el que corre pegado a la orilla neuquina, donde quedaron al descubierto bancos de ripio.
05/11/12
RÍO NEGRO
