Piratas somalíes atacaron dos buques en el Golfo de Adén y lograron capturar una draga belga y a sus diez tripulantes, pero las fuerzas de la OTAN detuvieron a siete somalíes que participaron en el ataque a otra embarcación y liberaron a 20 pescadores yemeníes secuestrados por los bandidos.
Piratas somalíes atacaron dos buques en el Golfo de Adén y lograron capturar una draga belga y a sus diez tripulantes, pero las fuerzas de la OTAN detuvieron a siete somalíes que participaron en el ataque a otra embarcación y liberaron a 20 pescadores yemeníes secuestrados por los bandidos.
NAIROBI.- Mientras los piratas forzaban al buque belga a dirigirse al norte hacia Somalia, a 700 kilómetros (430 millas) de distancia, una nave militar española y dos buques franceses se dirigían a toda velocidad hacia el lugar para tratar de interceptarla.
En Bruselas, funcionarios del gobierno sostuvieron una reunión de emergencia para discutir la situación y una posible intervención.
El drama en alta mar puso de manifiesto los peligros en las aguas más allá de las costas somalíes y el este del Africa pese a los esfuerzos de una flotilla internacional que incluye barcos de guerra de Estados Unidos y la Unión Europea.
Piratas de la anárquica Somalia han atacado 80 barcos este año y tienen en su poder a 18 embarcaciones y más de 310 tripulantes como rehenes.
En el primer ataque de ayer, los piratas capturaron el Pompei, de bandera belga, en el Océano Indico, a unos pocos centenares de kilómetros al norte de las islas Seychelles, dijo el subcomandante Alexandre Santos Fernandes, que viaja con la flota de la OTAN que patrulla la región.
Bélgica reportó que el barco emitió tres señales de alarma antes del alba indicando que era atacado camino a las Seychelles, donde se dirigía con una carga de concreto y piedras. Tenía diez tripulantes: dos belgas, un capitán holandés, tres filipinos y cuatro croatas.
19/04/09
EL DÍA

