Los detectaron en una inspección realizada en junio, aunque la novedad trascendió en las últimas horas. Dicen que subdeclarar la merluza es una práctica habitual para violar los cupos y vender más.
Los detectaron en una inspección realizada en junio, aunque la novedad trascendió en las últimas horas. Dicen que subdeclarar la merluza es una práctica habitual para violar los cupos y vender más.
Ayer se supo que en operativos en Madryn y Mar del Plata se detectaron "subdeclaraciones" de merluza. Son maniobras de las empresas para violar los cupos y vender más. Dos empresas de origen español que operan en Madryn serían las investigadas por cargamentos "subdeclarados" de merluza hubbsi en el muelle almirante Storni, operativo que fue detectado por una inspección de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera a principios del mes pasado. La información, ventilada originalmente por el sitio especializado Cedepesca; saltó ayer al escenario local y nacional luego de su publicación en EL CHUBUT.
Ayer, fuentes portuarias -a condición de la más estricta reserva de los nombres- confirmaron la existencia de los operativos. "Nosotros vimos los cargamentos y los barcos… pero eso depende todo de Pesca, lo manejan ellos" dijeron con reserva. Después, el EL CHUBUT supo que serían dos las empresas investigadas y tres los barcos que en la primera semana de junio fueron -pescados- -valga la palabrita- cuando intentaban exportar merluza con otra denominación, es decir "subdeclarada".
En términos prácticos significa que así violan los cupos, y logran vender más. Con estas maniobras, entre los puertos de Madryn y de Mar del Plata se -fugan- unas 50.000 toneladas anuales de merluza. "En el caso de Madryn el hecho es muy grave. Los paquetes estaban listos para ser exportados, lo que podría significar contrabando" estimaron en Cedepesca. Fuentes de Prefectura confirmaron anoche los procedimientos, aunque también dijeron no contar con registros de lo sucedido en esa primera semana de junio con tres barcos de dos empresas locales pero de origen español. E insistieron con que las inspecciones "las maneja pesca".
Como sea, una de las firmas que estaba por exportar la merluza hubbsi bajo otra denominación de especie, la tenía empaquetada y lista en un buque congelador. Además, según dijeron los inspectores a Cedepesca, el producto estaba hasta empacado, con lo que la intencionalidad es obvia. En momentos en que se debaten los niveles de captura, y con el caladero de merluza patagónica más que complicado y hasta con captura de juveniles, la subdeclaración de la merluza configura un hecho grave.
Cayó un 20% la exportación de pescados y mariscos
Este es un año de mala racha para la pesca. Cayeron las exportaciones respecto de 2006 (un 20% en volúmenes y un 7% en montos), hay una sobreoferta de calamar y langostino a nivel mundial que dejó los precios de estos productos por el piso y se redujo un 10% la captura permitida de la merluza, lo que despierta cierta incertidumbre sobre el estado de este recurso.
Según informó el Senasa, las exportaciones de pescados y mariscos durante los primeros 5 meses del año alcanzaron las 232.000 toneladas, por un valor de más de 425 millones de dólares. A pesar de la caída, la tonelada de pescado argentino en el exterior cotizó a un valor un 16% superior al de 2006 (de 1576 dólares la tonelada en 2006 a 1832 dólares en lo que va de 2007). Los más afectados por la caída de las exportaciones fueron los mariscos (calamar y langostino), cuyas ventas al exterior descendieron un 26% en volúmenes y un 20% en valores frente a 2006, habiéndose exportado a la fecha 85.000 toneladas por 172 millones de dólares. «La caída de las exportaciones es esperable, porque en calamar y langostino hubo una caída del precio internacional muy marcada, debido a que este año hubo una oferta abundante a nivel global, y por lo tanto, no se exportó tanto», dijo Gerardo Nieto, subsecretario de Pesca y Acuicultura.
En este contexto, la situación del langostino es quizá la más complicada, porque si bien las exportaciones de este producto se triplicaron respecto de 2006 (15.000 toneladas vendidas al exterior, frente a las 5000 de 2006), el precio por tonelada del marisco pasó de 11.000 dólares en 2006 a un promedio de 5000 dólares en 2007. Pero no es solamente la caída del precio lo que afectó al marisco. «Ahora enfrentamos una competencia a nivel interno con el langostino de cultivo, que se presenta como una opción más económica y por eso vende», analizó Darío Bairoli, presidente de la Cámara Argentina Langostinera Patagónica (Calapa, que agremia al 50% de la flota langostinera argentina).
Después de los mariscos, el producto que bajó sus ventas significativamente fue el pescado, cuyas exportaciones descendieron de 175.000 a 147.000 toneladas (un 16% menos). Sin embargo, el monto facturado por estas ventas superó los 253 millones de dólares, un 5 por ciento más que lo registrado en similar período del año anterior, por el buen precio de la tonelada: 1722 dólares, un 25 por ciento más que en 2006. En este rubro, la estrella en el mercado local es la merluza común o hubbsi, un producto cuyo precio crece en forma sostenida desde hace varios años. Pero las exportaciones bajaron.
«Es lógico que bajen las exportaciones a pesar de la alta demanda, porque redujimos la captura permitida de merluza de 380.000 a 340.000 toneladas este año», explicó Nieto. Aunque Nieto negó la posibilidad de un nuevo problema con la merluza común, varias fuentes del sector que pidieron no ser citadas señalaron que podría haber conflictos en el corto plazo con este recurso, porque habría habido serios problemas con el llamado reclutamiento (que es el ingreso de ejemplares jóvenes en la población adulta).
17/07/07
EL CHUBUT
