El derrame de crudo amenaza la rica vida animal de los pantanos costeros.
El derrame de crudo amenaza la rica vida animal de los pantanos costeros.
La marea negra que amenaza las costas de Luisiana podría provocar una catástrofe ecológica de grandes proporciones debido a las características de la región, que concentra el 40% de los pantanos costeros estadounidenses y un sector pesquero floreciente.
Todo derrame de petróleo en el mar es destructor, pero la geografía del delta del Mississippi y su frágil ecosistema la convierten en una región particularmente vulnerable, según los expertos.
Más de 400 especies que dependen del ecosistema costero al que se acercaba ayer la mancha están en peligro. Ballenas, delfines, 110 especies de aves neotropicales migratorias y la mayor población de mariscos de Estados Unidos son sólo algunos de los animales amenazados, según el Departamento de Fauna, Flora y Vida Marina de Luisiana.
Los temores se multiplicaron por el hecho de que una semana después de la explosión y el naufragio de una plataforma petrolera en el Golfo de México, se ignora cuándo se podrá controlar la fuga de crudo, estimada en más de 5000 barriles (800.000 litros) diarios vertidos al mar.
"No alcanzará con un puñado de voluntarios para limpiar la playa", subrayó Lu Ann White, directora del centro de salud pública aplicada al medio ambiente de la Universidad de Tulane, en Nueva Orleáns. "Hay kilómetros de pantanos costeros a los que sólo se puede llegar en barco y que son muy delicados", explicó.
La marea y el viento pueden llevar la capa de petróleo a hundirse profundamente en los pantanos, y en la reserva de fauna silvestre de Pass-a-Loutre, que se interna en el golfo. Sólo llegar hasta las zonas afectadas puede llevar horas y, una vez en el lugar, no hay tierra firme para pisar, y menos para establecer un cuartel general de emergencia.
La experiencia muestra que los incendios controlados del crudo en el mar podrían ser la mejor solución, dada la dificultad de limpiar los pantanos, estimó White.
Alimentados por los ricos sedimentos del Mississippi, los pantanos costeros rebosan de peces y crustáceos, y abundan las ostras y el atún rojo. Constituyen además una importante etapa para las aves migratorias.
Para los mamíferos y lasa aves, si su pelaje o plumaje resulta manchado con petróleo pueden morir por sofocación o hipotermia. En una costa rocosa, los voluntarios pueden capturarlos para limpiarlos, pero eso es más difícil en los pantanos.
En cuanto a las tortugas marinas, caimanes, delfines o ballenas, pueden inhalar o ingerir el petróleo cuando suben a la superficie para respirar, o alimentarse de presas ya manchadas, corriendo el riesgo de sufrir inflamaciones o lesiones internas.
Aunque el petróleo flota en la superficie, algunos hidrocarburos se depositan en el fondo y crean un entorno tóxico que puede matar las larvas de peces y de otros animales. "Si eso continúa durante meses, como temen algunos, habrá muchas otras consecuencias", advirtió Tom Minello, especialista en medio ambiente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica norteamericana.
Las toxinas podrían matar a los vegetales que fijan los sedimentos y les impiden dispersarse en el océano. "El petróleo podría depositarse en algunos hábitats costeros, lo que tendrá efectos a largo plazo sobre los recursos pesqueros", dijo Minello.
Sin esperar la marea negra, criadores de camarones de Luisiana ya presentaron una demanda contra BP, a cargo de la explotación de la plataforma accidentada, para obtener un resarcimiento de cinco millones de dólares. Luisiana es el principal productor de camarones del país, cultivados en explotaciones costeras. (Agencias EFE y AFP).
30/04/10
LA NACION

