Cuando se incrementan las temperaturas, baja el contenido de oxígeno en el agua, lo que resulta problemático, ante todo para el bacalao.
Cuando se incrementan las temperaturas, baja el contenido de oxígeno en el agua, lo que resulta problemático, ante todo para el bacalao.
El aumento de la temperatura del mar Báltico hace que "los peces se refugien en capas del mar más profundas, que todavía están más frías", dijo hoy Christopher Zimmermann del Instituto de Pesca en el Mar Báltico en la ciudad alemana de Rostock.
En tanto, a profundidades mayores en las aguas costeras del Mar Báltico de hasta 20 metros, se registran actualmente temperaturas de entre 15 y 16 grados Celsius, lo que constituyen condiciones adecuadas para los peces.
El arenque tiene una mayor capacidad de adaptación. Según Zimmermann, puede tolerar cambios en la temperatura del agua así como también en el contenido de sal.
Sin embargo, es problemático cuando aparece un viento, ante todo si es muy repentino, que hace llegar en un corto tiempo agua cálida y pobre en oxígeno a las áreas costeras. Los peces tienen poca oportunidad de escapar y estas situaciones son, a veces, causa de una gran mortandad.
La ola de calor que afecta a Europa hizo que el Mar Báltico alcance en algunos sitios temperaturas comparables a las del mar Mediterráneo.
Por ejemplo Rügen y Usedom alcanzaron los 22 grados, según el Servicio Meteorológico de Alemania, valores similares a los que se registran en la isla griega de Corfú.
14/07/10
LA JORNADA – MEXICO
