Para abandonar la actividad, los pescadores piden $ 55 millones (Bahía Blanca)

Para abandonar la actividad, los pescadores piden $ 55 millones (Bahía Blanca)

En la Provincia, se pensó en indemnizarlos, pero nunca se llegó a hablar de cifras. El puerto está paralizado, porque las lanchas impiden la navegación.

En la Provincia, se pensó en indemnizarlos, pero nunca se llegó a hablar de cifras. El puerto está paralizado, porque las lanchas impiden la navegación.

Los pescadores artesanales de Ingeniero White solicitaron 55 millones de pesos, a modo de indemnización, para que su actividad deje de existir en el puerto local.

Así lo comentó el subsecretario de Desarrollo Humano de la comuna, Ariel Zaballa, quien trabajó como delegado comunal en la mesa de diálogo conformada con autoridades portuarias y provinciales, además de los trabajadores marítimos.

"Nos pidieron 55 millones de pesos para terminar con la pesca en Bahía Blanca. Nos dijeron que si les dan 55 millones de pesos, ellos levantan la flota de lanchas, canoas, etc.

"Es una cifra complicada… Desde el ministerio de Desarrollo Social, se trabajó y se habló de cifras, que no son de ese volumen", comentó Zaballa, quien fue el responsable de organizar la rápida atención a las necesidades de las familias afectadas.

La comunidad de 200 pescadores artesanales volvió a cortar la navegabilidad en la ría local, en la mañana de ayer, al considerar que su situación, generada por la falta de recurso ictícola, no es tenida en cuenta por las autoridades gubernamentales.

La interrupción del canal principal, frente al muelle multipropósito, generó un fuerte enfrentamiento entre los trabajadores y efectivos de la Prefectura Bahía Blanca.

"Desde la firma del acta, no dejamos de trabajar. El ministro provincial de Desarrollo Humano, Daniel Arroyo, está personalmente trabajando y haciendo reuniones interministeriales con la cartera de Producción, para tratar de terminar con el programa de reconversión de la flota y el programa de subsidios para la mejora de las artes de pesca.

"Lo que estaba a nuestro alcance se brindó con inmediatez, como la asistencia alimentaria, las zapatillas, los guardapolvos, los útiles escolares, para que los chicos comiencen la escuela. Lo pidieron un viernes y el lunes lo tenían. Además, una asistente social hace 40 días que está de guardia permanente en la delegación municipal de Ingeniero White, para lo que necesiten", comentó Zaballa.

El funcionario agregó que la medida de los pescadores no puede tildarse de sorpresiva, porque venían pidiendo una solución urgente.

"Hay que ser conscientes de que no es una problemática de resolución inmediata. Para que pesquen en Riacho Azul, se trabajó muchísimo y ahora se está esperando el dictamen final de Fiscalía de Estado. Se trabajó y se sigue trabajando. Son los tiempos lógicos que tiene cualquier gestión de esta complejidad", opinó Zaballa.

El enfrentamiento

El prefecto principal de la Prefectura Bahía Blanca, Hugo Pallota, comentó que el presidente de la Cámara de Pescadores, Pedro Santos, se presentó en la sede de la fuerza en la mañana de ayer, para comunicar que la entidad que conduce había tomado la determinación de manifestarse en la ría, lo que implicaba la automática interrupción de la navegabilidad.

"Por razones de seguridad en la navegación y porque es de nuestra competencia, tomamos la medida administrativa de revocar los despachos que estas embarcaciones pesqueras tenían para zarpar, a los efectos de notificar a las tripulaciones que existen medidas de orden judicial a las que podrían exponerse, en el caso de hacer un corte en la ría", comentó Pallota.

"En ese marco, hay unas ocho embarcaciones que desatendieron las indicaciones de la autoridad marítima y salieron igual a manifestarse", agregó.

Pallota negó que se hayan arrojado gases lacrimógenos a los manifestantes, pero comentó que se los intentó persuadir con agua a presión lanzada desde los guardacostas.

"Se abalanzaron sobre la gente que estaba subiendo al guardacostas. No hubo represión, pero sí golpes. Tenemos cuatro lastimados que están en el hospital, con lesiones leves", comentó.

Antes de que comenzasen los incidentes, las autoridades del Consorcio de Gestión del Puerto decidieron desalojar la sede de su institución, como medida preventiva.

Luego de esa situación, los pescadores lograron posicionarse en el canal principal, para manifestarse e impedir el paso de buques.

Por esa razón, la Prefectura comenzó a comunicar a los barcos que quieren entrar o salir del puerto que están los pescadores manifestándose frente al sitio 21, para que los capitanes evalúen si se arriesgan a cruzar el corte, con el riesgo que ello implica.

Visión desde las lanchas

Eduardo Defilippis, integrante de la comisión directiva de la Cámara de Pescadores, comentó que la reacción de los pescadores se debe a que "los actores que realmente tienen que definir una solución nunca dan la cara, llámese Provincia, Municipalidad, Consorcio de Gestión; acá, son todos culpables".

Dijo que al ministro de Desarrollo Humano bonaerense no le conocen la cara y que no ha dado respuestas.

"Cuando se firmó el acta acuerdo, el intendente dijo que se iba a poder ir a pescar a Riacho Azul en lo inmediato. Nosotros entendimos que debíamos esperar 10 o 15 días y ahora hay que revertir un fallo de la Corte Suprema y nos preguntamos cómo el intendente, que es abogado, no sabía eso. Ahora, sabemos que podría extenderse a un año o dos", comentó.

También criticó la ayuda que se les proporcionó desde la comuna.

"Hablan de ayuda para los chicos y nos dieron zapatillas número 43, un bolso para ir a trabajar y 40 bolsas de comida con gorgojos", resaltó.

Vamos por otros 640 mil

Durante un lapso de 10 días, que culminó el 6 de febrero último, el puerto de Bahía Blanca se mantuvo paralizado por el conflicto planteado por los pescadores artesanales, tensión que, en las últimas horas, ha recrudecido con perfiles claramente violentos.

La situación planteada en la bisagra de los meses estivales causó riesgo operativo para empresas, ya que los buques no podían ingresar ni egresar del puerto local, lo cual provocó importantes pérdidas económicas.

El 5 de febrero, desde el municipio, se anunció que el intendente Cristian Breitenstein había solucionado la problemática y el propio jefe comunal indicó que se había llegado a un acuerdo, luego de que se estuviera "a horas de una tragedia", en razón de que el de Bahía Blanca es el principal puerto argentino.

"Hemos tratado de cuidar su imagen, de que no se deteriore el sector productivo y económico como se comenzó a deteriorar en esta etapa, y, lo que es fundamental, intentamos proteger vidas. La cuestión se había complicado de una manera tal que necesitábamos llegar a un entendimiento"", sostuvo Breitenstein.

Fue más allá y pasó revista a lo que, según su parecer, eran las causales del conflicto:

"Este no es un tema nuevo, viene desde hace muchos años, que tiene que ver con la postergación de un sector que, en la década del 90, fue dejado de lado por las privatizaciones de determinados lugares, por las problemáticas pesqueras que se fueron dando y por el último el impacto, que fue la imposibilidad de pescar en Riacho Azul. Eso afectó al sector y no se ha trabajado como se debía haber trabajado", sostuvo.

Respecto de las gestiones encaradas que habían destrabado el conflicto, señaló Breitenstein que, junto con el doctor Francisco Costa, el titular del ente portuario, Jorge Otharán, y la senadora Elsa Strizzi, habían hablando del tema directamente con el gobernador Daniel Scioli, "quien inmediatamente instruyó a los ministros para que articulen un plan de reconversión, que, como todas las cosas que se asumen luego de una omisión de tantos años, hay que hacerlo rápido".

Explicitó que el plan de reconversión tenía que ver con recuperar una zona de Riacho Azul para la pesca, a través de la presentación de un plan de manejo, lo que permitiría recuperar un poco del mercado de pesca.

Breitenstein también dijo que otro punto que tenía que ver con la reconversión completa de la flota de lanchas era la disponibilidad de fondos específicos para esa cuestión, ya que la Provincia "afectará un aporte que está siendo girado rápidamente por gestión del gobernador, a quien agradezco su compromiso con Bahía Blanca y con el puerto".

Respecto de la modalidad de la protesta, la misma que se produce por estas horas, Breitenstein dijo que "no aceptamos la metodología del piquete que se implementó; no es la vía que corresponde; esto genera un antecedente difícil para el manejo de los conflictos que vengan, pero considero que todos hemos aprendido de estos conflictos, hay que dialogar, pero sobre la base del orden y el respeto mutuo".

Por su parte, el titular de la cámara que agrupa a los pescadores artesanales, Pedro Santos, luego de que, en los días previos, había insultado públicamente al jefe comunal, subrayó que "hemos quedado satisfechos con la respuesta del intendente, levantamos el corte y ya mismo nos pondremos a trabajar, con la seguridad de que va a ser considerada seriamente nuestra problemática; vamos a tener un diálogo que nunca hubo con los pescadores; estamos más que satisfechos".

Santos tuvo palabras de elogio para Breitenstein: "El intendente agarró un fierro caliente, le toco a él bajo estas difíciles circunstancias; ninguno lo hizo a lo largo de muchos años; esta es una situación que viene postergándose en el tiempo".

Horas después, el municipio depositó, en el Bapro de Ingeniero White, un monto cercano a los 640 mil pesos que le sería restituido por el Estado provincial, giro que, en las últimas horas, el secretario de Economía, Hugo Borelli, confirmó que aún no se había remitido desde La Plata.

Ese dinero se depositó a nombre de la Cámara de Pescadores, y el dirigente Santos, según dicen las fuentes allegadas, lo repartió entre los pescadores de manera absolutamente discrecional, sin que se explicitara fehacientemente quiénes fueron los beneficiarios. Tampoco desde el Estado se exigió el detalle.

18/03/09
LA NUEVA PROVINCIA

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