(FNM) Piratas somalíes tomaron el control de un buque tanque de productos químicos el viernes en el Golfo de Adén. Un helicóptero artillado de la NATO – que llegó tarde para evitar el secuestro – rescató a tres guardias de seguridad que habían saltado al agua.
(FNM) Piratas somalíes tomaron el control de un buque tanque de productos químicos el viernes en el Golfo de Adén. Un helicóptero artillado de la NATO – que llegó tarde para evitar el secuestro – rescató a tres guardias de seguridad que habían saltado al agua.
Francia y Alemania, países que tienen buques en el área como parte de una coalición internacional en contra de la piratería, destacaron la aeronave luego de recibir un llamado de socorro poco después del amanecer. Sin embargo – según lo informado por el vocero militar francés, comodoro Christophe Prazuck -, cuando a los 15 minutos el helicóptero arribó a la zona, los piratas ya habían abordado al quimiquero y tomado como rehenes a sus 27 tripulantes, nacionales de la India y Blangladesh.
Los dos guardias británicos que habían saltado por la borda, junto con un colega irlandés, fueron rescatados y llevados a salvo a bordo de un buque de guerra francés.
Los buques militares de Alemania y Francia forman parte de la flota de la NATO, la que junto a buques de guerra de Dinamarca. India, Malasia, Rusia y los EEUU, han comenzado a patrullar el vasto corredor marítimo.
Estos buques escoltan a algunos mercantes y responden a llamados de auxilio. El establecimiento de patrullas navales internacionales apunta a combatir la creciente ola de ataques piratas frente a las costas de Somalia en el Golfo de Adén, por donde transitan alrededor de 20 buques tanques por día. El de ayer, fue el 97º barco asaltado en lo que va del año.
Por otra parte, el gobierno griego anunció que el jueves fue liberado el carguero maltés “CENTAURI”, con sus 25 tripulantes filipinos ilesos, después de más de dos meses en manos de los piratas somalíes.
En cuanto al buque recientemente secuestrado, de acuerdo con lo informado por el jefe del centro de información sobre piratería de la Oficina Marítima Internacional, Noel Choong, se trata del MV “BISCAGLIA”, de bandera liberiana y operador de Singapur.
Los piratas están creciendo en audacia. Hugo Martin, gerente de Hart Security, dijo que el jueves, 20 botes rápidos cargados de piratas lanzaron un ataque simultáneo sobre dos buques que se desplazaban a marcha lenta frente a las costas de Yemen. Los grupos de seguridad embarcados por la empresa en ambas naves estaban armados, pero lograron evitar el abordaje mediante maniobras evasivas y uso de métodos no letales, durante las cuatro horas que duró el ataque.
El embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, dijo ayer que era posible que la organización adopte una nueva resolución con reglas de empeñamiento más agresivas.
“Es posible que se aprueben sanciones y medidas más duras, y recomendaciones más severas para la comunidad internacional”, dijo el diplomático al canal televisivo ruso Vesti-24. “Esto daría la posibilidad de adoptar acciones más enérgicas por parte de las fuerzas navales de aquellos países, que al igual que Rusia, han despachado buques para combatir la piratería”.
La Armada de los Estados Unidos afirma que es imposible patrullar los 2.5 millones de millas de aguas peligrosas, y ha recomendado a los propietarios que contraten servicio privados de seguridad para proteger las embarcaciones vulnerables. Esto ha generado un “boom” del negocio, que algunos temen pueda estimular a compañías sin licencia ni experiencia a sumarse a la actividad.
La firma Anti-Piracy Maritime Security Solutions, responsable de los tres guardias de seguridad que saltaron al mar desde el “BISCAGLIA” ayer, señala en su sitio Web que fue formada en julio de 2008, y que todo su staff está constituido por ex integrantes de la Infantería de Marina británica. Ellos no portan armamento.
Muchas compañías prefieren los métodos no letales de disuasión de piratas, que incluyen maniobras evasivas, pasamanos electrificados y el uso de armas sonoras que pueden generar una dolorosa onda, con alcance de hasta media milla del buque.
Pero para Cyrus Mody, titular de la Oficina Marítima Internacional, la responsabilidad de protección debería corresponder a las fuerzas navales internacionales y no a los propietarios de los buques mercantes. Sostuvo que los gobiernos de tales armadas deben endurecer sus reglas de empeñamiento y establecer un marco legal para procesar a los sospechosos de actos de piratería.
“No se trata de volarlos del agua, sino de confiscar su armamento y embarcaciones”, agregó. Las armadas tienen que patrullar más agresivamente, abordando y registrando las embarcaciones sospechosas de servir de “buques madres”, desde donde los piratas lanzan sus pequeños botes de ataque. Según Mody, las armadas se muestran por el momento reticentes a detener buques sospechosos, dado que sus situaciones legales están poco claras. (Traducido por NUESTROMAR, de The Guardian, AP, y Maritime News; 29/11/08)
29/11/08
NUESTROMAR

