Se desprende de escuchas telefónicas; buscan a dos argentinos.
Se desprende de escuchas telefónicas; buscan a dos argentinos.
La escucha telefónica lo resumió todo. "Hicieron una inspección en el barco, pero por suerte no encontraron la carga." Era una conversación entre presuntos narcos serbios en abril pasado. La nave inspeccionada, de bandera serbia, estaba amarrada en el puerto de San Lorenzo, en Santa Fe, y se sospecha que partió hacia Europa con un cargamento de droga.
"No sabemos cuánto pesaba ese cargamento de droga. Teníamos el dato y allanamos el barco, pero no pudimos encontrar nada. Estaba bien escondida. Simularon una carga legal y se fueron del país", explicó a LA NACION una fuente judicial.
La organización narcocriminal comenzó a ser desbarata anteayer en la operación Guerrero de los Balcanes con el secuestro de 2174 kilogramos de cocaína, valuados en 108 millones de dólares, ocultos en el yate Maui que estaba amarrado a 25 kilómetros de Montevideo, en Uruguay.
Por el hecho hay cuatro personas detenidas. Tres ciudadanos serbios apresados en su país y un croata que cayó cuando la policía uruguaya allanó el yate. El croata ya fue procesado con prisión preventiva por la jueza Graciela Gatti, magistrada uruguaya especialista en crimen organizado.
La jueza Gatti también ordenó la captura nacional e internacional de otros cuatro ciudadanos serbios que en los últimos tiempos estuvieron por la Argentina, Brasil y Uruguay. Además, el juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky y detectives de la División Operaciones Federales de la Policía Federal tratan de identificar a dos argentinos que habrían colaborado con la banda de narcos serbia.
"Se trata de dos argentinos que colaboraron en la logística de la banda. Una vez que sean identificados se ordenará su detención", informó a LA NACION una fuente judicial.
Según el vocero consultado, la organización narcocriminal había alquilado departamentos en Núñez, Belgrano, Palermo y Puerto Madero. En uno de los inmuebles allanados, los investigadores secuestraron importante equipamiento de espías y armas de grueso calibre. Se sospecha que la banda está integrada por ex integrantes de servicios de inteligencia de países de Europa del Este. "Descubrimos detectores de micrófonos, filmadoras con cámara oculta, aparatos para «pinchar» teléfonos", agregó el investigador judicial argentino.
Teléfonos sin usar
Y agregó: "Cambiaban de teléfonos constantemente. En uno de los departamentos allanados secuestramos 18 teléfonos celulares sin utilizar".
Los investigadores suponen que la droga iba a ser cargada en barcos que trasportan granos. "Estamos convencidos de que iban a llevar los 2174 kilos de cocaína en el yate Maui hasta el medio del Río de la Plata, una vez allí los iban a pasar a las naves de gran porte que llevaban granos a Europa. Esos barcos sospechamos eran de bandera serbia", explicó la fuente judicial consultada.
Los investigadores argentinos están convencidos de que parte de la droga secuestrada anteayer en Uruguay había estado en la Argentina. Por medio de peritajes trataremos de establecer de qué origen se trata", explicó un investigador.
17/10/09
LA NACION
