Otra tragedia pesquera: muere un tripulante al naufragar la embarcación

Dos tripulantes de una lancha pesquera que naufragó en aguas del Golfo San Matías, en inmediaciones del puerto de Punta Colorada (Sierra Grande), fueron rescatados con vida y en avanzado grado de hipotermia, en tanto que un tercer marinero apareció muerto.

Dos tripulantes de una lancha pesquera que naufragó en aguas del Golfo San Matías, en inmediaciones del puerto de Punta Colorada (Sierra Grande), fueron rescatados con vida y en avanzado grado de hipotermia, en tanto que un tercer marinero apareció muerto.

La embarcación Miguel I había partido en horas de la mañana para realizar tareas de pesca en aguas frente a Punta Colorada, y se la declaró en emergencia en la noche del martes, poco después que el patrón de la embarcación informara al destacamento de Prefectura de Punta Colorada, estación portuaria ubicada al este de Sierra Grande, sobre la costa del Golfo San Matías, y a unos 160 kilómetros de Puerto Madryn, que regresaba a la dársena de esa dotación costera.

Por causas que aún no han podido establecerse, minutos más tarde el personal de ese destacamento perdió de vista la embarcación cuando navegaba a unos quince kilómetros de la costa, lo que originó el alerta y movilización de los equipos que integran los sistemas de búsqueda y rescate, como así también fueron informadas todas las embarcaciones que se encontraban en la zona, para que se sumaran a la búsqueda de sus tripulantes.

Barcos, lanchas pesqueras, aeronaves, guardacostas y patrullas terrestres de la Prefectura Naval Argentina rastrillaron durante largas horas, en la mañana de ayer en las proximidades del Puerto de Punta Colorada (provincia de Río Negro), donde desapareciera a última hora del martes la lancha Miguel I, que navegaba con tres pescadores a bordo.

A media mañana de la víspera, tras un operativo coordinado por la fuerza de seguridad naval, fueron localizados aún con vida dos de los náufragos, en tanto que un tercer marinero ya había perecido.

De acuerdo a un cable emanado por la Prefectura Naval Argentina, “el patrón de la embarcación intentó comunicarse con la tripulación a través del sistema de VHF, pero nadie le respondió, lo que hizo que Prefectura emitiera la orden de apresto hacia las unidades de búsqueda aérea y marítima, además de alertar a las embarcaciones que navegaban cerca de la zona para que colaboraran con esa búsqueda”.

Con todos los medios que se contaba en momentos de la declaración de emergencia, se organizó un exhaustivo operativo para localizar a la lancha, a lo que luego se fueron sumando, con el transcurso de las horas, guardacostas, lanchas, patrullas terrestres, un helicóptero y un avión que decolaron desde Comodoro Rivadavia.

En horas de la mañana de ayer, uno de los barcos que se había plegado a la búsqueda, el pesquero “Don Raúl”, halló a los tripulantes de la lancha desaparecida. Dos fueron encontrados con vida mientras flotaban a la deriva, con avanzados signos de hipotermia, en tanto que el tercero había fallecido.

El capitán del “Don Raúl” anunció la novedad a la estación costera de Prefectura, quienes ordenaron a una lancha rápida que se desplace hacia el pesquero para trasbordarlos y acercarlos raudamente hacia el puerto, donde eran aguardados por el helicóptero de esa fuerza, en la que se los derivó hacia el Hospital Zonal de Trelew.

Como consecuencia del naufragio pereció Sergio Omar Rodríguez (33), oriundo de Sierra Grande, en tanto que en grave estado fueron trasladados vía aérea hacia Trelew Cristian Barboza (33) y Gustavo Daniel Aquino (46 – capitán), ambos también radicados en la localidad rionegrina de Sierra Grande, provincia de Río Negro.

La lancha que naufragó, “Miguel I”, tenía un casco amarillo construido en fibra de vidrio reforzada, de 7,80 metros de largo y 2,15 metros de manga (ancho).

De acuerdo a la información circulante en las autoridades encargadas de investigar lo ocurrido con esta embarcación pesquera, al momento en que se produjo la tragedia soplaba un viento con una intensidad de aproximadamente 10 nudos -unos 18 kilómetros por hora-, por lo que el mar se encontraba “picado”.

Esta tragedia que enluta nuevamente a los hombres de mar, y sobre todo a aquellos que trabajan en aguas del Golfo San Matías, se suma al más cercano antecedente ocurrido en abril del año 2004, cuando el pesquero “Jesús del Camino” diera una vuelta de campana con ocho tripulantes al ser sorprendido por una ola mientras intentaba alzar sus redes repletas de peces.

En aquella ocasión, el “Jesús del Camino” había partido desde el puerto de San Antonio Este y se encontraba en tareas de pesca a escasas millas de la costa norte de Península Valdés, en proximidades de Punta Buenos Aires, el extremo este de la boca del Golfo San José. Sólo consiguió sobrevivir uno de los marineros, ya que los restantes seis tripulantes y el capitán perecieron en el infortunado incidente.

06/03/08
DIARIO DE MADRYN

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