Se realizó el miércoles y hoy (30/10/09) estarían los resultados. Buscan saber si pueden autorizar el ingreso de buques más grandes al puerto de Mar del Plata, luego de tres meses de dragado más o menos ininterrumpido.
Se realizó el miércoles y hoy (30/10/09) estarían los resultados. Buscan saber si pueden autorizar el ingreso de buques más grandes al puerto de Mar del Plata, luego de tres meses de dragado más o menos ininterrumpido.
Todo viene lento en el operativo de dragado de la estación marítima local. Luego de tres meses en que la draga 259 C Mendoza del Estado Nacional no tuvo grandes problemas mecánicos, todavía no se pudo ampliar la brecha del canal secundario para permitir que ingresen barcos de hasta 160 metros a buscar la carga de la industria pesquera.
El miércoles desde temprano una lancha de paseo para turistas coció de punta a punta la boca del canal del puerto para determinar el grado de avance de la draga en el lecho marino.
No es la primera batimetría que realizan, pero ahora esperan contar con la aprobación de los prácticos, quienes deben lidiar con las moles de las navieras para darle vía libre a la autorización.
Hubo dos anteriores pero –pese a que los estudios en el papel mostraban condiciones óptimas– los prácticos las rechazaron y mantuvieron el puerto abierto sólo para naves de hasta 135 metros, las únicas que pueden pasar por el pasadizo angosto de la segunda enfilación.
Como ya es habitual en esta nueva etapa, la batimetría no la realizaron los profesionales del Servicio de Hidrografía Naval, la institución especializada en estos análisis de las profundidades marinas y que ya ha trabajado para el Consorcio.
Como ocurrió en los anteriores estudios, la batimetría fue elaborada con un sonar manejado por un técnico de la propia Dirección de Vías Navegables, la misma dependencia de la que depende la draga.
En la última reunión del mes pasado los prácticos sugirieron que la draga limpie lo que asoma del veril en el canal secundario. El veril es el banco de arena de más de 2 millones de metros cúbicos que se amontona en la Escollera Norte y del que todavía no se ha retirado un metro. El castillo de arena que unos meses atrás llevó a Oscar Fortunato a decirle a Pezzati que podía licitar el balneario de la boca del puerto para que colocaran sombrillas. Arena sobraba.
La draga trabaja, pero las dudas del presidente del CEPA se mantienen porque las condiciones laborales lejos están de ser ideales. Desde las tripulaciones –hay dos que rotan cada 14 días– comenzaron a emitir señales del malhumor reinante por promesas incumplidas de parte del Estado empleador.
Los resultados se esperan para este viernes y es muy posible que en el inicio de la semana próxima se coordine una reunión entre todas las partes que intervienen en el tema, como Prefectura, los prácticos, los remolcadores, el Consorcio, Vías Navegables y representantes de las navieras para definir los pasos a seguir ante un posible nuevo escenario.
Entre los muelles corre firme la idea de que esta vez sí estarían dadas las condiciones para abrir la puerta a buques de mayor porte, algo que las navieras esperan desde mediados de año. En especial Hamburg, que creyó en la promesa que le hizo el presidente del Consorcio, Eduardo Pezzati, de la evolución de los trabajos y desactivó un buque menor reemplazándolo por uno de 160 metros que nunca pudo entrar por temor a que quedase encallado.
Hasta ahora la única naviera que se cuela entre el cerco de arena es Maers, con un buque de 135 metros, el cual debe salir de Mar del Plata con la mitad de la carga por temor a enterrarse.
La incógnita sobre la fecha cierta de la reunión se origina porque Pezzati está de viaje como parte de la comitiva especial a San Petersburgo, ciudad hermana de Mar del Plata. Tanto ahínco puso don Eduardo en abrir la barrera del canal secundario que algunos en el Consorcio ayer dudaban si no se perdería de dar la buena noticia.
Para eso hay que esperar a que regrese del tour europeo, que termina en las playas de Mallorca, el 5 de noviembre.
“Sería el colmo de la boludez”, retrucó un práctico consultado ayer por REVISTA PUERTO, cansado de las dilaciones y las demoras en el trabajo de la draga estatal. “Es posible que el lunes o martes que viene pase de nuevo el barco de Hamburg; si todo está bien podría entrar”, se esperanza.
Por Roberto Garrone – Fotos de Diego Izquierdo
30/10/09
REVISTA PUERTO

