Ocampo: “Hicimos todo lo que dijo el gobierno y nos estamos fundiendo”

Ocampo: “Hicimos todo lo que dijo el gobierno y nos estamos fundiendo”

Primera parte de nuestra entrevista con Alejandro Ocampo, presidente de Alpesca, empresa que hoy paga el precio de su elevado costo empresario por la cantidad de mano de obra, la calidad de sus productos y el hecho de tener a su personal absolutamente en blanco.

Primera parte de nuestra entrevista con Alejandro Ocampo, presidente de Alpesca, empresa que hoy paga el precio de su elevado costo empresario por la cantidad de mano de obra, la calidad de sus productos y el hecho de tener a su personal absolutamente en blanco.

REVISTA PUERTO: –Me gustaría comenzar preguntándote ¿cómo te fue en la feria de Bruselas?

ALEJANDRO OCAMPO: –He estado en cuanta feria pesquera hubo en los últimos treinta, treinta y dos años; y nunca vi nada parecido a lo que vivimos en esta feria.

RP: –¿Por qué, qué viste?

AO: –Vi la forma en la que te hacen pelota con el argumento de la crisis internacional, un poco sobreactuada, porque acá no hay una fuerte caída del consumo: si el consumo cayó, cayó un 5 por ciento. Lo que está pasando es que, por ejemplo, Alpesca vendía el 50 por ciento de todo lo que producía a Unilever y Unilever nos muestra que ellos trabajan con 28 semanas de stock y ahora los precios han caído entre un 20 y un 25 por ciento. Entonces, como los grandes también han perdido financiamiento, van a trabajar con sólo cuatro semanas de stock, con lo cual no me están comprando desde enero y no sé cuando volverán a hacerlo. Además venden todo su stock y lo reconstruyen a razón de 1.000 dólares menos por tonelada: porque ya nos pasaron los precios de productos que yo les vendo y son a 1.000 dólares menos. Actualmente nuestro stock es de 1.350 toneladas de productos elaborados, mas de 6 millones de dólares; no lo puedo vender y no sé cuándo lo podré vender. Tengo 900 toneladas de fish block desgrasado y sin espinas al que bajé mil dólares la tonelada y no conseguí vender ni un solo container en Bruselas. Laburamos desde las siete y media de la mañana a las once de la noche y no vendimos un container de nada.

RP: –¿Lo mismo te pasó con todos los productos?

AO: –Teníamos negocios con los productos grillados en cajitas de 400 gramos del que exportábamos unas cuatrocientas toneladas por año a Australia; lo vendíamos a 6.800 dólares, costo y flete Australia, ganábamos cuatrocientos dólares por tonelada a ese precio y ahora el comprador en Bruselas me dice que si no le puedo vender ese producto a 5.000 dólares no me renueva los contratos. Y no me los renueva porque desarrolló el mismo producto con “Pangasius” en Vietnam, que es una especie que nos está matando, es mucho más barata y se está metiendo en España, en Italia. Se hace con trabajadores que cobran un sueldo de 60 centavos de dólar la hora, cuando nosotros tenemos un costo empresa de 9 dólares la hora. Y así es imposible competir.

RP: –Costo que de ninguna manera podés bajar en las actuales circunstancias.

AO: –El otro día se lo intenté explicar a Luis Núñez, del STIA de Madryn. Le armé una carpeta con todos los costos de la planta, desde ya que sin contar los costos de los barcos, para que entienda de dónde sale nuestro costo. Por supuesto que a la gente no le llegan al bolsillo los 9 dólares por hora, pero ése es nuestro costo. Yo tenía el orgullo de mostrar en todos lados que, cuando tomaron la empresa los sudafricanos, éramos 560 y llego a julio de 2006 con 1.873 empleados. Y hoy tenemos sólo 1.216. Es decir que Alpesca ya perdió 657 trabajadores y no salió en los diarios ni en las radios ni nada, como si fuera lo más normal del mundo.

RP: –Cada vez que hemos hablado, el tema de tu tremendo costo empresario por la cantidad de mano de obra, la calidad de tus productos y el hecho de tener todo absolutamente en blanco, siempre estuvo presente. Pero por primera vez y ante este panorama me da la impresión que semejante asimetría no te la resuelve ni una reducción de los sueldos ni exenciones impositivas ni la devolución de la tasa de gas oil o el reembolso por puertos patagónicos.

AO: –No, no, no. Contra estas cosas de los precios de los productos y los costos nuestros, no te salva nadie, nadie. Tenés que entrar a cambiar de productos, despedir gente, vender pescado con poco proceso. Creo que de la única manera que nos podemos recuperar es si hubiese una devaluación importante. El gobierno empuja a los gremios a pedir un aumento cercano al 20 por ciento todos los años y el dólar siempre está más o menos igual.

RP: –Que por otra parte, fue la única medida que transformó en rentable a las empresas argentinas desde la última devaluación instrumentada por el gobierno de Duhalde, allá por el 2002.

AO: –Hoy Alpesca, que es el ejemplo, que da valor agregado y emplea a todos sus trabajadores en blanco, no es más competitiva ni con Nueva Zelanda, ni con Noruega, ni con Islandia o Alaska. Ya no es sólo con China o Vietnam. Este panorama es un desastre, yo le pongo optimismo y trato de encarar nuevos desafíos. Estamos trabajando en un negocio con supermercados de Estados Unidos pero está más que difícil. Te repito, nosotros tenemos un costo de 32,46 pesos la hora, de los cuales la gente se lleva 13 más un incentivo que les damos de 2,67 pesos que, en bruto, da 15,80 pesos la hora. El resto es el costo de tener a la gente en blanco con todas sus cargas sociales: seguridad social, aguinaldo, vacaciones, feriados, etc.

RP: –¿Esto es lo que le comunicás a Núñez, del STIA de Madryn?

AO: –Yo todo esto se lo mando todos los meses al Gobernador. Pero también se lo explico a Núñez, porque siempre lo escucho diciendo que la gente no puede vivir en la Patagonia con 1.500 pesos por mes. Yo le mando mensualmente nueve hojas donde están todos nuestros trabajadores, con nombre y apellido, cantidad de horas trabajadas y, por ejemplo en abril de 2009, cobraron un promedio de 2.782 pesos con 120,5 horas trabajadas.

RP: –¿Qué promedio de ausentismo tenés?

AO: –El ausentismo llega al 22,5 por ciento; todos los días 200 tipos no vienen a trabajar y eso es un costo gigantesco. El otro día le decía a Núñez que eso me significa 5 millones por año, lo que equivale a que todos los años le podría regalar a cada trabajador 5.000 pesos. Ése es el costo que tenemos por un ausentismo que el propio sindicato no nos ayuda a combatir. El año pasado, y con más gente, trabajábamos 131 horas promedio y este año 120.

RP: –Ahora bien, si esto le pasa a Alpesca, que es el modelo de la industria pesquera nacional, que llena de contenidos a tantos discursos que pregonan el valor agregado y el empleo, ¿cuál es entonces el ejemplo a seguir? ¿vender congelado a bordo o tener a la gente en negro?

AO: –Acá te muestro el último discurso de Cristina Fernández de Kirchner, de los que tengo decenas, donde dice: “Hay que darle mayor valor agregado a los productos para obtener mayores beneficios y generar mayores procesos de industrialización, no hay país desarrollado que no..” bla, bla, bla. Nosotros hicimos todo lo que ellos dicen, todo lo que el gobierno decía y crecimos en la cantidad de empleados hasta llegar a 1.800 trabajadores, invertimos 35 millones de dólares en siete años, compramos cuota a medida que nos iban sacando cuota por la sustentabilidad del recurso para no tener que despedir gente, compramos el Humbak de Harengus y trajimos dos barcos fresqueros nuevos, compramos cuatro langostineros; hicimos todo lo que pedía el gobierno y sin embargo me estoy fundiendo.

RP: –Sé que avalado por la empresa que representas tenés buena llegada ante los funcionarios. ¿Qué te dicen ante semejante panorama?

AO: –Hoy el gobierno no existe, no sólo en lo que te cuento, yo estoy pagando casi 6 millones de dólares por adelantado de derechos de exportación y los reintegros de impuestos, que salieron gracias a que los apuró Das Neves, aunque los recuperamos, no me los pagan desde septiembre del año pasado.

RP: –De todas formas el gobierno no parece estar dispuesto a hacer mucho más que devolverte impuestos o reintegrarte rápidamente la tasa de gas oil y, ante el panorama que me pintás, creo que igualmente seguís estando lejos de recuperar rentabilidad.

AO: –No, sin dudas, hoy la solución pasa por lo que está diciendo la Unión Industrial Argentina que no pide otra cosa más que una devaluación. Nos guste o no, no veo otra salida.

RP: –¿Cuánto puede aguantar una empresa en estas condiciones, teniendo en cuenta que la tuya es una empresa con espalda?

AO: –No creo que mucho, estamos trabajando totalmente a pérdida en todos los productos que hacemos, en todos. Nosotros manejamos un ranking interno para determinar mes a mes en qué producto tenemos ganancia y cuánta, así vamos privilegiando a aquellos que de acuerdo al costo y al precio de venta nos dan beneficios. Hoy tenemos al 90 por ciento de nuestros productos en negativo y un 10 por ciento de los productos, que son de muy baja demanda, en positivo. ¿Cuánto podemos durar? No sé. ¿Qué estoy haciendo? Estoy poniendo avisos hasta en la revista Redes para vender barcos. Estoy tratando de vender barcos. Los tienen a la venta todos los brokers del mundo.

RP: –¿A los cascos?

AO: –No, no, no. Vendo los cascos con permisos de pesca, merluceros y langostineros, cinco barcos. Los puse en venta y lo lamento mucho.

RP: –¿Les ofrecieron ayuda a través de la entrega de los RePros?

AO: –Nos lo vienen ofreciendo desde hace tres meses y la verdad es no los queríamos agarrar porque, si bien le pagan a la gente a través de bancos 600 pesos por mes, tenés que comprometerte que por seis meses no vas a echar a nadie. Finalmente los vamos a aceptar y vamos a armar todo para cumplir con ese pedido, ya que pedimos una paz social y no vamos a dar aumento, nos debemos comprometer a no despedir gente.

RP: –Teniendo en cuenta la histórica mala imagen del sector pesquero y esa creencia generalizada que existe acerca de que lloran y se la llevan toda, ¿notás que los funcionarios de las distintas áreas creen que esto es así?

AO: –Sí, sí. Ahora te creen. Lo que también me doy cuenta es que nadie tiene poder salvo Néstor Kirchner; nadie tiene poder. Y cuando te digo nadie es nadie, ni el Ministro de Economía, ni el Secretario de Pesca, ni los gobernadores, ni Débora Giorgi ni nadie. Ninguno tiene poder. Tratan de hacer cosas, a mí me consta que Norberto Yahuar está peleando a muerte por cosas para el sector, pero no le contestan. Ricardo Etchegaray (titular de la AFIP) no le está contestando las llamadas por el tema reintegro de impuestos. Lo que pasa es que el reintegro de impuestos, cuando ayer, por ejemplo, se publica que la AFIP retiene 2.000 millones de pesos a empresas sospechadas de evadir. ¡Empresas sospechadas! Sospechadas tienen el 5 por ciento y pagamos todos. Ahora bien, en mi caso, que yo no vendo ni un kilo a paraísos fiscales, ¿por qué me tienen bloqueado? “Ah, no, porque estamos investigando”, me contestan. Bueno, si ven que no tienen mis exportaciones destino de paraísos fiscales, ¿Por qué no me liberan los fondos? A nosotros desde septiembre al presente nos han devuelto cero.

Por Guillermo Nahum – Fotos de Diego Izquierdo

20/05/09
REVISTA PUERTO

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