Obama dio marcha atrás con la decisión de permitir las perforaciones petroleras

Obama dio marcha atrás con la decisión de permitir las perforaciones petroleras

(FNM) El presidente estadounidense Barack Obama, ha revertido la decisión previa de expandir la exploración petrolera costa afuera, hacia el Océano Atlántico y la región oriental del Golfo de México.

(FNM) El presidente estadounidense Barack Obama, ha revertido la decisión previa de expandir la exploración petrolera costa afuera, hacia el Océano Atlántico y la región oriental del Golfo de México.

No obstante, se permite la continuación de las perforaciones en aguas profundas en una parte del Golfo sacudido por el desastre de British Petroleum.

La decisión prohibirá la exploración de petróleo y gas en áreas tales como el Golfo de México frente a las costas de Florida, y sobre el Atlántico, por lo menos hasta el 2017.

El Secretario de Interior, Ken Salazar, dijo el miércoles que las perforaciones en el Ártico – donde solo la compañía Shell se ha presentado pidiendo un permiso para perforar un pozo-, podrían seguir adelante, “con las mayores precauciones”.

El funcionario agregó que la revocación de la política se adoptó como consecuencia del derrame producido por la “Deepwater Horizon”, que arrojó como resultado un régimen regulatorio más estricto y reglas de seguridad más duras para las perforaciones costa afuera.

“Hemos revisado nuestro anuncio inicial de marzo…para enfocar y expandir nuestros recursos críticos en áreas con concesiones actualmente activas”.

Sin embargo, el cambio de política no afecta a las perforaciones en las áreas del centro y Oeste del Golfo de México, donde la explosión de la plataforma el 20 de abril, disparó el peor desastre petrolero en el mar de la historia de los EEUU.

“El plan modificado, permite que continúe la actividad prevista en la zona occidental y central de Golfo de México, sujeta a un riguroso análisis ambiental”, afirmó el secretario.

Reacciones mezcladas
La decisión generó reacciones variadas de los políticos según provinieran de los estados afectados por el derrame, o de los que podrían haber aspirado a ver torres petroleras frente a sus costas en caso de permitirse la expansión de la actividad hacia el Atlántico.

Bill Nelson, senados demócrata por Florida dijo que la decisión resguarda las industrias de la pesca y el turismo, vitales para su estado, y el “ambiente único” de Florida.

La Cámara de Comercio de los EEUU criticó al gobierno por mantener “bajo llave las abundantes reservas de petróleo y gas de los EEUU … asegurando así que continuaremos con una creciente dependencia del petróleo extranjero”.

John Culberson, republicano de Texas, también mostró sus pulgares hacia abajo por la medida, diciendo que “generaría un incremento de los precios de la energía, el desaliento al crecimiento económico, la expulsión del trabajo afuera del país, y causando más dolor y sufrimiento a los consumidores americanos en estos tiempos de dificultades económicas”.
 
Los grupos ambientales, que habían criticado con dureza los anuncios de marzo, reaccionaron ahora con variado tono.

El Natural Resources Defense Council (NRDC) dijo que la decisión “no era suficiente”, porque deja la puerta abierta para perforar en el Ártico, y permite la prospección sísmica en el Atlántico, acciones ambas que podrían afectar al frágil ambiente y a la supervivencia de millones de estadounidenses.

Otro grupo ambiental – denominado Sierra Group-, reconoció que la prohibición de perforar en el sector oriental del Golfo y en el Atlántico, es “un paso en la dirección correcta”. Sin embargo, se advirtió que un derrame como el de BP podría volver a suceder en cualquier lugar de Alaska, o en la región centro y oeste del Golfo, si se permiten allí las perforaciones”.
 
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Aljazeera y Maritime News; 02/12/10

03/12/10
NUESTROMAR

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