Nuevos actos de violencia y vandalismo amedrentan a españoles en el sur de Argentina

Como si la oleada de violencia del pasado 20 de julio contra las empresas pesqueras españolas establecidas en Argentina no hubiera sido ya excesiva, durante la tarde de ayer se registraron en la ciudad de Puerto Deseado, en el sur del país, actos de vandalismo contra la casa de un directivo de la empresa Arbumasa, del grupo español Amasua, durante los cuales no sólo ocasionaron daños en la vivienda sino que lo amenazaron de muerte.

Como si la oleada de violencia del pasado 20 de julio contra las empresas pesqueras españolas establecidas en Argentina no hubiera sido ya excesiva, durante la tarde de ayer se registraron en la ciudad de Puerto Deseado, en el sur del país, actos de vandalismo contra la casa de un directivo de la empresa Arbumasa, del grupo español Amasua, durante los cuales no sólo ocasionaron daños en la vivienda sino que lo amenazaron de muerte.

En esa localidad de la provincia de Santa Cruz crece el rumor que en los próximos días grupos de vándalos volverán a repetir un ataque como el que llevó a la destrucción de buena parte de las plantas de las pesqueras, en su mayoría viguesas.
 
La situación de tensión que se mantiene entre los trabajadores del puerto estaría indicando que no se espera un próximo acuerdo en las negociaciones que llevan a cabo un grupo de marineros de Puerto Deseado ante el Ministerio de Trabajo. El Ministerio de Pesca argentino dictó una Conciliación Obligatoria que involucra a las empresas de Puerto Deseado y al SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos), pero no existen caminos legales para permitir sentar a esa mesa a los supuestos representantes de los marineros que incendiaron las plantas pesqueras.
 
Mientras este clima de tensión mantiene alerta a los empresarios pesqueros, sus representantes no consiguen llegar a una solución al conflicto en las negociaciones que mantienen con el SOMU a través de la viceministro de Trabajo de la Nación, Noemí Rial.
 
La sensación en Puerto Deseado es que no hay demasiadas esperanzas de lograr una solución adecuada al conflicto, dada la gran cantidad de intereses que están en juego e inclusive por la presión del grupo rebelde de sindicalistas que intentan imponer condiciones por fuera de los acuerdos institucionales.

Visita de Kirchner
Para colmo, mañana el presidente Kirchner volverá a Río Gallegos, su ciudad natal y capital de la provincia del conflicto a la que no acudía desde hace tres meses después que un grupo sindical opositor atacara a su hermana, ministra de Seguridad Social. El viaje se suma a la posibilidad de que se recrudezcan los hechos de violencia.
 
Por esta razón, muchas familias de los empresarios españoles radicados en Puerto Deseado no han regresado a sus viviendas desde que tuvieron que abandonarlas por los hechos de violencia del 20 de julio.
 
A última hora de ayer, La Voz se comunicó en la zona del conflicto con el portavoz de una de las empresas viguesas atacadas, quien confirmó que el clima es tenso, que los sindicalistas no aceptan propuestas de las empresas y que temen que vuelva la violencia. En cuanto a las noticias sobre la indemnización prometida por el Gobierno argentino, el informante aseguró que «no hay noticias». – Agustín Bottinelli

14/08/07
LA VOZ DE GALICIA

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