Nuevo sistema para extracción de vieras

Nuevo sistema para extracción de vieras

La pesca y el ambiente. Cómo lograr que la extracción de mariscos por arrastre  sea menos perjudicial para el fondo marino. Proyecto del MIT.

La pesca y el ambiente. Cómo lograr que la extracción de mariscos por arrastre  sea menos perjudicial para el fondo marino. Proyecto del MIT.

Las especies más sabrosas habitan el fondo del mar. La obtención de este recurso, no obstante, es a menudo una tarea agresiva que destruye a otras especies que habitan el fondo. A los efectos de evitar ese daño colateral los investigadores han creado recientemente una forma de pesca más benigna.

El arrastre es la forma más difundida de pesca comercial. Pero el arrastre de fondo es una forma brutal de la pesca.

Para ello se utiliza una gran barra dentada montada sobre un aparato denominado draga (dredge) que “barre” literalmente el fondo marino. Este dragado o barrido, produce una verdadera nube que es capturada por una red arrastrada detrás del artefacto. Lamentablemente, en esa nube se encuentran también muchas otras especies que no son el objeto de captura. Todo lo que se encuentra sobre o apenas por debajo de la superficie del  fondo – la zona bentónica, en lenguaje de pesca- se somete a este barrido. Como resultado de esta acción, muchas especies de peces, moluscos y crustáceos son atrapados sin que sea la intención del pescador.

Lo más preocupante es que a través de este proceso se destruyen esponjas, algas y corales, muchas veces centenarios. Esto es muy serio ya que estas criaturas no son meras partes del ecosistema. En cierta forma, son el ecosistema en sí– en el sentido de que son plantas más que animales y que conforman un bosque.

Así las cosas, el sistema de arrastre se compara al de deforestación. Además, desde un punto de vista práctico, esta destrucción del hábitat contribuye a la devastación de stocks de peces alrededor del mundo.

No obstante, en un caso puntual – la extracción de vieiras – Cliff Goudey del Instituto Tecnológico de Massachussets, reconoce tener una solución. Él y su equipo han diseñado una draga que puede mover de su sitio a las vieiras sin tocar el fondo marino.

Esta draga posee varias cucharas hemisféricas en lugar de la barra dentada. Al ser desplazada, las cucharas mueven el agua de manera descendente. Eso crea una serie de chorro suave que remueve a las vieras de su lugar en el fondo pero esas corrientes de agua que se generan no son lo suficientemente potentes como para dañar la zona bentónica.

Además, las cucharas se mueven del camino si se topan con algo sólido, de manera que la draga no destruye esas protuberancias. Lo mejor de todo, desde le punto de vista del pescador, es que implica menor esfuerzo el hecho de hacer flotar la draga a través de la fuerza de chorros que dragar el fondo irregular. Esto torna al aparato diseñado por el Dr. Goudey en una manera más eficiente de pesca de arrastre, comparado con el método tradicional.

Habiendo ya evaluado un prototipo tanto en un tanque de laboratorio como en las costas afuera del mar de Massachussets, el Dr. Goudey ha sido recientemente invitado por la Universidad de Gales para poner a prueba su invento contra la draga tradicional.

Ambas dragas, la tradicional y la recientemente diseñada por Goudey, fueron arrojadas de la popa de un barco y remolcadas a lo largo del fondo marítimo de la Isla de Man. Ambas recolectaron la misma cantidad de vieiras. La nueva draga, no obstante, dañó al ambiente en menor porcentaje que la draga tradicional.

Otras pruebas llevarán la draga hacia las vallas regulatorias enfocadas al uso comercial.

Visserijcooperatie Urk, una firma alemana dedicada al equipamiento pesquero, ya se ha manifestado a favor del uso del nuevo aparato para captura r únicamente la especie que les interesa. Es un humilde comienzo, pero valdría la pena tener en cuenta este progreso para conservar la seguridad de los corales que albergan vieiras y en el beneficio que podría reportar respecto de la pesca del atún que acarrea en su captura a muchos delfines.

Fuente: The Economist

04/04/08
NUESTROMAR

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