El gobierno británico anunció ayer su intención de relanzar las relaciones con América latina, a pesar de la disputa que mantiene con la Argentina por la soberanía de las islas Malvinas.
El gobierno británico anunció ayer su intención de relanzar las relaciones con América latina, a pesar de la disputa que mantiene con la Argentina por la soberanía de las islas Malvinas.
El golpe de timón fue comunicado por el ministro de Relaciones Exteriores, William Hague, en el discurso anual de Canning House, entidad dedicada a promover el vínculo diplomático.
"Pondremos fin al declive de nuestra presencia allí. Terminó el retiro de la región y llegó el momento de iniciar el avance", indicó.
La ofensiva se pone en marcha en medio del fuerte respaldo que América latina dio últimamente a nuestro país en su disputa con el Reino Unido, que incluyó no sólo a la Unión de Naciones de América del Sur (Unasur) sino, además, al grupo Río, que contiene a miembros del Commonwealth.
A lo largo de catorce carillas, el discurso de Hague reconoce la potencialidad económica y geopolítica latinoamericana, pero incluye un dato llamativo: el aval directo al reclamo del Brasil para ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El canciller de James Cameron destacó que la importancia de la región crece en el concierto mundial y, por lo tanto, es hora de que Londres se encamine hacia un nuevo tipo de relación para lo que, según manifestó, el conflicto malvinense no debe ser un obstáculo.
El mensaje surge luego de que Buenos Aires protestara enérgicamente por el inicio de exploraciones petroleras en la cuenca norte del archipiélago y por maniobras militares con lanzamiento de misiles en el Atlántico sur.
A pesar de ello, Londres desea profundizar los vínculos con el continente, que logró superar la crisis económica mundial mucho mejor que las grandes potencias y sus países aliados.
Hague recordó que las exportaciones británicas representaban, antes de la Primera Guerra Mundial, 20%-25% de las ventas del mundo a América latina, pero ahora cayeron hasta apenas 1%.
Por último, la exposición incluyó solapadas críticas a los últimos gobiernos laboristas por haber cerrado embajadas en el área (la del Paraguay, entre ellas).
10/11/10
LA NUEVA PROVINCIA
