El Instituto Nacional de la Pesca (NFI) acusa a Greenpeace de mentir acerca de las prácticas de sostenibilidad de los productos pesqueros de los minoristas de los Estados Unidos. Por este motivo, desafía a los periodistas a pedirle a esa organización ecologista respuestas a varias preguntas antes de “regurgitar” la información de sus comunicados de prensa.
El Instituto Nacional de la Pesca (NFI) acusa a Greenpeace de mentir acerca de las prácticas de sostenibilidad de los productos pesqueros de los minoristas de los Estados Unidos. Por este motivo, desafía a los periodistas a pedirle a esa organización ecologista respuestas a varias preguntas antes de “regurgitar” la información de sus comunicados de prensa.
“Las investigaciones y los informes no científicos se han convertido en la encarnación del ‘día de la marmota’ en los medios de comunicación y en ruido blanco para los involucrados en los esfuerzos de sostenibilidad reales”, escribió el NFI.
El grupo de la industria pesquera convoca a los periodistas a formularle diez preguntas a Greenpeace si reciben un comunicado de prensa en relación a este tema.
La primera pregunta se refiere a uno de los informes de Greenpeace, que según el NFI anima a los consumidores
estadounidenses a “comer menos pescado” para “ayudar a disminuir la presión sobre nuestros océanos”. Al respecto, el NFI afirma que el consumo de productos del mar puede evitar muertes y quiere que los periodistas pregunten a Greenpeace si sabe sobre esto y si le interesa la salud de los consumidores estadounidenses.
Otra pregunta está referida a la negación de Greenpeace para revelar la metodología que utiliza en sus investigaciones sobre los minoristas de alimentos.
El NFI también sugiere que se le pregunte al grupo cómo aseguraría que existe una cantidad asequible de atún capturado con caña y línea suficiente como para satisfacer la demanda de los consumidores, y qué tipo de estudios de impacto ambiental ha llevado a cabo para recomendar sus métodos de abastecimiento, y cómo afectarían el costo de las conservas de atún.
Además, el NFI insinúa que Greenpeace trata de asustar al público mintiendo sobre la salud de las poblaciones de atún para recaudar fondos, y se pregunta qué parte de su presupuesto usa para investigación y para publicidad.
Asimismo, cuestiona que haya utilizado gran parte del dinero de los donantes en el Rainbow Warrior III y pregunta si no hubiera sido mejor usar esos recursos para la investigación científica y esfuerzos serios de sostenibilidad.
¿Por qué Greenpeace se ha negado sistemáticamente a participar en los esfuerzos de colaboración con las grandes marcas de atún en conserva de los Estados Unidos, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la Fundación Internacional para el Sostenibilidad de los Productos del Mar (ISSF)?, pregunta el NFI, y ¿por qué no reconoce los trabajos del Marine Stewardship Council (MSC)?
Por último, el NFI expresa que resulta incomprensible que el grupo espere que los expertos en sostenibilidad de la opinión pública tomen en serio sus denuncias cuando sus activistas visten disfraces en las manifestaciones.
Estas quejas del NFI suceden a una iniciativa de educación que lanzó en marzo pasado, en la que documenta “la manipulación constante de los hechos, las tácticas egoístas y los motivos financieros ocultos detrás de la investigación anual de Greenpeace sobre la sostenibilidad de los productos del mar y el ranking de supermercados de los Estados Unidos”.
El NFI afirma que Greenpeace es una organización “opuesta a la ciencia”, que sólo se preocupa por recaudar fondos.
Por Natalia Real
19/04/13
FIS.COM
