(FNM) Fuentes oficiales informaron el lunes en Manila, que un transbordador de casco de madera con cerca de 100 pasajeros naufragó después de haber recibido un severo castigo por el fuerte oleaje al noreste de Filipinas. Por lo menos 22 personas se ahogaron, y hay 34 desaparecidos.
(FNM) Fuentes oficiales informaron el lunes en Manila, que un transbordador de casco de madera con cerca de 100 pasajeros naufragó después de haber recibido un severo castigo por el fuerte oleaje al noreste de Filipinas. Por lo menos 22 personas se ahogaron, y hay 34 desaparecidos.
La embarcación se aproximaba a su puerto de destino en la ciudad de Aparri – provincia de Cagayán – luego de un viaje de siete horas desde las islas de Calayán, ubicadas en el estrecho de Luzón, cuando dio una vuelta de campana cerca de la boca del Río Cagayán. El hecho ocurrió en el anochecer del domingo, informó el inspector Alex de los Santos.
Agregó que los pasajeros saltaron a las frías aguas luego de que un fuerte oleaje rompiera el arbotante de bambú del barco, generando descontrolados rolidos.
“Entraron en pánico, se tomaron de cualquier elemento que pudiera mantenerlos a flote y saltaron al agua”, dijo el funcionario por vía telefónica a AP.
La mayor parte de los 46 sobrevivientes llegaron a nado a la costa de Aparri, ubicada a una media milla del lugar del accidente, donde la policía y vecinos los encontraron temblando, cerca de la medianoche.
Los cadáveres de los fallecidos fueron llevados a una sala mortuoria para su reconocimiento por parte de los familiares. Un pequeño de aproximadamente un año no pudo ser reconocido. “No aparecieron parientes. Lo más probables es que sus padres hayan fallecido con él”, sostuvo el portavoz policial.
De los Santos informó que buques del servicio de guardacostas y de la armada se habían sumado a la búsqueda de los 34 pasajeros todavía desaparecidos. Sin embargo, el mal tiempo estaba dificultando las operaciones.
El mes pasado, un buque de carga se hundió en medio de un temporal al norte de Cagayán, y otros mercantes en tránsito en la zona lograron rescatar de las aguas infestadas de tiburones, a 16 de los 20 tripulantes. Algunas semanas antes, y en tormentas separadas, se habían hundido dos embarcaciones de pasajeros en la región central de Filipinas, con un saldo de más de 50 víctimas fatales.
Los accidentes marítimos son comunes en el archipiélago filipino, a causa de las tormentas tropicales, el mal mantenimiento de las embarcaciones y la laxitud en la imposición de las reglas de seguridad.
En diciembre de 1987, el ferry “Doña Paz” se hundió luego de chocar con un buque tanque, causando la muerte de 4.341 personas, en lo que se constituyó en el peor desastre marítimo mundial en tiempos de paz.
La oficina meteorológica estatal había emitido un alerta para el fin de semana, en relación con una tormenta en aproximación desde el Pacífico, que podía producir vientos de más de 60 nudos (95 km/h).
De acuerdo con los pronósticos, la tormenta tropical Dolphin podría convertirse en tifón y acercarse al sector oriental de Filipinas en los próximos días. Por Jim Gomez – Associated Press (Traducido por NUESTROMAR de Philly.com y Maritime News; 15/12/08).
16/12/08
NUESTROMAR
