Cien mil toneladas menos se descargaron en el puerto marplatense en lo que va del año, comparado con el mismo período del 2008. Así se explica, en parte, la crisis laboral que ubica a la ciudad como capital nacional de los brazos en jarra.
Cien mil toneladas menos se descargaron en el puerto marplatense en lo que va del año, comparado con el mismo período del 2008. Así se explica, en parte, la crisis laboral que ubica a la ciudad como capital nacional de los brazos en jarra.
Los números comparados asustan a cualquiera. Y explican por qué Mar del Plata encabeza el ranking de ciudades con mayor nivel de desocupación, que marcó el sospechado INDEC hace unos días atrás.
De acuerdo a la información que brinda la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera de la Subsecretaría de Pesca de la Nación, que monitorea el movimiento de la actividad en los puertos marítimos, hasta el 15 de septiembre pasado en el puerto marplatense se desembarcaron 266.664,3 toneladas de productos de origen marino, entre pescados, moluscos y mariscos.
En el mismo período, pero del año anterior, el movimiento de materia prima alcanzó las 364.125 toneladas, casi 100 mil toneladas menos entre un año y otro, que marcan el grado de actividad que mostró el circuito productivo en los tres primeros trimestres del 2009.
La merma en los desembarques pesqueros también se hace tangible comparando los desembarques totales en los primeros nueve meses del año, con el mismo período del año 2007. En un plano macro que incluye los desembarques totales, la reducción casi se duplica (ver recuadro)
La performance del puerto marplatense podría haber sido peor: la crisis laboral que enfrentó a las cámaras y empresas pesqueras de la Patagonia con el gremio del STIA por mejoras salariales, provocó que muchos barcos que operan desde puertos patagónicos, subieran a descargar a Mar del Plata para evitar ser atrapados por un conflicto que acaba de desatarse.
Las 100 mil toneladas menos descargadas en este puerto implican que la actividad pesquera y portuaria se ha reducido en más de un tercio, entre un año y otro. Las causas son diversas: imposibilidad de acceso a los recursos, que a su vez tiene diferentes opciones, como ausencia de biomasa disponible para ser pescada, zonas de veda o cupos insuficientes, contexto internacional desfavorable que no incentiva la captura, o precios que tampoco ayudan a aumentar los stocks de mercadería disponible.
Las consecuencias de esta parálisis impactan de manera más notoria en las fuentes laborales ligadas a la actividad. Desde los gremios marítimos advierten de una reducción del trabajo en más de un 50 por ciento, igual balance emiten desde la estiba y los únicos contentos parecen ser los hermanos Verón, dueños de las decisiones que toma el SOIP.
El gremio incorporó a muchos obreros bajo el anexo PyME y se mantienen al margen de los eslabones más débiles de la cadena, los fileteros que cobran “al finalizar” en plantas clandestinas.
Los avisos radiales convocando a trabajar a los obreros del pescado duran la mitad de lo que se prolongaban el año pasado. Muchas plantas han cerrado por falta de materia prima para procesar.
Esa realidad tan temida parece definitivamente instalada en el puerto marplatense desde hace un buen rato. Hasta el INDEC, que siempre mira de un modo sesgado, pudo apreciar este fenómeno, detectando en Mar del Plata a la ciudad con mayor grado de desempleo.
Y hasta ahora no aparecen los resultados prometidos desde la Municipalidad sobre la reconversión de la mano de obra. Los fileteros no se transformaron en carpinteros o albañiles. Siguen desamparados, en busca de una changa que aplace por unos días las necesidades insatisfechas permanentes.
Desde el Estado y en cuentagotas, apenas asoman subsidios que sólo contribuyen a consolidar la precarización laboral, en pos de mantener una paz social que se resquebraja lenta, pero paulatinamente.
Desembarques por especie
(Entre paréntesis, las correspondientes a igual período del 2007): Abadejo 12.480 (17.832); anchoíta 1.095 (8.138); besugo 4.085 (2.621); Corvina 17.450 (19.369); gatuzo 5.862 (6.971); lenguado 4.082 (5.263); merluza (Norte) 38.058 (20.707); merluza (Sur) 140.161 (175.027); merluza negra 967 (1.402); merluza de cola 61.224 (80.701); nothotenia 8.463 (4.577); pescadilla 9.777 (10.796); pez ángel 3.476 (3.412); polaca 11.204 (16.000); raya 13.797 (19.514); savorín 3.439 (1.772); langostino 37.388 (41.617); calamar 62.755 (230.523); vieira 8.005 (5.590).
Por Roberto Garrone – Fotos de Diego Izquierdo
23/09/09
REVISTA PUERTO
