La tragedia llegó otra vez a las costas de España. Más precisamente a las aguas del Atlántico, frente a las Islas Canarias. Al menos 21 inmigrantes africanos "sin papeles" murieron al volcar la patera en la que intentaban, hacinados, alcanzar territorio español. La mayoría eran niños. Otras seis personas sobrevivieron, tras ser rescatados por dos surfistas.
La tragedia llegó otra vez a las costas de España. Más precisamente a las aguas del Atlántico, frente a las Islas Canarias. Al menos 21 inmigrantes africanos "sin papeles" murieron al volcar la patera en la que intentaban, hacinados, alcanzar territorio español. La mayoría eran niños. Otras seis personas sobrevivieron, tras ser rescatados por dos surfistas.
Lo que vi era tétrico", contó el uruguayo Christian Hunt (39), quien practicaba surf el domingo a la tarde frente a las costas de la isla de Lanzarote, y se lanzó al agua con su tabla, junto a un amigo, cuando vieron lo que ocurría.
La precaria embarcación, de unos cinco metros de eslora y con 30 personas a bordo, había volcado a unos 20 metros de la costa. Sus ocupantes gritaban desesperados, unos tratando de mantenerse a flote y otros atrapados bajo la patera. Según los medios españoles, habían salido unas 20 horas antes, al parecer desde Marruecos.
El vuelco ocurrió en un área rocosa y de difícil acceso, cerca de la población de Los Cocoteros. Cinco cadáveres fueron rescatados horas después. Pero a la noche, por la oscuridad y el estado revuelto del mar, se interrumpió la búsqueda.
Ayer a la mañana fueron rescatados 16 cadáveres, informaron las autoridades de Salvamento Marítimo. De ellos, 15 tenían entre 7 y 17 años. Otra de las víctimas era una mujer embarazada. A la tarde, una versión indicó que los rescatistas habían localizado a otros tres cuerpos en el agua. Pero el dato no fue confirmado oficialmente.
"Había gente flotando a la deriva, el barco virado y varias personas agarradas al bote", describió Hunt lo que vio tras lanzarse al agua. También ayudaron vecinos desde la playa. Junto con la policía local, lanzaron cuerdas, salvavidas, bidones, trozos de madera y todo lo que pudiera servir a los náufragos para mantenerse a flote.
"Había mucha corriente y el mar los tiraba para dentro; también nos llevaba a nosotros. Íbamos de piedra en piedra agarrándonos", dijo Alejandro Martín, un vecino.
Los seis sobrevivientes fueron llevados al hospital. "Estaban morados, con síntomas de hipotermia y casi entregados", dijo Hunt.
"Es un nuevo caso de muerte en nuestras costas, un caso terrible, probablemente, pendiente de la confirmación de las cifras desde el punto de vista oficial, la mayor tragedia ocurrida en nuestras costas", declaró consternado el presidente regional canario, Paulino Rivero.
España es una de las principales puertas de entrada para los inmigrantes africanos en Europa y al archipiélago de las Canarias llegan regularmente pateras cargadas de inmigrantes clandestinos.
Por: MADRID. DPA, EFE Y AP
17/02/09
CLARIN
