
Molinos Agro encarará una millonaria inversión en su complejo fabril de San Lorenzo para levantar un puerto barcacero con el cuál esperan crecer en el negocio de importar soja desde Paraguay y Brasil para procesar en su planta regional. El nuevo muelle es el punto principal del plan general de inversiones 2019/2023 de la firma, que rondaría los u$s50M y que consta además de otras obras complementarias y un programa de mantenimiento anual.
Ejecutivos de la compañía presentaron ayer en las oficinas
de la Unión de Comerciantes e Industriales de San Lorenzo las
carcterísticas de las obras. Allí contaron los mecanismos de licitación
que se utilizarán y se destacó que el 70% de las obras recientemente
concluidas fueron ejecutadas por empresas de San Lorenzo, mientras que
se agrega otro 10% ampliando el rango a 50 kms de radio de San Lorenzo.
Como
no podía se de otra forma, la inversión y sobre todo la convocatoria a
que empresas -sobre todo las pymes- de la región se presenten a las
licitaciones para encarar los trabajos a realizarse recibieron cartas de
adhesión de diferentes actores públicos, como el sindicato aceitero
(SOEA) y la Uocra.
El proyecto también recibió el respaldo de la Cooperativa de
trabajadores portuarios, los empresarios de la Unión de Comerciantes e
Industriales de San Lorenzo, el senador Arnabdi Traferri y el
gobernador electo Omar Perotti, entre otros importantes referentes.
La
planta de Molinos en San Lorenzo tiene una capacidad de producción de
sus tres líneas es de unas 18 mil toneladas, equivalentes a procesar
1100 camiones por día. Esta planta es responsable del 11% de
procesamiento de soja que tiene el país y puede descargar hasta 1200
camiones por día. En lo que respecta al puerto, tiene dos líneas, cada
una con capacidad de cargar 1400 toneladas de harina por hora. Mientras
que tiene dos líneas con capacidad de cargar 600 toneladas por hora de
aceite.
La construcción del muelle para barcazas busca sumarle
una nueva fuente de abastecimiento a la gigantesca planta ingresando de
esa forma Molinos al negocio de importar soja de Paraguay y Brasil para
procesar en el país.
Pero no sólo se trata de sumar volumen para que no haya capacidad ociosa sino también trabajar con porotos de mejor calidad proteica, como son los brasileros y paraguayos en un momento en el cuál la soja argentina pierde calidad forzando a las aceiteras a encarecer costos para mejorarla y dificultarle el acceso y mejores precios del aceite y la harina en los mercados internacionales.
Por caso, bien pegada a la planta de Molinos en San Lorenzo está la
de Vicentín, que sí tiene un puerto para barcazas adonde amarran las
embarcaciones con soja del norte y de países vecinos.
No en vano,
y acorde a una tendencia que preocupa en el sector por la baja calidad
proteica de la soja que llega desde los campos, en la planta de Molinos
también están trabajando en estos momentos en ajustar las nuevas líneas
de procesamiento para mejorar lo máximo posible la calidad proteica de
la harina que luego despachan al exterior.
Sobre la proteína de la soja que llega a los puertos, las empresas aceiteras acordaron para esta campaña bajar la base de 46.5% a 45.5% para evitar así rechazos de mercadería, y así y todo la soja que llega orilla esa nueva base. (INFO BIZ)
30/09/2019 #NUESTROMAR

