Renunciaron a los REPRO de la Nación y quedaron habilitadas a despedir personal. Revelaron que hasta tanto no puedan recomponer la cadena de comercialización interrumpida por el paro, no podrán pagar haberes ni proveedores.
Renunciaron a los REPRO de la Nación y quedaron habilitadas a despedir personal. Revelaron que hasta tanto no puedan recomponer la cadena de comercialización interrumpida por el paro, no podrán pagar haberes ni proveedores.
Las empresas pesqueras de Chubut que forman parte de la Cámara Argentino Patagónica de Industrias Pesqueras anticiparon que debido de las medidas de fuerza impuestas por el Sindicato de la Alimentación que impiden la comercialización de sus productos no cuentan con la disponibilidad financiera de hacer frente a los salarios de su personal. Y, le comunicaron oficialmente al Ministerio de Trabajo de la Nación que en las condiciones actuales no se acogerán a la percepción del subsidio REPRO, consecuentemente no tienen impedimento de restringir sus dotaciones de personal, informaron a REVISTA PUERTO.
Ya es un hecho que la mayoría de estas pesqueras comenzaron a notificar despidos en sus plantillas de trabajadores y varias quedarán con el mínimo exigible por la legislación provincial que demanda una determinada cantidad relacionada con las licencias de pesca de esa jurisdicción para la captura de langostino en aguas del Golfo San Jorge.
Estos dos hechos representan las novedades más importantes, no solo de este conflicto sino del último tiempo dentro de esta actividad. Las empresas de CAPIP renunciaron, por ahora, a los REPRO con lo cual quedan habilitadas a despedir parte del personal que tienen en relación de dependencia.
El pago a proveedores, como también salarios quedan suspendidos hasta que se retome la actividad y cuenten con flujo de fondos de las exportaciones que están sin poder ser despachadas, por el bloqueo en las plantas.
Así las cosas, el día 7 de julio el Ministerio de Trabajo de la Nación notificó a las compañías ofreciéndoles la incorporación, por un nuevo período, dentro del Régimen de Recuperación Productiva (Repro). “En este sentido, se hace saber que mas allá de la necesidad financiera y conveniencia funcional de adherir al Régimen ofertado; las circunstancias laborales actuales por las que atraviesa la Empresa, y que se vinculan a medidas de acción directa del personal, que se traducen en la imposibilidad de ingreso y egreso a las Plantas de Producción, la toma de las mismas, la prescindencia y desvinculación de parte del personal, entre otras situaciones no deseadas; no tornan oportuna, en esta estancia, la aceptación de adhesión al mentado Régimen”, respondieron las pesqueras a la propuesta estatal. “Sin perjuicio de lo expuesto, esta parte (las empresas) hacen reserva de adherir al mismo con posterioridad, en el eventual supuesto que las circunstancias descriptas, sean superadas en condiciones razonables de legalidad y legitimidad”, precisaron.
Sin flujo de fondos
Por otro lado, durante el fin de semana las empresas asociadas en CAPIP comunicaron públicamente a sus empleados, “que como consecuencia de las medidas de hecho que vienen sufriendo de parte de la Entidad Sindical y sus representantes, y que impidieron durante largo tiempo la comercialización de sus productos tanto en el mercado interno como internacional, no cuentan con los fondos suficientes, que hubiera permitido hacer frente al pago oportuno de los haberes, como ha sido una práctica en general”.
En tal sentido, sostiene que “la imposibilidad de materializar nuestra actividad comercial normalmente, ha generado un corte en el flujo de fondos, generando de tal suerte atrasos no deseados en el pago de los sueldos de los empleados, como así también en el pago a proveedores y entidades públicas”. “Por lo expresado, una vez que se recomponga la situación actual precedentemente descripta, y se normalice el flujo de los fondos que se genera a partir de la comercialización de los productos procesados, se podrá reiniciar con el cumplimiento de los compromisos dinerarios, salariales y comerciales, pendientes”, expresaron en su último pronunciamiento.
Vivir con miedo
Asimismo, ha vuelto a repetirse el clima de tensión de años anteriores en Puerto Madryn. Las seis plantas pesqueras de esa ciudad y una de Rawson están sin actividad. Sus portones de acceso están siendo controlados por trabajadores afiliados al STIA, y las empresas afirman que no pueden disponer de sus instalaciones, ni de su mercadería, que en la mayoría de los casos ya estaba comprometida a ser enviada al exterior.
Lo cierto es que nadie de la CAPIP habla públicamente por temores personales, mencionan que cada vez que algún empresario o ejecutivo de la cámara efectuó declaraciones, fueron inmediatamente objeto de amenazas a ellos o sus familias.
En las últimas semanas, casi la totalidad de los empresarios de estas compañías no están residiendo en sus viviendas. Enviaron a sus hijos y familiares directos a otras ciudades o permanecen en hoteles, ante el temor de posibles ataques a sus domicilios como lo ocurrido en años anteriores.
También es un hecho que la Cámara Argentino Patagónica de Industrias Pesqueras no tiene oficinas fijas, ni lugar de reunión, y es porque en el mercado inmobiliario de Puerto Madryn nadie quiere alquilarle a esta entidad por los escraches o ataques que recibieron sus anteriores instalaciones. Al tiempo que se queja por la falta de reacción del estado provincial, por un lado, la Secretaría de Trabajo de Chubut no ha efectuado la constatación de medidas de fuerza porque la obligaría a dictar una conciliación que suspenda la acción sindical. Y, por otro lado, los empresarios lamentan que desde la Justicia no se actúe ante la prosecución en daños a las propiedades privadas.
Por Nelson Saldivia
11/07/11
REVISTA PUERTO

