Aunque no sufrimos plagas como en el Mediterráneo, cada año las medusas llegan a nuestras costas y causan cientos de picaduras. Te contamos las posibles causas de su proliferación, cómo actúan y qué hacer ante una picadura.
Aunque no sufrimos plagas como en el Mediterráneo, cada año las medusas llegan a nuestras costas y causan cientos de picaduras. Te contamos las posibles causas de su proliferación, cómo actúan y qué hacer ante una picadura.
En diez años se ha triplicado la cantidad de medusas que llegan a las costas de la península. Hasta ahora era un problema que afectaba, sobre todo, al Mediterráneo, pero las costas del Cantábrico, más frías y por tanto menos proclives a estas plagas, tampoco se libran ya de estas incómodas visitas. De hecho, este año ya han aparecido las primeras medusas en las playas vascas.
Según Ander Palacios, científico marino, "aquí no llegan las mismas especies que al Mediterráneo, pero si se dan las condiciones idóneas como un aumento de la salinidad o un cambio de temperatura brusco, también en el Cantábrico podrían convertirse en un problema, aunque será más algo puntual".
El Cantábrico es un mar abierto, con fuerte oleaje y muchas corrientes, lo que no favorece la acumulación de medusas. "Aparecerán más según se acentúe la subida de temperaturas y la escasez de depredadores, pero de una forma muy gradual, no habrá grandes plagas", opina Palacios.
Posibles causas
El aumento de la temperatura del agua está trayendo especies cada vez más venenosas como la "Carabela portuguesa", que proviene de África y puede ser mortal. También en Australia, donde ya registran más muertes por picaduras de medusa que por ataques de tiburón, existen especies altamente dañinas que ya han llegado hasta las costas de Israel y de Grecia a través del Canal de Suez y no se encuentran tan lejos de las playas mediterráneas.
"Esto se denomina contaminación biológica", explica Palacios. "En el caso de las medusas se produce, sobre todo, por los canales, pero también por sueltas de medusas que se han capturado para acuarios. Al no tener en el nuevo medio un depredador natural, si las condiciones son apropiadas, la reproducción es bastante favorable. Pasa lo mismo que ha ocurrido con la tortuga de Florida o con el mejillón cebra".
La falta de estudios al respecto no permite conocer con seguridad el motivo por el cuál está aumentando constantemente la cantidad de medusas. "En mi opinión uno de los factores que favorece la aparición de plagas de medusas es el cambio climático que contribuye al calentamiento del agua. Aunque algunos se niegan a admitirlo, para mí es un hecho". Lo que sí es cierto es que es en verano, cuando la temperatura del agua es más alta, cuando proliferan.
Otro factor de influencia puede ser la sobrepesca, que tiene como consecuencia una disminución de las especies que se alimentan de medusas, con lo que se rompe el equilibrio natural. Palacios añade que "en las redes pelágicas se quedan atrapadas muchas tortugas y otros depredadores naturales de las medusas".
Algunas voces hablan también de la presencia, cada vez mayor, de nutrientes derivados de fertilizantes agrícolas vertidos al mar que servirían de alimento a algunas medusas.
Por último, la alta salinidad de las aguas, derivada de una disminución de la lluvia que lleva agua continental al mar, ha podido contribuir a elevar el número de medusas, dado que toleran mal las aguas bajas en sal.
En definitiva, Palacios cree que "cada vez estamos aclimatándolas más a nuevos medios marinos".
Medidas de precaución
En cuanto a las medidas de precaución utilizadas en las playas ante las plagas, Palacios aclara que "muchos están en desarrollo, pero efectivos al 100% no hay ninguno. Se está probando a premiar a los barcos pesqueros que capturen medusas", pero la pesca con embarcación sólo resulta efectiva ante grandes concentraciones de medusas.
"Los intentos químicos o de barreras físicas que se han hecho son complicados y bastante costosos". De hecho, las redes de retención dejan pasar pedazos y tentáculos que también pican. Por tanto, la solución radica en atajar las causas, sobre las que falta información puesto que no hay muchos estudios sobre el tema. "Los estudios que hay son muy concretos, geográficamente y en cuanto a especies. No es posible aplicarlos de forma general", explica el experto.
Las medusas suelen dejarse arrastrar por las corrientes, "son una especie de paracaídas gigante en el agua. Tienen cierta voluntad de movimiento, pero en distancias largas". Son capaces de nadar a 55 metros por hora.
Las medusas son en un 95% agua y carecen de ojos y de cerebro. Aunque "pican más como método de defensa que de ataque", utilizan sus tentáculos para atrapar comida anestesiando a pequeños peces con el veneno que desprenden. Palacios explica que "tienen células urticantes que son una especie de arponcillos pequeños que se enganchan en la piel e inyectan el producto químico que produce la sensación de quemazón".
Qué hacer en caso de picadura
La Cruz Roja alerta de la presencia de plagas medusas a través de la bandera roja cuando detecta diez personas con picaduras en una hora, durante 4 horas. En caso de percibir la presencia de medusas, debemos evitar el baño. También existen cremas fotoprotectoras con efecto repelente.
Si se produce el contacto de la medusa con la piel aparecerá una inflamación acompañada de picor intenso. Generalmente aparecen vesículas violetas dolorosas que además se infectan con facilidad. Estas son las recomendaciones de la Cruz Roja en caso de picadura:
– No tocar ni frotar la zona afectada.
– Limpiar la picadura con agua salada, no con agua dulce.
– Aplicar hielo durante 15 minutos a través de una bolsa de plástico, nunca directamente, salvo que el hielo sea de agua salada.
– Extraer los restos de tentáculos, si los hubiera.
– Curar como una herida, desinfectándola con yodo.
– Tratar de identificar la especie de medusa para aplicar el tratamiento médico correspondiente.
– Acudir a un puesto de socorro o centro de salud.
Si se produjeran síntomas como convulsiones o alteraciones en la respiración o el ritmo cardiaco ha de acudirse urgentemente al hospital.
Hay que tener en cuenta que las personas que han sufrido una picadura de medusa anterior suelen tener reacciones más severas en caso de ser picadas de nuevo.
24/06/09
EITB
