(FNM) Un astillero del sur de China debió suspender sus actividades después que unos 500 acuicultores -que acusan a la planta de contaminar las aguas y destruir sus criaderos de lapas-, atacaran el astillero haciendo añicos sus oficinas.
(FNM) Un astillero del sur de China debió suspender sus actividades después que unos 500 acuicultores -que acusan a la planta de contaminar las aguas y destruir sus criaderos de lapas-, atacaran el astillero haciendo añicos sus oficinas.
Un ayudante de la gerencia del astillero Fujian Huadong, ubicado en la costa norte de Bahía Luoyuan, confirmó que la empresa ha suspendido sus actividades desde el miércoles de la semana pasada.
Bahía Luoyuan alberga numerosas granjas flotantes en las que se cultiva el muy demandado molusco, también conocido como “orejas de mar” o “abulones”, una delicadeza que es consumida en banquetes en Asia y hasta valorada como obsequio.
En los últimos años ha crecido en el país la conciencia pública sobre la contaminación industrial y los líderes chinos han prometido limpiar los cielos y los cursos de agua. Sin embargo, las protestas violentas en relación con tales materias son comparativamente raras en China.
El año pasado, dieciséis personas fueron sentenciadas a penas de prisión por su involucramiento en una protesta ambiental.
El empleado del astillero, que solo se identificó por su apellido, Zhang, dijo que los maricultores provenientes de varios pueblos de los alrededores se habían presentado en el comité del Partido Comunista de Luoyuan, a raíz de una inusualmente alta mortandad de lapas, registrada en el mes de agosto.
Según Zhang, como no recibieron respuesta a sus reclamos, los granjeros decidieron accionar directamente sobre el astillero.
“El martes 16 algunas de estas personas acorralaron a uno de nuestros jefes y le impidieron retirarse. Tampoco lo dejaron comer ni beber”, explicó Zhang.
“Al día siguiente llegaron como 500 vecinos”, agregó. “Después de lograr detener el trabajo en la planta, ingresaron a las oficinas de nuestros departamentos administrativo y financiero – que estaban cerradas – y destrozaron computadoras y mobiliario… y se fueron cuando se cansaron”.
Los medios de prensa informaron que los vecinos acusan al astillero de contaminar las aguas en las que se crían los moluscos. Un funcionario del gobierno de Luoyuan dijo que se ha enviado un equipo a investigar la denuncia.
La planta, inaugurada en 2011, se dedicó a la construcción hasta que el derrumbe global de la demanda obligó –el año pasado- a cambiar el foco hacia las reparaciones navales.
En opinión de Zhang, las reparaciones tienen en general mayor impacto ambiental que la construcción; sin embargo la mortandad de las lapas parece obedecer a causas más complejas.
El funcionario explicó que la fábrica está esperando que el gobierno local autorice la reanudación de las operaciones (Por Brenda Goh, Reuters en gCaptain. Adaptado al español por NUESTROMAR).
25/09/14

