A pesar del fallecimiento de una persona luego de ingerir mariscos contaminados con marea roja en la playa de Rada Tilly, las precauciones por parte de un número importante de personas parecen no registrarse. Algunas ignoran la cuestión y otras directamente confían en los cuidados que consideran son los correctos.
A pesar del fallecimiento de una persona luego de ingerir mariscos contaminados con marea roja en la playa de Rada Tilly, las precauciones por parte de un número importante de personas parecen no registrarse. Algunas ignoran la cuestión y otras directamente confían en los cuidados que consideran son los correctos.
Luego de los graves acontecimientos ocurridos tras la ingesta de moluscos con-taminados con marea roja, muchas personas parecen desconocer los riesgos que atrae el consumo de dichos alimentos. Tal es así, que en la tarde de ayer se podían observar en distintas zonas costeras de la ciudad, una cantidad significante de personas que se encontraban paseando en medio de aguas claramente contaminadas por basura, o bien pescando. Si bien muchos de ellos mencionaron que realizaban pesca deportiva, también se encontraban quienes lo hacían para consumo personal.
Uno de los lugares registrados es la conocida Playa 99, en el barrio Stella Maris, donde Julia del Carmen Mansilla, una de las vecinas que habita en frente de la playa recordaba al igual que otras personas, los momentos en que dicho lugar solía ser de veraneo. En otro orden, menciona que a pesar de la cantidad de residuos arrojados por personas que no pertenecen al barrio, muchos de los vecinos igualmente deciden bañarse en la playa durante los días de intenso calor.
Además, señaló que es mucha la gente que para poder extraer moluscos se tienen que introducir en el fondo de dicha playa. En su caso, menciona que antes acudía con la pala para extraer almejas, pero actualmente ya no puede realizar dicha actividad por una infección provocada en su pierna. La enfermedad, se ocasionó por una mordedura de perro que a su vez se vio agravada por el agua de la playa en donde ella solía ingresar para la búsqueda de almejas, según contó.
Al igual que otros vecinos que desconocían la existencia de la marea roja, Patricia Cabrera, del barrio Stella Maris, resaltó que debería existir una mayor cantidad de medidas preventivas en los lugares donde la gente acude a pescar porque no todos logran enterarse.
Además, señaló que en su barrio la contaminación se encuentra todos los días y no se percibe ningún cambio desde hace 39 años, en lo que "antes era la mejor playa donde se bañaban y hoy en día no podemos disfrutarla con nuestros hijos por el tema de la contaminación".
A su vez, Cabrera destacó que hay gente que aún continúa recolectando almejas para consumo personal, pero que en el barrio nunca se conoció algún caso de enfermedad a causa de tal actividad. Además, señaló que en dicha playa incluso escasean los elementos para recolectar, producto de la misma contaminación, de hecho ya no se encuentran ni siquiera "sombreritos", dijo.
Si bien el reclamo existe por parte de los vecinos que mencionan la falta de accionar en cuanto a la limpieza del lugar, desde la vecinal se reconoció la falta de higiene en el sector costero, donde se encuentran presentes las salidas cloacales, como así también una cantidad importante de animales cuyos dueños los abandonan en la playa y viven de los residuos que la gente arroja.
A pesar de ello y si bien están incluidos en el programa Comodoro Limpia, el trabajo para reacondicionar la playa es constante pero el principal problema radica en los vecinos de otros sectores de la ciudad, según dicen.
En cuanto a los problemas que se ocasionan por el consumo de mariscos, destacó que en el barrio Stella Maris se desconocen posibles afectados.
Pesca costera: deportiva, de relax y para consumo
Otro de los sectores comúnmente visitados por los ciudadanos para realizar pesca deportiva o para consumo personal, es en Caleta Córdova o la playa ubicada en Km. 4 donde ayer por la tarde varias personas se encontraban pescando. Entre ellos, muchos que se dedican a la pesca por hobby pero también aquellos que lo realizan para su consumo y coincidieron en que estaban informados de la marea roja pero desconfiaban de que la persona fallecida haya sido a causa de la contaminación porque dicen que suelen concurrir a diversos lugares a pescar, pero nunca les había ocurrido nada a pesar de la alarma que se realizó en otras ocasiones.
Asimismo, consideraban que la imprudencia surge cuando el consumo del producto es crudo y no se lleva a cabo el proceso de cocción. De hecho, uno de los pescadores llamado César le adjudicaba los problemas de salud en relación al organismo de cada persona debido a que "hervido o cocinado no creo que le haga mal a nadie", sostuvo.
Tras las alertas por la existencia de marea roja en el litoral marino chubutense
Vecinos de Caleta Córdova denuncian la presencia de hidrocarburos en los moluscos de la zona.
Un grupo de residentes del antiguo barrio pesquero desmintieron la existencia de marea roja peligrosa en las costas de la región y denunciaron que los moluscos de ese vecindario se encuentran contaminados con químicos tóxicos vinculados a los derrames de petróleo en el lugar.
También, alertaron sobre la procedencia de los mariscos utilizados por los productores que participan de la Feria Frutos del Mar, los que según estos vecinos procederían del área costera de Caleta Córdova, precisamente de la playa El Pique.
La denuncia fue acompañada por facsímil de un acta que porta los resultados del análisis de una muestra de mejillones, el cual con un sello con la inscripción "Dr. Ricardo Mussini. Lic. en Química. Director Técnico Laboratorio Industrial Bromatológico MCPQ 3461" acompañado de una firma, señala haber sido solicitado por la Secretaría de Pesca Chubut y afirma la presencia de hidrocarburos en estos moluscos.
Según César Viegas, uno de los residentes, la muestra de mejillones correspondería a las zonas Nº 1 y Nº 2 que involucran a las costas del barrio Nuevo y el centro de Caleta Córdova, y al área de Barrancas Blancas donde se habría producido el segundo derrame de hidrocarburos.
Acusaciones Graves
Mientras ayer aún se esperaban los resultados de la autopsia del ciudadano chileno que falleció luego de consumir mariscos en rada Tilly, Viegas negó la posibilidad de la existencia de marea roja peligrosa en las costas del Golfo San Jorge, ya que según sus estimaciones el agua del mar de la zona no habría alcanzado las altas temperaturas que entendía necesarias para la proliferación amenazante de los Dinoflagelados productores de la toxina mortal.
Sin embargo, coincidió en el riesgo del consumo de moluscos de la región, aunque señaló que la amenaza radicaría en la presencia de hidrocarburos y otros químicos contaminantes derivados de los escapes de petróleo, entre los que destacó al PCB, al DDT y a la Tetrametrina.
"Estos son análisis de la Secretaría de Pesca que la Secretaría escondió pero yo se los di a Prefectura", dijo respecto de los documentos que dio a conocer.
"Se los están dando de comer en la feria de mariscos. Salió en los diarios que Buzzi se había esmerado para llevarlos en las trafic a mariscar a playas alejadas de Caleta Córdova y hoy salen a decir que los mariscos vienen en los barcos", dijo respecto de las declaraciones de Claudio Mosqueira, quien aseguró ayer que los moluscos utilizados como materia prima por los maricultores de la Cooperativa Frutos del Mar no eran cultivados por los feriantes en las playas, sino que eran comprados a barcos pesqueros autorizados.
"Pontelli y Albornoz saben muy bien que está contaminado esto. Hay pibes que juntan los sombreritos, los mejillones y los caracoles de acá. Lo único que no es de acá es la centolla, el langostino y el calamar", denunció el vecino y agregó "pero igualmente la centolla y el langostino vienen con petróleo. Los levantan con petróleo total van a la planta donde los lavan, los acomodan, los pelan con la complicidad de Prefectura" manifestó.
"Tendrían que haber cerrado la playa y puesto los carteles", concluyó Viegas.
Todos evolucionan favorablemente y su estado es estable
Permanecen internados los turistas afectados por consumir mariscos.
El Dr. José Manuel Corchuelo Blasco director del Area Programática dio a conocer el parte médico de Patricio Rosas, Marta Oyarzo y Ermelinda Oyarzún, los turistas de la villa que debieron ser internados entre el domingo y lunes pasado luego de ingerir moluscos recolectados en la costa.
Ermelinda Oyarzún, la mujer de 73 años internada en el Hospital Regional permanece "estable con estado reservado. Hay que seguir esperando cómo evoluciona el cuadro y cómo el organismo elimina la toxina", explicó ayer el director del Area Programática, José Manuel Corchuelo Blasco.
En tanto, Marta Oyarzo y Patricio Rosas, familiares del turista fallecido, también hospitalizados, evolucionan favorablemente. "Ellos están muy contentos porque desapareció la sensación de hormigueo, de anestesia. Ahora depende de los médicos cuándo se les de el alta", detalló Corchuelo.
Más adelante, el funcionario reiteró el consejo brindado desde primera hora y que tiene que ver con que "la gente no consuma mariscos de este litoral marítimo. Que no los cocine ni los coma", aseveró.
20/01/10
CRONICA

