(FNM) El transporte de Gas Natural Licuado (GNL) desde Noruega hacia Japón via la Ruta del Norte del Ártico, podría no ser por ahora la opción más ventajosa.
(FNM) El transporte de Gas Natural Licuado (GNL) desde Noruega hacia Japón via la Ruta del Norte del Ártico, podría no ser por ahora la opción más ventajosa.En un mercado ajustado, con escasa disponibilidad de bodega, es natural que los operadores marítimos busquen formas de ahorrar tiempo y maximizar así sus oportunidades de trabajo.
El reciente anuncio de que la Ruta Marítima del Norte (también llamada Paso del Noreste) podría utilizarse para ahorrar días de navegación en el transporte de GNL desde Noruega a Japón, no parece ser la opción más obvia de ahorro de tiempo.
Sus limitaciones hacen poco probable que se constituya en una ruta popular en el transcurso de esta década: la navegación sólo es posible entre junio y octubre, solamente un buque de GNL está equipado para hacer el viaje, se necesita el apoyo de un rompehielos, y los volúmenes que podrían transportarse por la ruta son pequeños.
Durante los últimos cuatro meses, el viaje desde el puerto noruego de Hammerfest, hacia Japón ha tomado poco más de 36 días utilizando el Canal de Suez. Y aunque la Ruta del Norte implique la mitad de la distancia que la de Suez, tomaría cerca de 20 días cubrirla, aun cuando el buque pudiera navegar a una velocidad constante de 14 nudos.
Es muy probable que durante los próximos tres años decaiga la necesidad de ahorrar unos pocos días de navegación en un viaje de transporte de GNL, lo que reduce el atractivo de la todavía desafiante ruta del Ártico.
La estrechez actual en el transporte de GNL, sector que ha experimentado altos precios de charteo, se aflojará probablemente en el período 2013-2014, cuando comiencen a incorporarse nuevos barcos a la flota. Para fines de 2014, se habrán incorporado más de 50 nuevos barcos gaseros, pero no se espera un crecimiento significativo en la capacidad exportadora hasta la segunda mitad de la década. Así, a medida que se incremente la oferta de barcos, los costos de charteo y la presión sobre la utilización de los buques se irá aliviando.
Actualmente, la única fuente de cargas de GNL para la ruta del Ártico es Noruega, que exportó alrededor de 2.6 millones de toneladas de GNL en 2011. La gran mayoría fue a destinos europeos, y más de cuatro quintas partes quedaron en la cuenca del Atlántico. Solo 11 cargas fueron a Asia desde Noruega. Notablemente, más de la mita de esas cargas se produjo en el período clave de junio-octubre, el momento ideal del año para utilizar la ruta del Norte.
La limitación actual más importante es la falta de buques apropiados. Solo el “RIBERA DEL DUERO KNUTSEN” (foto) está equipado para ese tránsito. El barco, construido en 2010 y con 173.400 metros cúbicos de capacidad, está charteado por Repsol y desplegado en el transporte de GNL desde Pampa Melchorita, Perú, a destinos en Europa, y ocasionalmente en Asia.
Pero si miramos hacia el final de la década, las perspectivas para la Ruta del Norte en el transporte de GNL con destino a Asia aparecen mucho más promisorias. Dados el tiempo, el planeamiento y la investigación necesarios para garantizar las operaciones seguras en el Ártico, parece prudente posicionarse ahora de cara a los próximos diez años. Los participantes del encuentro de Tecnología de Buques de Transporte de Gas celebrado en Londres en diciembre de 2011, abogaron por esa aproximación.
Y es en el transporte de GNL desde el Ártico hasta Asia, donde la Ruta del Norte probablemente tenga su rol. Los dos desarrollos de GNL del Ártico – yacimientos Shtokman y Yamal- esperan estar exportando para fines de la década. Pero el escenario exportador ha cambiado mucho del que las compañías involucradas visualizaron cuando comenzaran su planeamiento.
Cuando Gazprom y Total firmaron su Acuerdo de Shtokman en 2007, los EEUU todavía aparecían como un mercado en significativo crecimiento para el GNL europeo. Y Europa también era vista como un mercado potencial. Ahora, EEUU marcha a convertirse muy probablemente en exportador, y algunos países europeos, como España, se han estancado en sus contratos de importación.
Asia aparece hoy como el mercado importador de mayor crecimiento para el GNL. Para los yacimientos de Shtokman y Yamal, un acceso más corto a esos países podría resultar clave para tener éxito en un mercado que según parece será más competitivo para los exportadores hacia final de la década.
Una vez que los dos proyectos del Ártico comiencen a exportar GNL, la Ruta del Norte podría consolidarse. La posibilidad de llegar a Asia en con GNL 20 días, haría que el viaje fuera competitivo con el correspondiente a Qatar – Asia, que toma alrededor de 15 días a 18 nudos.
La pregunta clave para estos proyectos en el Ártico, es si podrán producir GNL a un precio competitivo. Si lo logran, entonces la flota de gaseros necesitará más buques con capacidad polar de aquí a 10 años, más o menos.
Se espera que el yacimiento Shtokman comience a exportar GNL para el 2017. Para entonces las exportaciones de Australia muy probablemente habrán crecido significativamente, y los EEUU también habrán comenzado a exportar su propio gas, en forma de GNL.
La competencia por los clientes podría también intensificarse. Aun cuando se cuente con una ruta corta al Asia, la exportación de GNL del Ártico va a depender de que los precios se mantengan relativamente altos y la demanda en continuo crecimiento.
Algunos países importadores, como Japón, podrían utilizar volúmenes provenientes del Ártico para suplementar el abastecimiento de GNL acordado a largo plazo con Australia, el Sudeste de Asia y Medio Oriente.
Nuevos mercados, como China y los países del sudeste asiático, son todavía muy sensibles a los precios, y podrían utilizar GNL como parte de un paquete cambiante de suministros de energía.
La pregunta clave es si el costo del GNL exportado desde el Ártico podrá ser lo suficientemente bajo como para resultar atractivo para esos mercados. Si eso se logra, los actuales planes para enviar GNL desde Noruega vía la Ruta Marítima del Norte serán el banco de prueba para el plan a largo plazo: el envío regular de cargas de GNL con destino a Asia.
Por Claire Wright
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List; 13/01/12
17/01/12
NUESTROMAR
