En la mañana de ayer, producto del fuerte viento y oleaje, dos buques cortaron sus cabos de amarre en el Muelle Luis Piedrabuena; y por tal motivo, las maniobras efectuadas por el personal del muelle para controlar la situación requirieron de un gran esfuerzo colectivo.
En la mañana de ayer, producto del fuerte viento y oleaje, dos buques cortaron sus cabos de amarre en el Muelle Luis Piedrabuena; y por tal motivo, las maniobras efectuadas por el personal del muelle para controlar la situación requirieron de un gran esfuerzo colectivo.
Afortunadamente, ni las embarcaciones ni la propia estructura del Piedrabuena sufrieron daños que revistieran gravedad, sólo un pequeño sector del muelle sufrió un desprendimiento ínfimo de hormigón.
En este orden, David De Bunder, jefe de Operaciones del Muelle Luis Piedrabuena, manifestó “el viento norte, con ráfagas de 35 y 40 nudos, ha provocado que el buque Fonseca, que estaba amarrado al extremo sudeste del muelle, cortara cables de amarra y eso arrastró al buque Suemar Dos y por suerte ambos fueron reposicionados. Son dos buques que no disponen de maniobras porque estaban aprovechando que estaban en veda biológica haciendo reparación de máquinas, por lo que estaba todo notificado”.
Cortados como si fueran hilos
En un momento determinado, el personal del muelle vivió un momento inquietante cuando ambos buques quedaron en posición perpendicular. “Llegaron a colocarse así porque habían cortado todos los cabos de popa, pero con la asistencia de dos lanchas, volvieron a su posición” sostuvo De Bunder, quien señaló que si bien se sabía con anticipación sobre la condición meteorológica “se confió en que el diámetro de los cabos era suficiente pero no fue así. Son cabos de más de 10 centímetros de diámetro, pero el viento y el oleaje los cortó como si fueran hilos”.
Por otro lado, otro buque que contaba con máquinas operables dispuso salir a rada para tolerar las ráfagas de viento, y así evitar cualquier percance.
Participaron de las arduas maniobras personal de las empresas propietarias de ambos barcos, Bomberos, Prefectura Naval, gente de los talleres navales que trabajaban a bordo de estos barcos y SIPA. Afortunadamente, ninguna embarcación, ni el propio muelle, fueron dañados.
10/08/11
EL CHUBUT

