El hierro, un nutriente esencial en la cadena alimentaria de la vida acuática, no sólo llega a los océanos gracias a los ríos y al viento: también las profundidades marinas constituyen una fuente de este preciado elemento.
El hierro, un nutriente esencial en la cadena alimentaria de la vida acuática, no sólo llega a los océanos gracias a los ríos y al viento: también las profundidades marinas constituyen una fuente de este preciado elemento.
MADRID (EFE).- Así lo explica en la revista Nature Geoscience un equipo de científicos de la Universidad de California del Sur, la Institución Oceanográfica Woods Hole y el Lawrence Nacional de Berkeley (EE.UU.). El hierro es un excelente alimento para microorganismos como el plancton vegetal, que a su vez tienen una gran capacidad de absorber gases venenosos, como el dióxido de carbono.
09/02/09
LA NACION

