Gremios ligados con la construcción de buques aseguran que se pierden por año US$ 3.500 M en fletes que son transportados en embarcaciones con pabellones de conveniencia, en desmedro de las tripulaciones con bandera argentina.
Gremios ligados con la construcción de buques aseguran que se pierden por año US$ 3.500 M en fletes que son transportados en embarcaciones con pabellones de conveniencia, en desmedro de las tripulaciones con bandera argentina.
En consonancia con la recuperación económica, muchos astilleros nacionales invirtieron para volver a producir, mirando no sólo al mercado interno sino también al exterior.
Pero desde los gremios de la actividad productiva naval reclaman la convocatoria a una mesa de diálogo para plantear medidas de corto, mediano y largo plazo que refuercen el impulso a esa actividad.
Al respecto, Juan Speroni, del Sindicato Argentino de Obreros Navales (SAON), habló con este diario y planteó los reclamos del sector que apunta a abastecer las necesidades que a mediano plazo tendrá el mercado argentino, y proyectar posteriormente la producción a mercados externos.
Speroni informó que “estamos esperando que nos convoquen para armar una mesa sectorial, junto con el Estado y las empresas, que articule concretamente algunas medidas para frenar las importaciones que destruyen la industria naval”.
El dirigente les apuntó específicamente “a los rubros de barcazas y remolcadores, junto con otro tipo de embarcaciones que se importan y que se pueden construir perfectamente en la Argentina”.
Si bien el sector fue duramente golpeado con el desguace de la marina mercante y la habilitación para que los buques nacionales pudieran operar con banderas “de conveniencia” durante la década menemista, esta situación se revirtió durante el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner.
Al respecto, Speroni señala que “en los últimos años en la industria veníamos con un sector prácticamente quebrado en los ’90; pero cuando se salió de la convertibilidad se recuperaron trabajadores y unidades productivas, que de la mano de políticas del Gobierno como el decreto 1.010 posibilitó retomar la bandera nacional en los buques”. En este punto agrega que “faltó un complemento para ordenar la situación. Hoy hay un documento desdibujado, porque el 95% de los barcos viene con banderas paraguaya y boliviana, afectando a la industria y al sector”.
La dirigencia reclama la convocatoria al diálogo ya que “estamos convencidos de que si nos sentamos a conversar vamos a acordar una estrategia común para frenar importaciones y que la industria vuelva a crecer como está en condiciones de hacerlo”.
En este momento, gremios como el SAON y el Sindicato de Obreros de la Industria Naval (SOIN), agrupados en la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra), cuentan con unos cuatro mil trabajadores, en muchos casos calificados, cifra que “podría llegar a los diez mil en poco tiempo, ya que la situación favorable planteada desde lo económico y el discurso del Gobierno a favor de la producción animaron a los empresarios, que han realizado importantes inversiones para modernizar instalaciones”, asegura el dirigente de SAON.
Entre las últimas unidades productivas que fueron inauguradas se cuenta la de Astillero Punta Alvear, en Santa Fe, que insumió una inversión de u$s55 M por parte de la empresa Ultrapetrol S.A.
El emprendimiento generará más de doscientos puestos de trabajo directos y entre ochocientos y mil indirectos, y apunta en una primera etapa a la fabricación en serie de barcazas fluviales de 2.500 toneladas de capacidad, para posteriormente construir unidades de mayor tamaño, como remolcadores de empuje, buques de apoyo a plataformas petroleras, petroleros medianos y otras embarcaciones.
Speroni resalta que en la localidad de Campana “también hay dos unidades productivas con última tecnología para la construcción de naves como las que vienen del exterior, así como también existe esta capacidad en Tigre y en la provincia de Corrientes”.
Otra muestra de la capacidad productiva nacional se da en la flota de la firma National Shipping, que incorporó seis barcazas para transporte petrolero realizadas en los Astilleros Domecq García, “que despliegan en sus buques la bandera nacional, dejando bien posicionada a la industria”.
En este caso, la empresa –compuesta por ex empleados de YPF que se asociaron luego de la privatización de la petrolera nacional– financió integralmente la construcción de las dos primeras barcazas, en tanto que Nación Leasing les prefinanció los cuatro barcos restantes, resolviendo de este modo uno de los problemas con los que se encuentran los emprendedores del sector, que es la falta de líneas de crédito para la producción, algo que se extiende a otros rubros y actividades. Las perspectivas del sector son más que positivas, debido al crecimiento de la actividad comercial en el marco de la hidrovía, en la que “hablamos de que actualmente se transportan 10 millones de toneladas anuales, con la posibilidad de triplicarlo en cinco años, lo que implicaría el triple de las barcazas que circulan hoy”, agregó Speroni.
Pedido. Por eso se lanzó la campaña de los gremios navales enrolados en la FemPINRA, con el comunicado avalado por la firma del secretario general, Cayo Ayala, para poner un freno a las importaciones de embarcaciones usadas. “Las unidades vienen principalmente del Mississippi, son barcazas que son dadas de baja porque superan los diez años de antigüedad, y las venden a armadores de acá que traen esta chatarra, que además contamina los ríos. Hace pocos días se hundió en Corrientes una de estas barcazas, que era de Cargill y que provocó un problema muy serio; pero éste es un solo caso; hay muchos otros antecedentes”, dice el gremialista.
Agrega que el sector empresarial está en consonancia con la posición del gremio, y prevén una charla con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, en la que junto con representantes de universidades “se respaldará un proyecto que incluye la formación de profesionales, una actividad sustentable en el tiempo y fundamentalmente trabajo argentino y calificado, con oficios específicos en una diversidad importante de actividades”.
Por Héctor Medina
07/04/10
ELARGENTINO.COM
