Los seguros: un costo oculto

Un problema que preocupa a los capitanes de ultramar que ejercen la profesión de prácticos es la falta de limitación de la responsabilidad civil que incide directamente en los costos de los seguros que están obligados a contratar juntamente con el buque para hacer frente a cualquier eventualidad que provoque daños.

Un problema que preocupa a los capitanes de ultramar que ejercen la profesión de prácticos es la falta de limitación de la responsabilidad civil que incide directamente en los costos de los seguros que están obligados a contratar juntamente con el buque para hacer frente a cualquier eventualidad que provoque daños.

La Cámara de Practicaje y Pilotaje, que preside el capitán de ultramar Sergio Borrelli, ha elevado su inquietud ante las autoridades de aplicación, a los efectos que se acuerde limitar dicha responsabilidad.

"No aspiramos a no tener sanciones -sostiene Sergio Borrelli- ya que un sumario administrativo puede determinar la cancelación definitiva de la patente para ejercer la profesión, que de hecho ha sucedido recientemente. De lo que hablamos es que frente a un siniestro se demanda a los actores de toda la aventura marítima entre los cuales está involucrado el práctico."

"Normalmente el seguro lo contrata cada empresa o práctico en forma individual. Dicho seguro protege a la empresa a la que pertenece el práctico, y al práctico en sí mismo; pero las estadísticas demuestran que las demandas han ido elevando sistemáticamente sus reclamos, por lo que es común hablar de tres o cuatro millones de dólares, por cualquier siniestro. Sucede que, casi siempre, las demandas terminan cayendo sobre el que tiene más respaldo para pagar, es decir, recaen contra el buque, que es lo más tangible y embargable."

Pero los costos de honorarios de los peritos que dictaminan los juzgados es un porcentaje del monto de la demanda, y ello se transforma finalmente en una cifra exagerada. Cuando se presenta un siniestro, el damnificado involucra en la querella a todos los actores, obviamente entre ellos al práctico. "El práctico requiere de un abogado que lo defienda, pero los honorarios, entre los peritos de partes y abogados de los demandados (capitán, práctico y algún tercero), entran a jugar en estos intereses, y se hace un globo carísimo. Al final muchos terminan exonerados, pero los costos de honorarios son impresionantes. Las costas de peritos y abogados, aún ganando el juicio, son enormes."

"Nosotros sostenemos que no podemos evitar que el práctico esté involucrado y de hecho no queremos evitar la responsabilidad administrativa que le cabe si comete alguna mala praxis -dice Borrelli-, lo que peticionamos es que la cuestión económica se limite a una cantidad lógica, ya que ninguna póliza de profesional individual lo puede cubrir, y la tarifa de un práctico del puerto de Rosario, por ejemplo, puede estar en 1.200 dólares por el servicio.

Es obvio que no puede estar soportando la cobertura de una póliza que, a lo mejor, genera una demanda de 50 millones de dólares." Hasta ahora no hay antecedentes de que un práctico tenga que pagar, no han tenido que cubrir las indemnizaciones, pero la empresa y él deben abonar la póliza del seguro, que por todo lo antedicho resulta tan onerosa que, finalmente, incrementa los costos del servicio de practicaje, hecho que no es fácilmente digerible por las agencias marítimas o las empresas armadoras. Al principio la póliza era razonable: se cubría la franquicia del seguro del buque.

Sin embargo, los montos actuales causan el efecto instantáneo tipo dominó: "Todas las primas de los seguros para los mismos montos se están incrementando porque las compañías de seguros están teniendo un desembolso por indemnizaciones que no estaba calculado en las primas originales. Cuando se empezó con la exigencia de contratación de seguros no existían antecedentes y no había nadie demandado, con lo cual las primas eran muy bajas, eran fáciles de absorber, pero con las sucesivas demandas resulta carísimo".

Como consecuencia de la problemática referida, en la Cámara de Practicaje y Pilotaje elaboraron un proyecto -que se presentó a la Dirección Nacional de Transporte Fluvial y Marítimo, cuyo titular es el capitán de ultramar Sergio Dorrego, que a su vez elevó al Ejecutivo-, solicitando un decreto para limitar los riesgos a una cantidad de veces la tarifa, por ejemplo 5 o 10 veces. "Tenemos el derecho comparado de otros países -comenta Borrelli-, en donde el que cubre es el seguro del barco y, en la mayoría de los casos, la cobertura se limita al monto de la tarifa, responde hasta 100 por 100.

En la Argentina era así, no existía la demanda al práctico, los seguros de los buques afrontaban los siniestros que se producían." El proyecto referido por el presidente de la Cámara Argentina de Pilotaje y Practicaje fue presentado hace dos años y medio y, según parece, está encaminado. "Para nosotros, los prácticos, es un tema urgente", enfatizó Borrelli.

Por Richard Leslie Ramsay

10/04/08
Ámbito del Comercio Exterior
ÁMBITO FINANCIERO

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