Los piquetes no dan tregua a Caleta y el gobernador quiere retirar los subsidios (Santa Cruz)

Los piquetes no dan tregua a Caleta y el gobernador quiere retirar los subsidios (Santa Cruz)

Por la crisis financiera comienzan a multiplicarse los conflictos sociales. El acceso al Puerto Caleta Paula, bloqueado por estibadores y carpas de desocupados frente al edificio municipal y en la plazoleta de El Gorosito, parecen ser la punta del témpano de conflictos sociales que se incrementan por la demora en el pago de miles de subsidios.

Por la crisis financiera comienzan a multiplicarse los conflictos sociales. El acceso al Puerto Caleta Paula, bloqueado por estibadores y carpas de desocupados frente al edificio municipal y en la plazoleta de El Gorosito, parecen ser la punta del témpano de conflictos sociales que se incrementan por la demora en el pago de miles de subsidios.El tema hace rato que dejó de ser un secreto a voces. Desde el mismo momento en que el propio gobernador Daniel Peralta admitiera abiertamente que “Santa Cruz llega a fin de año con dificultades financieras”, al tiempo que pidió a los intendentes que se quejan porque no les llegan a tiempo los recursos, que se abstengan de discutir este tema a través de los medios de comunicación.

 

“Tenemos que trabajar muy fuerte en el reordenamiento de nuestras cuentas fiscales en todos los niveles y estamentos, algo que también incluye a los municipios”, expresó.

 

Al mismo tiempo anticipó que “se van a modificar algunos parámetros y alguna reglas, como por ejemplo el tema de los subsidios”.

 

Es que ahora Peralta reconoce que “hay lugares donde la economía de los pueblos depende de los subsidios cuando cae la actividad. Y si eso sigue pasando me pregunto quién va a pagar eso. ¿El intendente o lo va a seguir cubriendo el Gobierno provincial? Porque después reclamamos regalías en función de lo que no tenemos. Entonces, el análisis es mucho más profundo”.

 

Queda claro que la postura post electoral del gobierno ahora resulta diametralmente opuesta a los recientes tiempos de campañas políticas, algo que se reflejó con mayor incidencia en Caleta Olivia donde Provincia, a través del Ministerio de Gobierno, dejó plantado un festival de subsidios para desocupados (reales y oportunistas) que ahora resultan difíciles de mantener.

 

Puerto bloqueado

La realidad indica que el acceso al puerto Caleta Paula está bloqueado desde el martes por los estibadores de banquina grande que dicen ser 78 y se turnan en la protesta.

 

Ellos reclaman el subsidio de 2.000 pesos por quincena que surge de un decreto provincial por el cual hace varios años se creó un fondo compensador (al cual deben aportar las empresas pesqueras), destinado a cubrir las necesidades de trabajadores de puertos toda vez que haya veda pesquera o por otras razones las estaciones marítimas estén inactivas.

 

Pero resulta que ahora a los estibadores de este puerto les llegó el mensaje de fuentes oficiales de que el gobierno no tiene fondos y el nuevo bloqueo al puerto no surgió de un día para otro, sino que se vino gestando desde hace varias semanas ya que también aducen que les deben el subsidio correspondiente a una quincena del mes de octubre.

 

Esta medida de fuerza impide, entre otras cosas, que los camiones de transporte de combustible de Petrobras puedan reabastecerse en la planta de almacenaje que esa empresa posee en el recinto portuario, pero además el buque que traía carburantes permanecía ayer en rada sin visos de ingresar al recinto, probablemente por no contar con logística en el muelle. Como resultado de ese problema, las estaciones de servicio de esta bandera, en el flanco norte de Santa Cruz y sur de Chubut, estaban desabastecidas.

 

Proliferan carpas

Las primeras se instalaron hace más de una semana en la plazoleta del monumento al Obrero Petrolero, aunque en rigor se trata de grandes láminas de nylon con las que se armó un gran campamento en el que durante la noche casi nadie ocupa.

 

Las otras carpas comenzaron a emplazarse frente al edificio central de la comuna a partir de las últimas horas del martes.

 

En ambos casos los protagonistas son integrantes de agrupaciones de desocupados que ya actúan en forma disgregada, a tal punto que hay evidentes discrepancias entre ellos.

 

Resulta difícil decir a cuál de las innumerables agrupaciones pertenecen porque se entremezclaron entre sí por distintas cuestiones.

 

Algunos piden que se les paguen los demorados subsidios de 1.840 pesos correspondientes al mes de octubre, además de que el municipio, o el gobierno provincial, los ubiquen en puestos laborales fijos, en tanto que “adicionalmente” otros exigen que se les otorgue una vivienda.

 

Se quejan porque fueron eliminados de las listas “por no reunir requisitos”, e incluso para presionar a las autoridades apelaron a un ya tradicional artilugio: abrieron los padrones para nuevos postulantes como el caso del grupo que se instaló en las afueras del municipio. Esto implica que también se incorporaron familias de extranjeros, puntualmente de la colectividad boliviana.

 

Los conflictos sociales comenzaron a recrudecer a principios de semana por el atraso en el pago de salarios por parte de operarios y operarias de cooperativas que se ocupan de tareas de limpieza y forestación y se aquilataron por versiones que aludían a que la comuna había dado “preferencias laborales” a unos 250 desocupados, algo que el propio intendente Cotillo desmintió terminantemente. Lo concreto es que de cumplirse la “modificación de parámetros” a la que hizo referencia el gobernador Peralta, es decir todo lo atinente a subsidios, el panorama social que se avizora a corto plazo será muy crítico.

 

17/11/11

PATAGÓNICO.NET

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