Pablo García-Borboroglu, investigador independiente del CONICET en el Centro Nacional Patagónico (Cenpat), junto a otros dieciséis especialistas de varias partes del mundo, evaluaron las principales amenazas que involucran a las colonias de pingüinos en los últimos 250 años y proponen estrategias para proteger a estas aves y sus hábitats seriamente afectados por factores humanos y ambientales.
Pablo García-Borboroglu, investigador independiente del CONICET en el Centro Nacional Patagónico (Cenpat), junto a otros dieciséis especialistas de varias partes del mundo, evaluaron las principales amenazas que involucran a las colonias de pingüinos en los últimos 250 años y proponen estrategias para proteger a estas aves y sus hábitats seriamente afectados por factores humanos y ambientales.
Según la investigación publicada en la revista Conservation Biology, varias especies se vieron seriamente afectadas a causa de varios factores, como ser el cambio climático, las manchas de petróleo, las empresas pesqueras y la escasez de alimento.
Peligros reales
Pablo García-Borboroglu aseguró que “por sus características los pingüinos enfrentan problemas no sólo en el océano, sino también en la tierra. Entre varias amenazas analizadas se encuentran la captura de adultos para obtener aceite, piel y plumas, el uso como carnada para la pesca de cangrejos y langostas, la recolección de huevos, la degradación del hábitat terrestre, la contaminación marina, la capturas incidentales en redes de pesca, la competencia por alimento, la variabilidad ambiental, y la mortalidad por algas toxicas y enfermedades”.
El investigador además publicó en el año 2013 junto a la científica estadounidense Dee Boersma, el libro “Pingüinos: Historia Natural y Conservación” que se convirtió en un best seller en Estados Unidos y será publicado en castellano en Argentina en diciembre en el que se detallan recomendaciones para mitigar el impacto de algunas acciones humanas en diferentes poblaciones de pingüinos.
Protección necesaria
Para el científico, la mejor manera de proteger a estas aves es “cuidar los hábitats de reproducción, en conjunto con la designación de reservas marinas de escala apropiada, incluyendo alta mar, será critica para la conservación futura de los pingüinos. Sin embargo deben desarrollarse otros métodos de manejo ecosistémico que incluyen la zonificación espacial, la mitigación de captura incidental, y el control fuerte de captura para mantener la biodiversidad marina y asegurar que el funcionamiento de los ecosistemas se mantenga a lo largo de una variedad de escalas”. (Diario de Madryn)
15/08/14

