La actual cartera se eleva a 20 unidades de diversos tipos para el sector petrolero por un importe de 1.500 millones.
La actual cartera se eleva a 20 unidades de diversos tipos para el sector petrolero por un importe de 1.500 millones.
El derrumbe del precio del crudo no afecta por igual a todos los sectores económicos. A los astilleros de la ría de Vigo la caída les ha supuesto un fuerte revés, ya que el 60% de sus construcciones dependen de los encargos de navieras, principalmente noruegas, que encargan los buques que después arriendan a las grandes compañías de extracción de petróleo en el mar. La actual cartera de buques offshore, sísmicos, supply y accommodation (barco de aprovisionamiento y hotel de plataformas petrolíferas) se eleva en la ría de Vigo a 20 unidades, que suponen una inversión total de 1.500 millones.
El presidente del astillero Hijos de J. Barreras, José Francisco González Viñas, explica que “la alta inversión que se necesita para construir estos barcos sólo es rentable con un precio alto del petróleo. Con las actuales cotizaciones, las navieras no ven rentabilidad en el negocio. Hace un año negociábamos unos diez contratos, ahora sólo dos o tres. Los nuevos pedidos han bajado más de un 80% en unos pocos meses”.
Viñas considera que los contratos se volverán a reactivar cuando el precio del barril de petróleo repunte hasta los 75 dólares. “Ese es el límite de la rentabilidad porque cuando la cotización del barril rozaba los 150 dólares era un magnífico negocio encargar barcos como los sísmicos, cuyo coste oscila entre los 120 y 140 millones de euros”, asegura Viñas.
El presidente de Barreras espera que a finales de 2010, cuando se empiece a dejas atrás la crisis, la cotización del petróleo se eleve y se animen de nuevo las contrataciones. “Esto lo digo más con el corazón que con la cabeza, pero espero que sea así por el bien de la construcción naval gallega”, añade.
Los altos precios del crudo hace apenas cinco meses permitían iniciar exploraciones de nuevas bolsas en profundidades de entre 3.000 y 4.000 metros, que son mucho más costosas que las que se realizan en aguas menos profundas.
“A 40 dólares el barril sólo se explora a poca profundidad, es más barato y la inversión en los equipos es mucho menor”, indica el presidente de Barreras.
Por su parte, el presidente de Aclunaga (Asociación Cluster del Naval Gallego) y director financiero de Vulcano, José Domínguez, detecta un importante problema de liquidez en las navieras para poder afrontar nuevas construcciones dentro del mundo offshore.
“Desde mi punto de vista, las navieras no se fijan en la cotización diaria del precio del barril porque su negocio tiene un horizonte a veinte años vista”, afirma.
Para este responsable de Vulcano “si la crisis financiera se supera y los navieros obtienen financiación para nuevas construcciones se volverán a recibir encargos”:
Domínguez recuerda que los astilleros gallegos se han especializado en un segmento de la construcción naval muy sofisticado y de alto valor añadido. Asegura que las unidades entregadas han atraído a navieros tan exigentes como los noruegos o los daneses.
Vulcano está a la espera de firmar en menos de tres meses el acuerdo con Venezuela para construir cinco buques científicos destinados a buscar petróleo, realizar investigaciones oceanográficas y levantar cartografía para la empresa estatal Petróleos de Venezuela, lo que permitirá al astillero vigués tener garantizado el trabajo para tres años.
El presidente de Repsol prevé un alza del coste del petróleo
El presidente de Repsol, Antonio Brufau, alertó esta misma semana de que el parón de las inversiones en el sector energético por la crisis provocará un “cuello de botella” cuando se reactive la economía y vuelva a aumentar la demanda, lo que se traducirá en una “presión al alza” de los precios en el medio y largo plazo.
Brufau indicó que “aunque la demanda no creciese, para mantener la producción actual de petróleo harán falta cuatro millones de barriles de nuevos yacimientos al año” por el agotamiento de los actuales, que producen entre un 6% y un 7% menos cada año.
El presidente de Repsol reconoce que se ha retrasado la explotación de nuevos yacimientos y se ha reducido la exploración por la disminución de la inversión.
“La liquidez disponible debe destinarse a resolver las necesidades económicas más perentorias de las compañías y los bajos precios del crudo frenan la rentabilidad”, señaló Brufau. L. PIÑERO – VIGO
18/03/09
FARO DE VIGO
