Los laboratorios cromatográficos analizan la merluza incautada

El martes estarían los resultados del operativo antinarcóticos en la pesca.

El martes estarían los resultados del operativo antinarcóticos en la pesca.

Mientras crecen las versiones que ponen en tela de juicio la tarea realizada por personal antinarcóticos en el procedimiento que se llevó a cabo en el puerto de Madryn, en los laboratorios se continúa con la investigación de los elementos secuestrados y la noticia sobre la aparente presencia de estupefacientes en un cargamento de exportación de pescados gana espacios en los medios nacionales.

Es así que luego de la publicación de este Diario, la información también fue analizada en otras redacciones, tal el caso del diario La Nación que publicó en la antevíspera la noticia que la Gendarmería Nacional había secuestrado un contenedor con cocaína, sustancia que aparentemente se encontraba camuflada en cajas de pescado y estaba preparada para salir desde el puerto de Madryn.

Allí da cuenta que fuentes oficiales aseguraron que de acuerdo con los primeros resultados de la investigación, podría tratarse de un cargamento de 300 kilos de cocaína.

Por su parte, el diario Río Negro también anotició sobre las sospechas que recaen sobre el cargamento de pescado salido de una planta procesadora de San Antonio y que teniendo como destino Mar del Plata, apareció en Madryn.

Tal como informara el Diario de Madryn en su edición de ayer, el pescado rionegrino continúa interdicto en la zona primaria aduanera de esta ciudad chubutense, y fue retenido cuando se intentaba sacar el producto del país rumbo a Europa.

Según comentaron fuentes oficiosas la sospecha es que podría haber droga escondida entre el pescado congelado que había sido cargado el miércoles en la empresa Camaronera de San Antonio Oeste. El camión, “llevaba 2400 cajas de troncos de merluza preparados y listos para ser exportados a Holanda” confirma la prensa de Río Negro.
 
Sospechas de cocaína líquida inyectada

El eje de la polémica se centra en que cuando los investigadores abrieron las cajas de merluza rionegrina congelada no encontraron un solo envoltorio oculto de estupefacientes ni paquetes que contuvieran alguna sustancia extraña, tal como se estimaba inicialmente. Sin embargo, las sospechas no descartan que la carne de merluza pueda contener cocaína líquida congelada, tal como ha ocurrido en envíos realizados desde países del norte de Sudamérica hacia Holanda, en que fruta fina congelada había sido inyectada con ese tipo de sustancias ilegales.
 
Casos resonantes

En Argentina, el “caso Strawberry” es uno de los más ostentosos. En abril de 1997, efectivos de la Policía Federal y de la SIDE secuestraron 2.100 kilos de droga en General Pacheco, ocultos en frascos de dulce de frutilla, los que iban a ser exportados a Alemania. La lógica repercusión del caso se vio empañada posteriormente por la liberación de los implicados y las sospechas de que el caso había sido “armado”.

La “Operación Langostino”, en el que se secuestraron 590 kilos de droga en agosto de 1988, también surgió en el ámbito de la pesca, cuando un buque que tenía como destino Madryn apareció en Mar del Plata.

En abril de 1991, se incautó de 280 kilos de cocaína en el operativo “Flamenco”, la que estaba escondida en bolsas de porotos blancos que iban a ser enviados a España.

En marzo de 1995, la SIDE y la Policía Bonaerense incautaron 1.030 kilos de cocaína en las provincias de Córdoba y Catamarca en el operativo conocido como “Café Blanco”.

En septiembre del mismo año se completó el operativo “Merluza Blanca”, realizado por Drogas Peligrosas de la Policía Federal, con el secuestro de más de 700 kilos de cocaína, en tres procedimientos, uno de ellos realizado en Barcelona y otros dos en un depósito de Retiro, en el que se incautó la droga oculta en pescado exportado a España.

En abril de 2004, en un depósito de Munro, la Policía Federal incautó de 200 kilos de cocaína que iba a ser exportados a Europa, disueltos en el contenido de botellas de vino, en una operación denominada “Viñas Blancas”.
 
Europa, un mercado tentador

En junio del año pasado, directivos de una empresa pesquera de Mar del Plata, un empleado del SENASA y un despachante de aduana, fueron detenidos en el marco de una investigación por el envío de más de media tonelada de cocaína a Holanda en un cargamento de pescado congelado. La Policía Federal y el  juez federal de Mar del Plata,  Guillermo Farah realizaron la investigación que se abrió a partir de información llegada de Holanda sobre la captura en el puerto de Amberes, Bélgica, de un barco que habría partido de Mar del Plata con 520 kilos de cocaína.

También se secuestraron 1.508 kilos de cocaína que salieron por barco de la Argentina en contenedores hacia España. Uno de los más importantes fue la denominada "Operación Ayala" en el puerto de la ciudad española de Valencia, donde la policía incautó 1.008 kilogramos de cocaína escondida en bolsas de carbón vegetal, que había sido embarcada en el puerto de Campana, en la provincia de Buenos Aires. En ese caso, Gendarmería Nacional y la Policía Federal detuvieron a 18 personas y decomisaron 190 kilos más de cocaína en Capilla del Señor, que esperaban para ser exportadas.

Olor a pescado

En Ecuador, los investigadores y peritos detectaron una red internacional que pretendía trasladar droga camuflada en harina de pescado y cocaína líquida inyectada en pescados y frutas. En estos casos, se logró combinar una serie de químicos para que la cocaína adquiera el mismo color de carne y la harina de pescado. Para su detección, en ese caso hubo que realizar varias pruebas químicas hasta detectar la presencia de droga, utilizando el “cromatógrafo”, destacan los investigadores químicos del Departamento de Criminalística de ese país.

El comercio “Minorista” y la comunidad latina en Holanda

La creciente comunidad latinoamericana radicada en Holanda, en especial colombiana, dominicana y brasilera, también participa en la venta minorista de cocaína enviada desde los países latinos. Como ejemplo de ello, se cita el caso de un mendocino detenido por Gendarmería Nacional en la terminal de ómnibus de La Quiaca, con más de cuatro kilos de cocaína escondidos en envases de cosméticos, que iban a ser llevados a Holanda.

Mientras tanto, los gendarmes y prefecturianos que intervinieron en el operativo antinarcóticos realizado en Madryn esperan, cada vez con más ansias, que se conozcan los resultados de los análisis cromatográficos que se realicen en los laboratorios especializados en Buenos Aires, información que podría trascender entre el lunes y martes próximo.

Paralelamente, el propietario de la pesquera propietaria del producto que iba con destino a exportación, aguarda que su mercadería sea liberada para poder enviarla a sus compradores, para que no se rompa la cadena de venta internacional, tan compleja de sostener en esta situación de crisis internacional.

03/05/09
DIARIO DE MADRYN

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