El sistema portuario brasileño colapsó en 2010, a pesar que desde 2007 avanza un plan integral de dragado en 18 enclaves.
El sistema portuario brasileño colapsó en 2010, a pesar que desde 2007 avanza un plan integral de dragado en 18 enclaves.
Para los puertos brasileños, 2011 podrá ser un año crítico: objetos como son de un programa oficial millonario para el dragado, terminan un 2010 crítico en cuanto a congestiones.
El colapso logístico que se observó en los puertos brasileños más importantes afectó por igual a los armadores y agentes navieros con demoras operativas, y también arroja una señal de alarma al 40% de los ingresos fiscales del país vecino, compuesto por exportaciones de commodities agrícolas y minerales.
Desde 2007
Para adaptar la oferta portuaria a la demanda de cargas, el programa nacional de dragados (que comenzó en 2007) dispuso de un fondo de 942 millones de dólares para la puesta a punto de los canales de navegación y acceso a 18 puertos. Desde entonces, aseguran las autoridades portuarias, la capacidad aumentó un 30%.
No obstante, el año que se fue tendrá una postal que servirá de advertencia para los operadores: largas colas de barcos que demoraron hasta un mes, por ejemplo, para embarcar azúcar en los puertos que más operan con el commodity: Santos y Paranaguá. El Gobierno aseguró que entre junio y diciembre de este año se completarán las obras de dragado de ambos enclaves.
Por si la presión no fuera poca, la cámara que agrupa a los agentes navieros y armadores de Brasil, el Cetronave, dijo que los puertos brasileños están entre los más caros del mundo y que "el tiempo combinado de espera de los barcos (entre enero y septiembre de 2010) fue el equivalente a ocho años de espera para hacer carga y descarga" porque, a la congestión, se sumó la imposibilidad de operar a bodega completa por la falta de dragado de los canales.
Según publicó Valor Económico, el 27 de diciembre último, la naviera Hamburg Süd (que tiene una participación del 20% en el tráfico comercial regional) perdió US$ 80 millones por culpa de las largas colas.
Un directivo de Hamburg Süd de Brasil, Julian Thomas, explicó que el crecimiento exponencial de las importaciones de Brasil se topó con un plazo promedio de estadía en playa de los contenedores de importación mayor al de costumbre, lo que frenó el flujo operativo.
"Como casi no queda espacio [en la terminal] la operación del buque se hace más lenta, menos productiva, y allí es donde se comienzan a generar las colas de los barcos que esperan para atracar en los pocos muelles existentes", señaló Thomas.
"Es preciso que se liciten nuevas terminales", agregó. Hamburg Süd, que opera un 40% de sus movimientos en el puerto de Santos, está por inaugurar una terminal propia en Itapoá, en Santa Catarina.
Itajaí
En tanto, Itajaí es uno de los puertos donde más se trabaja contra reloj para su puesta a punto. Días atrás, la Secretaría Especial de Puertos firmó con Jan De Nul un contrato de dragado por US$ 33 millones.
Las obras llevarán el calado del canal portuario de 11 a 14 metros, que le permitirá al puerto ampliar su capacidad operativa en un 30 por ciento.
04/01/11
LA NACION
