Tras el fracaso de la temporada de langostino, las lanchas amarillas se alejan durante más de siete horas, en busca de pescadilla.
Tras el fracaso de la temporada de langostino, las lanchas amarillas se alejan durante más de siete horas, en busca de pescadilla.
Las 50 canoas de pesca artesanal de Ingeniero White no pueden realizar capturas entre Puerto Galván y Cuatreros, por limitaciones que fueron impuestas por Prefectura, vinculadas con el tránsito de grandes buques.
Así lo advirtió Pedro Santos, uno de los referentes de la pesca artesanal, quien resumió la problemática diciendo que el puerto se está agrandando cada día y no se contempla al pescador.
Cada una de las lanchas sostiene, económicamente, hasta tres familias.
"Desde la posta de inflamables hasta la boya 31, no se puede pescar y esa es la zona en la que el canoero trabaja todo el año. Si bien algunos se arriesgan a salir a zonas más alejadas, en estos momentos, las embarcaciones están amarradas en el muelle", comentó Santos.
"En un momento, desde Prefectura, nos dijeron que no podemos pasar cuando el buque metanero esté amarrando, pero ya tenemos la certeza de que este año, de continuar el barco allí, no se va a pescar en toda la costa interna de la ría", agregó.
Santos comentó que la cristalización del proyecto de Río Tinto para exportación de potasio podría conllevar la construcción de un muelle, también en una zona de pesca artesanal.
"Si se hace donde nosotros pensamos que se va a hacer, perderemos otra zona de pesca. Estamos evaluando cómo vamos a encarar el tema, junto con las autoridades. El puerto puede ser lo más grande que quieran, eso está perfecto; nosotros pedimos que se respeten las zonas de pesca", resaltó.
Los pescadores están trabajando en la conformación de una entidad que los nuclee, con el fin de gestionar mejoras para el sector y la defensa de la actividad.
"En estos días, estamos terminando de conformar la Unión de Pescadores Artesanales y Comerciales Bahía Blanca-Puerto Rosales, de la que yo seré presidente. Será la entidad que más fuerza tendrá para defender los lugares entre los pescadores, por su número de integrantes.
"Estamos esperando la personería jurídica, para empezar a actuar. Vamos a tener relaciones con todos los actores y esperamos no tener que atravesar ningún conflicto. Ahora, los canoeros están arriesgando ir afuera por una magra captura y esto, las autoridades lo deben tener en cuenta", dijo Santos.
Las lanchas
Las 30 lanchas amarillas se dedican a la captura de pescadilla, la cual se encuentra en zonas alejadas, a más de siete horas de navegación.
Se estima que esta especie podrá pescarse durante los próximos 15 días. Luego, es la época en que entra el gatuso.
"La temporada de langostino fracasó totalmente; en agosto, no hubo pesca. Ahora, empezó a encontrarse pescadilla, pero está muy lejos, ya que no la dejaron entrar a la ría los barcos de arrastre que vienen de Mar del Plata. Está entre siete y nueve horas de viaje", dijo Santos
Los pescadores locales deben arriesgar sus embarcaciones para llegar hasta la zona de pesca, en la desembocadura del río Colorado.
En otro orden, Santos señaló que el rendimiento económico de la pescadilla sólo permite la subsistencia de los trabajadores.
"Se vive al día, porque hoy se mueve una embarcación con dos o tres mil pesos de gasto por día y un cajón de pescadilla se está pagando entre 40 y 60 pesos en el pie de muelle. Hay lanchas que traen cinco cajones y otras 200, depende del día", explicó.
La pescadilla se está capturando con un tamaño regular.
"Al estar el arrastre afuera de la ría, se mató la pescadilla chica y no se permitió que continúe su crecimiento. Se ven grandes en Pehuen Co o en Monte Hermoso, donde se están sacando de línea. La pescadilla que arrima es mediana", indicó.
Según el pescador whitense, las embarcaciones de Mar del Plata, de mediana altura y de color rojo, son unas cuatro o cinco.
"Ya tenemos, en la ría, un barco de iguales características, el "Riamar". Los que llegan hasta esta región son suficientes para afectar nuestros recursos. Cada uno completa entre 600 y 700 cajones por día, que equivalen a lo que ganarían cinco o seis lanchas amarillas.
"El "Riamar" tiene un permiso multipropósito y en ningún país existe esa habilitación para un barco pesquero. Puede hacer lo que quiere. Un permiso de esas características es para los buques de la Marina de Guerra. El "Riamar" puede hacer lo que hacemos nosotros e ir a arrastrar adonde quiera. Vamos a retomar el tema cuando se conforme la entidad que nos nuclee", adelantó Santos.
Agregó que las embarcaciones de Mar del Plata están habilitadas, pero no para operar en las costas de Monte Hermoso y Pehuen Co.
"Esas lanchas tienen un sistema que se utiliza para que la Prefectura los ubique, pero si lo apagan, se les pierde el rastro. Esto es una ría y tiene una boca, la que ellos tapan. En definitiva, nos están tapando la olla", concluyó.
27/08/08
LA NUEVA PROVINCIA – BAHÍA BLANCA
