Los astilleros de Vigo alertan de una quiebra con efecto dominó en «horas»

Directivos de los principales astilleros de la ría de Vigo y Marín convocaron en la tarde de ayer una rueda de prensa de carácter urgente en la que alertaron de las drásticas repercusiones que está provocando la huelga del Metal en su suficiencia financiera.

Directivos de los principales astilleros de la ría de Vigo y Marín convocaron en la tarde de ayer una rueda de prensa de carácter urgente en la que alertaron de las drásticas repercusiones que está provocando la huelga del Metal en su suficiencia financiera.

Preocupados por la quiebra de sus empresas y los efectos colaterales que ésta conllevaría, señalaron que el cierre de las instalaciones se podría producir en cuestión de horas de no volver a la normalidad de forma inmediata. «Más que las penalizaciones, lo que nos importa ahora es salvar nuestras empresas. Estamos con el agua al cuello», afirmaron, al tiempo que llamaron a sindicatos y trabajadores a hacer un ejercicio de responsabilidad.

Según expusieron, «el sector está en juego», no por la negociación del convenio -que no les afecta de manera directa, puesto que cuentan con uno propio-, sino por el conflicto en la calle, que impide desde hace tres meses la planificación de la producción. Así, el efecto dominó supondría la cancelación de los pedidos al no cumplir la fecha de entrega; ésta el rembolso del dinero adelantado y el pago de las penalizaciones vinculadas a los contratos; la falta de solvencia para pagar a proveedores y empleados; y, por ende, no poder hacer frente a los créditos. En resumen; la quiebra.

Según explicó el presidente de Barreras, José Francisco Fernández Viñas, actualmente la carga de trabajo del conjunto de los astilleros de la ría de Vigo y Marín llega a las 32 unidades, de las que 12 tenían que haber sido entregadas el pasado mes de marzo. «Esto significa -agregó- que los armadores pueden ejecutar la cancelación de los pedidos por incumplimiento de contrato. Y ningún astillero puede en este momento permitirse esta actuación».

En la misma dirección, expusieron que el cierre de las factorías navales supondría la pérdida de trabajo de 8.000 empleados que actualmente trabajan en las instalaciones, sin llegar a contabilizar a los de las empresas auxiliares, que no subsistirían sin su primera fuente de ingresos, hasta llegar a los 27.000. Las 3 millones y media de horas que se han dejado de trabajar a colación de los paros, en los últimos tres meses, suponen un monto de 1.000 millones en pérdidas de ingresos para los astilleros, con un efecto demoledor en los balances financieros. No hay que olvidar que Vigo representa un 40 por ciento de esta industria a nivel estatal.

E. P. RODRÍGUEZ-SOMOZA | VIGO

25/06/09
ABC.ES

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