Los 33 atuneros españoles del Índico exigen seguridad militar inmediata

Afirman que no hay alternativa al caladero y que su abandono hundiría la conserva gallega y afectaría al naval.

Afirman que no hay alternativa al caladero y que su abandono hundiría la conserva gallega y afectaría al naval.

No hay urgencia mayor que la de traer de regreso a casa, sanos y salvos, a los 36 tripulantes secuestrados por los piratas somalíes en el Alakrana . Pero la patronal pesquera española teme que el infierno en el que se ha convertido el caladero del Índico traiga consecuencias demoledoras a muy corto plazo si no se ataca de raíz esta red paramilitar de piratería, que cuenta además con probados apoyos internacionales.

Los cerca de 1.200 tripulantes de los 33 pesqueros españoles de la zona (18 de pabellón español y el resto con bandera de Seychelles) han soportado 13 asaltos o intentos de asalto en los últimos tres años. Y llevan 25 faenando en estas aguas. El suceso más trágico es el del Alakrana, pero los pescadores creen que no será el último ni el peor si la herida se cierra en falso.

Los armadores advierten de que si el Gobierno no autoriza de inmediato el embarco de militares a bordo de los atuneros (como hace Francia desde el pasado mes de julio), las dimensiones del problema serán incalculables.

Primero porque en todo el mundo no hay alternativa al atún que se pesca en esta zona, ya que el resto de los caladeros mundiales están saturados y sin cupos de pesca libres.

Y después porque la incidencia de esta actividad en tierra es más alta de lo que aparenta: España captura 200.000 toneladas anuales de atún tropical en estas 3.200 millas náuticas ubicadas frente a Mozambique, las Seychelles, Kenia, Tanzania, Madagascar, las Comoras, Mauricio, Islas Chagos, Mayotte e Islas Eparses. El 40% del atún que usa la industria conservera gallega llega del Índico. Y el 85% de la producción conservera de Galicia, que emplea a 12.000 personas, es atún.

Además, el 40% de las reparaciones de buques se realizan en los astilleros gallegos.

Abandonar la actividad atunera en el Índico por culpa de la inseguridad de las tripulaciones generaría más paro (sobre todo en Galicia y el País Vasco) y también en los países de la zona, fundamentalmente las Seychelles, Madagascar, Mozambique o Mauricio, donde existen industrias de capital mixto y participación española. Lo afirma la Confederación Española de Pesca (Cepesca) en un reciente informe elaborado para sensibilizar al Gobierno español sobre el «fracaso» de la operación Atalanta, que solo reconoce como objetivo de defensa a los barcos del programa mundial de alimentos y a los buques mercantes, pero no a los pesqueros. El documento concluye que es imprescindible utilizar a las Fuerzas Armadas para doblegar a los piratas somalíes.

Además, llueve sobre mojado. Desde 1984 al año 2000 no se registraron problemas de seguridad en la zona. Pero en los últimos 9 años han sido 11 los buques españoles del Índico (casi un tercio del total) que han optado por trasladarse al océano Pacífico o al Atlántico huyendo de los piratas. En ninguno de estos caladeros alternativos queda ya sitio para más buques desplazados de la zona de conflicto.

07/11/09
LA VOZ DE GALICIA

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