El dinero prestado se utilizó para la guerra.
El dinero prestado se utilizó para la guerra.
En una inesperada derivación de la tensión diplomática entre el Reino Unido y la Argentina, Londres exigió el pago de una deuda derivada de un préstamo a la Junta Militar en 1979, con cuyo dinero se compró armamento utilizado en el conflicto por las islas Malvinas, según informó ayer el diario británico Financial Times.
El empréstito concedido al entonces presidente de facto Jorge Rafael Videla fue de unos US$ 71,41 millones y se utilizó para la compra de equipo militar empleado en las acciones para el intento de recuperación de las islas Malvinas, que comenzó el 2 de abril de 1982.
De acuerdo con el Financial Times, el gobierno militar empleó contra el Reino Unido dos helicópteros Lynx y dos buques de guerra del modelo Tipo 42, comprados con el dinero del citado préstamo. Tras el conflicto, UK Export Finance, una división del Ministerio británico de Empresa, heredó el débito que la Argentina quedó sin pagar ante el fin de la contienda bélica. Por el momento, un portavoz británico de ese ministerio dijo al Financial Times que “no tiene planes de perdonar la deuda” a la Argentina. Desde la Cancillería argentina no confirmaron ni desmintieron la existencia de esa deuda.
Al margen de ese reclamo, el ex presidente de Cuba, Fidel Castro, se metió ayer de lleno en el conflicto. Lo hizo para reclamarles a los Estados Unidos y a Canadá su posición diplomática ante el conflicto abierto entre Buenos Aires y Londres, y para defender la posición argentina.
Según la agencia Prensa Latina, Fidel Castro dijo: “Hay que preguntarles [al presidente estadounidense, Barack] Obama y [al primer ministro canadiense, Stephen] Harper, qué posición van a adoptar frente al justísimo reclamo de que se reintegre la soberanía de la Argentina sobre las islas y se deje de privarla de los recursos energéticos y pesqueros que tanto necesita para el desarrollo del país”, afirmó el líder cubano, quien delegó el poder en su hermano Raúl hace poco más de cinco años pero influye en las decisiones políticas.
“El honorable ministro de Relaciones Exteriores de Canadá no se atreve a decir si apoya o no a la Argentina en el espinoso tema de las Malvinas. Expresa sólo beatíficos deseos de que reine la paz entre los dos países (…)”, expresó Fidel Castro.
10/04/12
LA NACION
