La semana que terminó estuvo cruzada por la visita de la ministra española de Agricultura, Pesca y Alimentación, quien sin dudas y como reflejamos en la nota principal de esta edición, llegó al país a realizar fuertes gestiones para obtener atenuantes fiscales que permitan que las empresas con capitales ibéricos recuperen la competitividad perdida durante la presente crisis del sector pesquero argentino.
La semana que terminó estuvo cruzada por la visita de la ministra española de Agricultura, Pesca y Alimentación, quien sin dudas y como reflejamos en la nota principal de esta edición, llegó al país a realizar fuertes gestiones para obtener atenuantes fiscales que permitan que las empresas con capitales ibéricos recuperen la competitividad perdida durante la presente crisis del sector pesquero argentino.
Y a su vez trajo e hizo públicas las herramientas con que cuenta para venir hasta Buenos Aires a realizar estas gestiones. “Hablar de pesca en Argentina es estar hablando de 3 especies importantes como el langostino, la pota y la merluza, y en cualquiera de ellos somos consumidores y somos el primer importador de estos 3 elementos de la pesca argentina”, señaló claramente la ministra española.
Nadie puede cuestionar y hasta podría aplaudirse que empresas de un país, con controladas en otros países, cuenten con un gestor de buenos oficios de la magnitud de un ministro de Estado en su nación de origen que despliegue su capacidad negociadora tan fuerte como pueda en aquellos destinos donde se instalaron las subsidiarias.
Este fue el trabajo que en pos de la economía española vino a realizar Elena Espinosa a nuestro país. Bien hecho por ella y afortunados sus empresarios.
Pero también debemos esperar que en estas reuniones entre funcionarios argentinos y españoles se haya trocado lobby por lobby.
Esta ha sido una excelente oportunidad para que ministros, secretarios y subsecretarios argentinos le hayan hecho saber a Elena Espinosa que una de las pocas maneras que todo el sector pesquero argentino crezca es exportando los frutos del mar con un mayor grado de procesamiento, teniendo como norte directamente las góndolas de la Unión Europea.
La Argentina puede hacer un sacrificio en su economía reeditando reembolsos, eliminando retenciones o sumando reintegros. España también puede hacer un sacrificio similar dejando caer las barreras arancelarias y para arancelarias que frenan el ingreso de productos elaborados en nuestro país.
Un esfuerzo conjunto de ambos estados en este sentido permitirá seguramente un rápido mejoramiento, no sólo de las empresas pesqueras españolas radicadas en Argentina, sino de todo el sector pesquero que se desarrolla en nuestras costas.
Si así se hizo y esto se puede obtener, no tenemos más que agradecer su visita y esperar poder retribuírsela al momento de los anuncios conjuntos. ¿Vale?
Por Tedy Woodley
18/02/08
PESCA & PUERTOS
