El equipo estaba conformado por un guía canadiense y tres aventureros británicos que soportaron casi dos meses de borrascas gélidas con trineos de 120 kilos a cuestas.
El equipo estaba conformado por un guía canadiense y tres aventureros británicos que soportaron casi dos meses de borrascas gélidas con trineos de 120 kilos a cuestas.
Se sirvieron de esquíes impulsados por cometas, que los arrastraron a velocidades que llegaron a rondar los 50 kilómetros por hora.
Esta hazaña se repite casi medio siglo después de la llegada de los soviéticos al denominado Polo de Inaccesibilidad de la Antártida.
La travesía comenzó en una base científica rusa situada en la costa antártica y culminó 49 días después en el punto más alejado del océano, a 3.725 metros sobre el nivel del mar. En total, 1.770 kilómetros de caminata y esquí, con temperaturas inferiores a 50 grados bajo cero.
El equipo, llamado N2i, está conformado por el canadiense Paul Landry y los británicos Rupert Longsdon, Rory Sweet y Henry Cookson. Estos tres ganaron el Desafío Polar del 2005, una carrera de 563 kilómetros hasta el Polo Norte.
Hola a Lenin
A los expedicionarios les sorprendió hallar, en medio de la nada polar, un busto del líder comunista Vladimir Lenin, colocado allí por los soviéticos en diciembre de 1958.
"Notamos un punto negro en el horizonte, y a medida que nos acercábamos el contorno de la estatua comenzó a aparecer. No podíamos creerlo -relataron en un escueto comunicado publicado en su sitio web (www.teamn2i.com)-. Estábamos tan exhaustos que apenas pudimos instalar la carpa bajo la mirada severa de Lenin".
Desde el Polo de Inaccesibilidad volaron hasta la base Progress, donde ayer esperaban un avión que los llevara a Vostok, otra base rusa, antes de viajar a Ciudad del Cabo.
Aunque hasta ahora no se ha planteado, queda pendiente una polémica con el madrileño Ramón Hernando de Larramendi, pionero en la utilización polar de trineos tirados por cometas. En diciembre del 2005, el español reclamó para él y sus dos compañeros de expedición "el honor de ser los primeros en pisar el punto de más difícil acceso de la superficie de la Antártida, y por tanto del mundo".
El patriarca de los imposibles
Edmund Hillary, el primer hombre en llegar a la cima del monte Everest, fue el protagonista de la otra visita significativa que recibió la Antártida en los últimos días.
Este neozelandés, que ostenta el título de ‘sir’ de la corona británica y que cumplirá 88 años en julio, asistió el sábado al aniversario número 50 de la Base Scott, establecida gracias a sus esfuerzos y a los del Gobierno de su país.
Hillary alcanzó el Polo Sur (ver mapa) en enero de 1958, cinco años después de su hazaña en el Himalaya.
Ciencia nacional en la Antártida
El geólogo colombiano Orlando Hernández hizo parte del equipo que halló en el 2006 las huellas del meteorito que habría separado a Australia de la Antártida y acabado con casi toda la vida en la Tierra, entre 250 y 260 millones de años atrás.
El descubrimiento, que se hizo gracias a un satélite de la Nasa, estableció que el impacto fue mayor que el de Yucatán (México), que causó el fin de los dinosaurios.
Hitos helados
Inglaterra estableció su primera base de carácter permanente. Desde allí se realizaron incursiones al interior.
En diciembre de ese año una expedición alcanzó el Polo Sur por primera vez. Su líder fue el explorador noruego Roald Amundsen.
Hasta ese año la Antártida será una "reserva natural consagrada a la ciencia y a la paz", gracias a un tratado firmado por 12 países.
25/01/07
EL TIEMPO
