Empujada por los imperativos del mercado naviero actual, la compañía ZIM se apresta a negociar la cancelación de las órdenes de construcción de buques en astilleros, o aplazar sus fechas de entrega, y los pagos.
Asimismo, evalúa la posibilidad de devolver barcos operados bajo la condición de leasing a sus dueños cuando finalicen los contratos. ZIM tiene amarrados sin destino comercial 16 buques que constituyen el 20,5% de su capacidad.
17/02/09
LA NACIÓN

