El SENASA impuso una suspensión sobre la zona pesquera R01 por falencias en la toma de muestras de monitoreo. La Provincia reconoció que no se realizaron, pero cuando se enviaron no se analizaron y se perdieron. El origen del episodio fue la controversia por la veda establecida por marea roja.
El SENASA impuso una suspensión sobre la zona pesquera R01 por falencias en la toma de muestras de monitoreo. La Provincia reconoció que no se realizaron, pero cuando se enviaron no se analizaron y se perdieron. El origen del episodio fue la controversia por la veda establecida por marea roja.
El Secretario de la Producción de la provincia de Río Negro, Daniel Lavayén, desestimó ayer las versiones que daban cuenta de la posibilidad de perder definitivamente la máxima categoría sanitaria para la zona R01, esto es la certificación de aguas en San Antonio Oeste. Lo que sí es cierto es que el SENASA impuso, en las últimas horas, una suspensión de esa zona pesquera al detectar falencias en los monitoreos, lo cual salió a la luz en medio de la polémica por la marea roja.
En lo que fue una derivación inesperada del cruce entre funcionarios rionegrinos que discrepaban sobre la conveniencia o no de vedar el golfo San Matías por la alta concentración de veneno paralizante provocado por el fenómeno de marea roja, y cuando se aprestaban a pedirle al SENASA que flexibilizara la prohibición de pescar, el organismo nacional resolvió suspender la zona R01 por falta de estudios periódicos que garanticen las condiciones sanitarias.
REVISTA PUERTO dialogó ayer con Daniel Lavayén quien admitió que hubo problemas en la realización de análisis de las aguas, no se tomaron las muestras con la regularidad estipulada por cuestiones presupuestarias de la Dirección Provincial de Pesca, pero también aclaró que cuando se enviaron algunas al SENASA no se les practicaron los estudios pertinentes por conflictos laborales que había en el Servicio Nacional.
“Preventivamente nos suspendieron la zona, pero lo que acordamos por estas horas es diseñar un protocolo con algunos ajustes para poder implementarlo y seguir manteniendo la certificación de las aguas de San Antonio Oeste. Sobre esta base se firmó un acta compromiso entre el gobierno de Río Negro y el organismo nacional para descomprimir esta situación”, explicó el funcionario.
Lavayén adelantó que se reunirá con el vicepresidente a cargo del SENASA, Carlos Alberto Paz, “para tratar de llegar a un acuerdo sin que se perjudique a la Provincia, por eso también se hicieron reuniones previas donde los técnicos mostraron la mejor buena voluntad para normalizar esta situación. Sabemos que está complicado para reabrir la pesca porque siguen siendo muy altos los niveles de marea roja y eso de a poco lo van entendiendo los propios pescadores que en principio creyeron que era una medida para perjudicarlos, pero sino que fue todo lo contrario, para protegerlos de riesgos sanitarios”, describió.
Asimismo, el titular de la Secretaría de Producción sostuvo que “la preocupación está dada por los niveles de toxicidad que no bajan y por esa razón el SENASA debió adoptar esa medida precautoria, pero también es cierto que si no hubo toma de muestras durante mucho tiempo es por falencia de ambas partes: la Provincia y el SENASA”, subrayó. “A esta altura de los acontecimientos no vamos a volver atrás a buscar culpables, sino rápidamente trabajar para adelante y ver como se cumple con los análisis periódicos”, propuso.
Lavayén dijo que “este nuevo protocolo que fijamos establece fechas concretas para la realización de los muestreos, cada 15 y 30 días. Además, cada envío que se haga al SENASA deberá ser certificado por la delegación local del organismo para no tener controversias si se enviaron o no y de qué manera se hicieron”, evitando que se repitan las situaciones planteadas.
También el funcionario agregó que los pescadores artesanales finalmente comprendieron que la veda impuesta no es antojadiza sino que forma parte de normas que se deben cumplir a rajatabla porque lo que se pone en riesgo es la salud de la población. “Y, todo esto sirvió también para ordenar los estudios que se deben hacer sobre el golfo, pero quiero dejar en claro que la certificación de aguas R01 no corre riesgo de perderse para Río Negro”, reiteró. “Reconocemos que los estudios no fueron realizados de la forma que se debían hacer, pero ahora debemos superar esta situación, monitorear más seguido el comportamiento de la marea roja y esperar que vuelva a los niveles que hagan recomendable reabrir la pesca”, agregó.
Por Nelson Saldivia / Fotos de Guillermo Nahum
17/11/10
REVISTA PUERTO

