Reproducimos completo un informe de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de la Nación.
Reproducimos completo un informe de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de la Nación.
Un poco de historia
Por iniciativa de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de la SAGPyA junto a varias provincias ribereñas del río Paraná, fue creada en noviembre del 2004 la COMISION DE PESCA CONTINENTAL Y ACUICULTURA en el seno del CONSEJO FEDERAL AGROPECUARIO (CPC-CFA). Esta Comisión trabaja a través del año reuniéndose en diversas oportunidades, de acuerdo a los requerimientos de las provincias y según se disponga de resultados obtenidos de estudios que se llevan a cabo en la subcuenca baja y la alta del río Paraná, con mayor especificidad sobre las poblaciones de la especie “sábalo” desde inicios del año 2005. La CPC-CFA participa además de las reuniones anuales que el CFA determine, donde se analizan en sus Plenarios las actividades de cada Comisión y se procede a la emisión de determinadas Resoluciones consensuadas previamente y cuyos textos (redactados por las Comisiones) son puestos a consideración. Anualmente, la Coordinación de la CPC presenta, a requerimiento del CFA, un documento con el contenido de las actividades llevadas a cabo por ésta en el año (basadas en las respectivas actas).
La COMISION está conformada desde 2005, por las siete provincias ribereñas del Paraná: Misiones, Chaco, Formosa, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, más un representante de la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y un representante del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria – SENASA. Las reuniones se efectúan en distintas provincias o en la propia Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos – SAGPyA.
Resultados obtenidos
A través de todos estos años, se han tratado muy diversos temas relacionados al manejo de las pesquerías fluviales en la alta y baja subcuenca con diferentes poblaciones de peces, que componen pesquerías totalmente distintas, tanto en biomasa como en calidad de especies. Ambas pesquerías son de carácter artesanal-comercial (por la tecnología que emplean los pescadores), siendo sólo el procesado posterior de carácter industrial. Desde aproximadamente el año 2000 (por demanda de algunos mercados externos) la exportación de la especie “sábalo” creció rápidamente (Luchini, en Infopesca, 2002) alcanzando su máximo de unas 36.000 TM (incluyendo vísceras) y según datos originados en el SENASA y la ADUANA. Los países de destino de estas exportaciones, fueron (y continúan siéndolo) principalmente: Colombia, Nigeria, Brasil, Bolivia seguidas por otros de menor envergadura.
Desde los inicios de las reuniones de la CPC-CFA, se detectó una ausencia de estudios y datos obtenidos con continuidad sobre las pesquerías fluviales, tratando los existentes de estudios parciales o puntuales realizados sin continuidad y que no respondían a las necesidades actuales, cuando el objetivo buscado por la Nación y las propias provincias es la regulación y el manejo de dichas pesquerías.
Además de estos temas en las reuniones efectuadas, se tratan otros sobre aspectos del manejo pesquero, como son: normativas, armonización de las mismas, ordenamiento de los registros de pescadores y su depuración y/o cierre, aumento de estudios abarcando otras zonas pesqueras importantes, prohibición de apertura de mayores frigoríficos o plantas pesqueras, controles, artes de pesca, trabajos referidos a la actividad de acuicultura, etc., etc. y se les propone a las provincias en consenso diversas medidas de manejo.
Las pesquerías de aguas continentales resultan ser mucho más complejas frente a las pesquerías marinas en su regulación, dado que ellas incluyen en su gran mayoría peces de carácter “migratorio”, cuyos desplazamientos son imprescindibles para su reproducción y por lo tanto para la sustentabilidad de las poblaciones que las componen que son, a su vez, muy afectadas por las externalidades existentes sobre los ecosistemas fluviales (contaminación por agroquímicos, exceso de materia orgánica originada en las ciudades ribereñas y cultivos terrestres, contaminación industrial e inclusive, posibles sobrepesca). Al mismo tiempo, la explotación de estas pesquerías, sea de tipo comercial-artesanal o bien, deportivas, debe realizarse con conocimiento de la composición de sus poblaciones y del característico comportamiento de las especies, y en función de las externalidades que inciden en el ecosistema fluvial, por lo que la Comisión en pleno, en reunión del año pasado, determinó que “todas las medidas de manejo deben ser tomadas sobre la base de la mejor información técnico–científica disponible”.
Las pesquerías fluviales se caracterizan por ser “multiespecíficas”, lo que significa que se emplean redes de pesca agalleras que “capturan” a los peces que navegan por el río sin distinción de especies, los que se verán atrapados en ellas según el tamaño determinado de sus rombos, tamaño que es fijado en cada caso por las autoridades provinciales, cuyos controles deben ser ejecutados por ellas mismas; ya que los recursos naturales (como los peces) son considerados propiedad de las provincias, según el artículo 124 de la Constitución Nacional (1994).
A partir de inicios de 2005, fueron firmados “acuerdos de trabajo” entre la SAGPyA, las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, la Universidad Nacional del Litoral (Instituto Nacional de Limnología¨- INALI-UNL-CONICET) y el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero -INIDEP- (cuyo equipo de Aguas Continentales direcciona los estudios a realizar, dependiendo actualmente de la SAGPyA).
Aparte del apoyo técnico y logístico de las provincias (camionetas y 1 técnico), del INALI (técnicos-pescadores, lancha, camioneta, laboratorios, etc.), el resto del presupuesto necesario es afrontado en su totalidad por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura. De esta forma, se constituyó el equipo de trabajo destinado a la “Evaluación de la pesquería del sábalo”, constituido por técnicos y profesionales propios, así como otros contratados por la misma SAGPyA. El total del equipo actual de la SAGPyA, consta de 6 profesionales especializados desde hace tiempo en diversos aspectos de caracterización y evaluación de poblaciones sometidas a explotación pesquera, además de 2 pescadores. Se suman al mismo, 2 profesionales y 3 pescadores aportados por las provincias involucradas y el INALI, respectivamente.
A través de estos años los estudios continuos realizados en el Paraná, entre Victoria al sur y Reconquista al norte por ambas márgenes (para la baja subcuenca), han arrojado importantes resultados que han sido y son analizados corrientemente por los miembros de la CPC-CFA. Las campañas que se realizan abarcan muestreos durante todas las estaciones del año y han sido efectuados en los siguientes períodos: 2005-06 / 2006-07 / 2007-08 y 2008-09 (este último, transcurriendo actualmente) en estaciones de muestreo fijas, según los niveles del río) y en ocasiones sobre lagunas donde habitan en general los juveniles de las especies sometidas a explotación.
Cualquiera que entienda de estas investigaciones, conoce que estos trabajos son complejos en su análisis y demandan tiempo, dinero, material y equipos. La publicación de los datos una vez analizados e interpretados sus resultados también lleva tiempo y costos. Se publicaron los resultados de los estudios del período 2005-2006 y los obtenidos del período 2006-2007 que están subidos actualmente al Portal de la SAGPyA (www.sagpya.gov.ar) donde pueden ser consultados. De todas formas, las autoridades de las provincias participantes cuentan al día con las exposiciones parciales de los técnicos en las reuniones efectuadas a través del tiempo y con los informes escritos que pueden ser tratados en sus respectivos organismos y/o discutidos con otras entidades.
Hasta que no existan datos concretos sobre capturas registradas por las provincias en determinados puertos de desembarco y un número real de pescadores volcados al trabajo en el río (cuyos registro debe ser actualizado y depurado por las propias provincias), no será posible proceder a una regulación de por sí compleja desde las provincias que deben, no cabe duda, mejorar los controles según sus propias normativas (leyes o reglamentaciones en curso).
Debido a esto, la Nación tomó el compromiso no sólo de realizar los estudios faltantes en conjunto con las provincias involucradas, de aportar prácticamente el 90% del presupuesto, sino que además procedió a regular la pesquería por medio de “cupos de exportación”; facultad que le confiere la Constitución Nacional. De esta forma, se ha trabajado intensamente regulando dicha exportación, determinándose los cupos en conjunto con las provincias, según el avance y los resultados de los estudios que van mostrando el comportamiento de las poblaciones de sábalo, relacionado principalmente a las características del ecosistema fluvial que integran (hidrología y otros parámetros ambientales). Los cupos otorgados por Nación son a su vez distribuidos, de común acuerdo, por las provincias (Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires). Así, se han disminuido las exportaciones, pasando de 36.000 TM en el año 2004 hasta 10.000 TM efectuadas en el año 2008. Los cupos del año 2009 están por fijarse, debido a un atraso sufrido como consecuencia de la creación del Ministerio de Producción y la salida de la SAGPyA del Ministerio de Economía y Producción; encontrándose actualmente a la firma el acto administrativo correspondiente.
Estas decisiones tomadas entre Nación y provincias han logrado reducir significativamente la presión existente sobre el recurso pesquero fluvial especialmente en la subcuenca baja del río Paraná, ya que al disminuir las exportaciones se disminuyen las capturas de la especie sábalo. En lo que va de 2009, se han exportado unas 4.200 TM de sábalo y las recomendaciones emanadas de la última reunión de la CPC-CFA (del 5 de mayo pasado) serán plasmadas desde la SAGPyA luego del acto administrativo en curso.
Otra de las actividades llevada a cabo por la CPC-CFA, con apoyo de la Subsecretaría, fue la realización del primer estudio de la pesquería de la subcuenca alta del río Paraná (“Pesquería de la Confluencia”), efectuado durante el período 2006-2007 y cuyos resultados podrán leerse, en breve, en el Portal de la Secretaría (www.sagpya.gov.ar). Los datos aportados indicaron que la pesquería se encuentra en un estado satisfactorio, registrándose, sin embargo, un fuerte incremento del esfuerzo pesquero con respecto a años pasados. Debido a la necesidad de continuar con la obtención de mayor información para una mejor regulación de la misma, se firmó un “Acuerdo de Trabajo” en diciembre del 2008 entre la SAGPyA, las provincias de Chaco, Formosa, Corrientes, Santa Fe y la Universidad Nacional del Nordeste (Facultad de Cs. Veterinarias-INICNE). Esta última será quien realizará los trabajos de investigación junto a las 4 provincias y la SAGPyA. El inicio de los mismos, que también serán efectuados bajo presupuesto de la Secretaría ha sido demorado por cuestiones presupuestarias actuales.
Aparte de estos proyectos, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, participarán en conjunto con las provincias ribereñas de la CPC-CFA de un Estudio sobre Biodiversidad de los Humedales Fluviales (donde se analizarán las poblaciones pesqueras y su explotación en la Cuenca del Plata, en territorioargentino), a realizarse con aportes monetarios provenientes del Programa de las Naciones Unidas – PNUD.
Asimismo, en el tema “acuicultura”, se está trabajando en un Programa dirigido a 6 provincias del NEA y NOA, que incluye la construcción de una Estación de Piscicultura y una “Planta Piloto” de alimentos balanceados basados en ensilados con desechos de pescado de río, en la provincia de Entre Ríos. Estos dos últimos proyectos son apoyados en cuanto a presupuesto (en gran parte) por el Programa PROSAP y la FAO, respectivamente. Ambos, llevan como contraparte a la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de Nación. Por otra parte, como es habitual, la Nación, por medio de su Dirección de Acuicultura, apoya y asesora a todos aquellos potenciales productores acuícolas que la consultan, además de proporcionar “capacitación” teórico – práctica en su Centro Nacional de Desarrollo Acuícola – CENADAC, situado en el norte de la provincia de Corrientes.
Existe una inquietud instalada en la opinión pública respecto de una posible afectación de los grandes predadores del río (surubí y dorado) por una disminución de larvas de sábalo en el río (relacionado a una teoría sobre aporte de las mismas al alimento de peces juveniles de especies apreciadas en pesca deportiva). En la última reunión de la CPC-CFA de noviembre del 2008, se efectuó una exposición específicamente dedicada a este tema, a cargo del investigador Dr. Carlos Fuentes quien, en resumen, mostró los datos generales obtenidos a partir de continuos estudios sobre la “deriva larval de la especie sábalo” en los ríos de la cuenca del Plata en territorio argentino y los disponibles sobre el río Paraná; demostrando que durante el período del 2002-2008, los resultados existentes sugieren que NO existe tendencia declinante alguna respecto de la abundancia de dichas larvas en los sitios analizados con continuidad (varias estaciones de muestreo). Estos resultados considerados preliminares, indican que la densidad máxima de larvas de la especie es de 20 a 30 por metro cúbico en el río, a la altura de la ciudad de Paraná. Desde este punto de vista, se estima hasta ahora, que en para el caso de larvas de esta especie, que son visualizadas como alimento de grandes predadores (carnívoros) de importancia comercial y deportiva; las mismas se han mantenido constantes como su alimento natural en las diferentes fases iniciales de sus ciclos de vida. Cabe destacar, que estos resultados han sido recientemente comunicados por dicho investigador a la comunidad científica internacional en la reunión de especialistas sobre “estudios de larvas” desarrollada en Kiel (Alemania), contando para ello, con financiamiento de la SAGPyA.
12/06/09
PRENSA SUBSECRETARIA DE PESCA
