La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) insta a reducir la capacidad pesquera y a limitar el acceso a las pesquerías de camarones en un nuevo informe que difundió esta semana.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) insta a reducir la capacidad pesquera y a limitar el acceso a las pesquerías de camarones en un nuevo informe que difundió esta semana.
Según la FAO, se necesitan medidas integrales de administración para combatir los principales efectos secundarios de la pesca de camarones, como la sobrepesca, las altas tasas de captura incidental y la destrucción del lecho marino.
El estudio se concentra en diez países: Australia, Camboya, Indonesia, Kuwait, Madagascar, México, Nigeria, Noruega, Trinidad y Tobago y Estados Unidos.
"Para millones de familias pobres vulnerables, la pesca de camarón es una fuente importante de ingresos y empleo", señaló Jeremy Turner, jefe del Servicio de Tecnología de Pesca en la FAO. "Pero la pesca de camarón está asociada también a la sobrepesca, a la captura de peces juveniles de especies valiosas desde el punto de vista económico y ecológico, a la degradación de los hábitats costeros, a la pesca de arrastre ilegal, a la destrucción de los fondos de praderas marinas y a conflictos entre la pesca artesanal y la industrial", agregó.
En opinión de Turner, la mayoría de los problemas ocasionados en la actualidad por la pesca de camarón pueden mitigarse, de aquí la importancia de poner en práctica programas que permitan una administración sostenible del recurso.
Según el informe, las pesquerías de langostino de Australia y algunas de sus pesquerías de camarón de agua fría figuran entre las mejor administradas del mundo.
Para llegar a esta conclusión, los autores del estudio tuvieron en cuenta la participación de los pescadores, las capturas incidentales, los descartes y el uso adecuado de los derechos de propiedad.
En todo el mundo, el comercio de langostino y camarón representa unos USD 10.000 millones cada caño, el 16% de las exportaciones pesqueras del planeta. Las pesquerías de langostino revisten una gran importancia, sobre todo para las economías de los países en desarrollo.
Pero la pesca de arrastre es la principal fuente de captura incidental y de descartes, señala la FAO. Las pesquerías de arrastre de langostino producen una gran cantidad de captura incidental, que afecta a stocks de peces que ya están sometidos a una gran presión, a los juveniles de stocks comerciales importantes y a las tortugas marinas.
Es muy difícil reducir la captura incidental en las pesquerías pequeñas, pero reducirla en las pesquerías de mediana y de gran escala debería ser una prioridad, sostiene el informe.
El fracaso de las políticas diseñadas para administrar el langostino no radica en la forma en sí, sino en la debilidad de los organismos que deben implementar y hacer cumplir las leyes, subraya la FAO.
El informe urge a los países a crear organismos más eficaces y a proveer la legislación adecuada en apoyo de sistemas de acceso basados en los derechos.
El informe bianual de la FAO sobre el Estado de las Pesquerías y la Acuicultura en el Mundo se publicará el 2 de marzo e incluirá un capítulo especial dedicado a las pesquerías de langostino.
17/02/09
FIS
