El langostino tuvo otra zafra con números en positivo. Un informe del INIDEP resume los datos principales de una temporada. Estiman que rozará las 62 mil toneladas. Cambios en la participación de cada jurisdicción. Aguas nacionales aportó las principales capturas.
El langostino tuvo otra zafra con números en positivo. Un informe del INIDEP resume los datos principales de una temporada. Estiman que rozará las 62 mil toneladas. Cambios en la participación de cada jurisdicción. Aguas nacionales aportó las principales capturas.
El langostino patagónico revalidó una vez más esta temporada sus pergaminos de pesquería previsible. El año del bicentenario transcurrió en un combo casi ideal: abundancia de biomasa disponible para ser pescada, prolongación de la zafra, buenas tallas comerciales y, sobre todo, precios que despertaron del letargo generado por la crisis internacional.
El Informe Técnico Nº 32 elaborado por el Proyecto Pesquerías de Crustáceos del INIDEP contiene información biológica pesquera entre enero y octubre. Rubricado por Carina Fischcach y Juan De la Garza, el documento científico pone en números la zafra del 2010.
“La estimación del desembarco de langostino total anual declarado al 7 de octubre, basada en la información procesada en el circuito administrativo de la Coordinación Nacional de Coordinación Pesquera y el Centro de Cómputos del INIDEP, fue de 58.281,23 toneladas. Se estima que el desembarco total anual final para el 2010 será superior a las 62 mil toneladas”, anticipa el Informe, al cual tuvo acceso REVISTA PUERTO.
La cifra-techo de la temporada supera en más de un 15% las 53.578 toneladas que se declararon desembarcadas el año pasado. Pero no solo la abundancia marca la diferencia con el 2009, sino también el patrón de distribución de las capturas.
“El patrón de distribución es novedoso y diferente al histórico”, reconocen los investigadores. Al 7 de octubre, el 67,55% del desembarco de langostino provino de la jurisdicción nacional, sumando 39.369.2 toneladas. El 26,34% (15.350,1 toneladas) provino de aguas jurisdiccionales de Chubut y el 6,09% (3550 toneladas) provino de Santa Cruz. En aguas bonaerenses apenas se capturó el 0,02% (11,90 toneladas) de langostino patagónico.
El informe contiene un resumen de la evolución de la temporada de pesca 2010 hasta el 3 de octubre, fecha de cierre de la jurisdicción nacional, a partir del análisis de la información contenida en partes de pesca nacionales y la información puntual obtenida en tiempo real desde el área de operaciones de la flota langostinera.
“El año 2010 se caracterizó por una mayor extensión de la pesca en aguas nacionales (4 meses) superior a las temporadas de pesca de langostino en la misma área en años anteriores, con importantes volúmenes de captura por barco, y tallas de langostino capturado, compatibles con las categorías comerciales L1, L2 y L3”, dice uno de los párrafos centrales del informe.
El análisis de la información disponible proveniente del área en el período mayo-octubre, muestra mensualmente una disminución de la captura por día y captura por hora de langostino así como el aumento del tiempo de arrastre efectivo para lograr dichas capturas. “Esto evidencia la disminución de las concentraciones de langostino, luego de 4 meses de actividad extractiva de la flota en el área”, distinguieron los científicos.
En este escenario, desde el Proyecto señalaron la necesidad de proteger la fracción de biomasa de langostino que ha comenzado el proceso reproductivo y será la que generará el recurso que podrá cosecharse en la temporada 2012.
Al revisar el derrotero de la flota, se observa que la evolución en los desembarques de langostino creció ininterrumpidamente desde enero a julio, mes en que se produjo el pico de operatividad, con 13.500 toneladas. A partir de ahí la zafra entró en un espiral descendente hasta la fracción de octubre.
“El patrón histórico de los desembarques por jurisdicción es bien notorio con lo que mostró la zafra este año. Entre el 2000 y el 2009 el aporte de las tres jurisdicciones fue más equilibrado. Chubut aportó el 27,19%, Santa Cruz el 36,98% y en aguas nacionales, el 35,82%”, señala el documento. Este año ese porcentaje casi se duplicó en jurisdicción nacional.
Los científicos creen que hubo factores distinguibles que explican la modificación del escenario histórico. “La extensión de la temporada en aguas nacionales con excelentes resultados en cuanto al volumen y talla del langostino capturado”, es una de ellas.
Una temporada más acotada para la flota congeladora en jurisdicciones provinciales, y la buena temporada de langostino para la flota costera de Rawson, que prácticamente no interrumpió operaciones, salvo por cuestiones climáticas, son otros de los motivos revelados.
Se procesaron 2653 registros que corresponden a mareas efectuadas por 163 barcos pesqueros que declararon captura de langostino. Solo 275 registros corresponden a langostino del área no patagónica. El 81,34% de los desembarques de las 11,9 toneladas corresponden al puerto de Bahía Blanca.
Los autores del Informe destacaron la ausencia de registros con actividad sobre el langostino de la flota costera y de rada-ría con asiento en el puerto de Mar del Plata.
Del total de buques que declararon capturas de langostino, un 52,76% correspondió a congeladores, un 22,7% a buques costeros, un 20,2% a barcos de rada-ría y el 4,2% a fresqueros de altura. El 85.3% del total de los desembarques correspondió a la flota congeladora, el 10,5% de la flota costera, el 2,2% los fresqueros de altura y el 1,64% los de rada-ría.
Por Roberto Garrone
12/11/10
REVISTA PUERTO

